|
(IAR-Noticias) 25Abr04
El
presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se comunicó con el más veterano
de sus generales John Abizaid, jefe del Comando Central de las
fuerzas norteamericanas en Medio Oriente, para
ampliar información sobre del
cuadro de situación militar, especialmente en Faluya.
Según medios estadounidenses -y la BBC que lanzó la primera
versión por internet- la conversación giró especialmente en cómo enfrentar la
compleja situación que se vive en la ciudad de Faluya, donde en las últimas
semanas -y a pesar de la tregua - los combates no se detuvieron y los muertos,
iraquíes y norteamericanos, se siguieron multiplicando..
|
A
Bush le preocupa especialmente la situación que se vive en Faluya. (AP/BBC) |
Bush quería saber de boca de
Abizaid en que estado se encontraba el cuadro militar de ese enclave
donde las fuerzas ocupantes recibieron su mayor cantidad de bajas, y produjeron
la mayor masacre de civiles iraquíes desde que comenzara la ocupación.
La video conferencia entre
Bush y Abizaid se realizó luego de que el administrador estadounidense en Irak,
Paul Bremer, visitó Faluya, y reportó a Washington términos de un supuesto
acuerdo que se habría concretado para un cese del fuego por "tiempo
indeterminado".
A la Casa Blanca -según lo que
trascendió la semana pasada en Washington- le interesa confrontar información
cruzada proveniente de a la administración civil comandada por Bremer, y la
información elaborada por la inteligencia militar y los comandantes, las
que diferirían particularmente en lo que hace la marcha de las negociaciones
con los grupos de la resistencia en Faluya.
En tanto Bremer y sus
funcionarios reportan acuerdos que nunca se cumplen, la información militar que
llega a Washington determina la irrepresentatividad de esos convenios, de los
cuales no participan los grupos rebeldes diseminados entre la población civil.
La inteligencia militar
estadounidense y los comandantes elevan a Washington información
precisando sobre la precariedad y falta de representatividad de esos
arreglos, que la resistencia no respeta mientras aprovecha la tregua para seguir
asestando golpes de comando y atentados contra las fuerzas militares
norteamericanas.
Ese es el punto que
particularmente preocupa a Bush y al Pentágono, que ven como transcurren los
días y el principal enclave de la resistencia sigue en manos de los rebeldes que
se fortifican con la tregua, que no respetan.
Según nuestras fuentes en
Bagdad, los "negociadores" en Faluya son políticos iraquíes allegados al Consejo
iraquí y a la administración civil de la ocupación, que colaboran en forma
estrecha con Bremer e intentan posicionarse en el nuevo esquema de poder
político anunciado para el 30 de junio.
Los 4 o 5 acuerdos anteriores
de alto el fuego fueron quebrados permanentemente, debido a que la mayoría de
los grupos combatientes no avalaron esos acuerdos tejidos entre Bremer y su
banda con personajes no representativos de la resistencia en Faluya.
Al menos 45 personas murieron en Irak este
sábado en distintos puntos del país. (Foto BBC/AP)
|
Acordar pueden acordar lo
que quieran, pero que las células combatientes los respeten , es otra cosa,
dicen fuentes de la resistencia en Bagdad.
La administración Bremer y
la inteligencia militar de la coalición ocupante lanzan todo el día rumores
que los periodistas y enviados extranjeros recogen y la publican sin ningún
procesamiento ni análisis.
Por otro lado esos
corresponsales, recluidos en los hoteles de la "Zona Verde", no mantienen
contactos con las resistencia por temor a ser secuestrados, y por lo tanto,
su única fuente de información son los portavoces militares y civiles de
la coalición invasora.
De esta manera se montan
coberturas de prensa con supuestos acuerdos del cese del fuego, que son
refrendados -la mayoría de los casos- solamente por las autoridades y políticos
colaboracionistas con EEUU, particularmente los del Consejo Iraquí.
Ayer sábado, a última hora, la
administración Bremer distribuyó entre los periodistas acreditados los términos
de un supuesto acuerdo conseguido por "negociadores" en Faluya, por medio
del cual el 27 de abril próximo las fuerzas de la coalición comenzarían a
patrullar la ciudad en colaboración con fuerzas de seguridad iraquíes.
Ese arreglo -según la
información distribuida por Bremer- incluiría la prohibición de portar
armas en la ciudad.
Fuentes de la resistencia y
canales árabes calificaron de absurda y ridícula esa información, señalando que
los grupos combatientes mantienen sus posicionamientos militares en la ciudad.
|