Según
el diario The New York Times El presidente George W. Bush y sus principales
asesores militares decidirán este fin de semana si ordenan la entrada de
tropas en Faluya, una decisión de enorme trascendencia, ya que podría desatar
una batalla en la ciudad y "quizás en otros lugares de Irak", señala el
diario neoyorquino.
Después
de haber dicho el viernes en Florida que "América nunca será expulsada de
Irak por una banda de matones y asesinos", Bush se dirigió a la residencia
de Camp David para pasar el fin de semana.
Allí mantuvo
videoconferencias con comandantes militares que le informaron sobre al situación
en Faluya, y tuvo una comunicación con el jefe del Comando Central en Medio
Oriente, general Abizaid, que IAR-Noticias publica en esta misma edición (ver:
Bush se comunicó con su principal general en Irak).
Según The New York Times,
mientras Bush evalúa con sus asesores la estrategia para Faluya, los altos
oficiales destinados en Irak "pintan sus opciones como descorazonadoras".
"Está claro que no puedes
dejar unos pocos cientos de insurgentes allí para aterrorizar la ciudad y para
dispararnos", señaló al diario un oficial que participa en las discusiones.
"La cuestión ahora es si hay
alguna forma de ir allí con las mínimas bajas posibles", señaló el mismo
oficial.
La información del New York
Times -uno de los voceros más calificados del Pentágono- hecha por tierra la
versión difundida por varias agencias sobre un acuerdo de "tregua infinita" que
se habría logrado entre la coalición y representantes de al resistencia en
Faluya.
Una versión de acuerdo lanzada
ayer sábado por la administración civil de Bremer, a la que los comandantes
miilitares descalificaron por tratarse de un arreglo conseguido sin la
participación de los grupos combatientes que se encuentran diseminados y
posicionados en la ciudad.