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(IAR-Noticias)
13-Dic-05
La
nueva declaración que el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, hizo con
respecto a Israel, ha chocado al mundo entero, incluida Rusia.
Por Mariana Belenkaya - RIA
Novosti
Pero
el problema no estriba tanto en el carácter escandaloso de la manifestación, la
que en realidad no sale del marco del tradicional enfoque de Israel por parte de
los dirigentes iraníes, cuanto en el momento y el lugar en que fue hecha.
El presidente de Irán ha expuesto a
críticas de la comunidad mundial tanto a su país como a otros más, incluida
Rusia. Además, se da la impresión de que él lo hizo adrede. ¿Pero con qué fin?
Al encontrarse en la Meca, en la reunión en la cumbre de la Organización de la
Conferencia Islámica (OCI), Ahmadinejad propuso que los Estados europeos, en
primer lugar Austria y Alemania, “las que consideran a sí mismas responsables
por el exterminio de judíos durante la Segunda Guerra Mundial”, otorguen parte
de su territorio a Israel.
Así como dedicó el resto de su
discurso a describir cómo están sufriendo los palestinos oprimidos por los
“ocupantes israelíes” con plena connivencia por parte de la comunidad mundial.
Ahmadinejad no oculta sus opiniones, y logró ganar las elecciones en Irán
gracias a mantener una rígida posición en cuestiones de la política exterior.
Pero la moda de los políticos que nieguen el Holocausto ya es un pasado, si
existió algún día. Actualmente, tal conducta sólo puede percibirse como no
adecuada.
No cabe duda alguna de que Ahmadinejad con tales manifestaciones hizo un mal
servicio a los líderes del mundo islámico, los cuales en la cumbre de la OCI
estaban debatiendo cómo es posible mejorar la imagen del Islam a los ojos de la
comunidad mundial.
Los bruscos ataques a Israel por
parte del presidente iraní no contribuyen a ello. Pues la imagen de Irán se
percibe unida indisolublemente a la del islamismo, por mucho que se afirme que
la religión no tiene nada que ver con la política.
Ahmadinejad les hizo un mal servicio también a los dirigentes palestinos, los
cuales, como es sabido, pese a todas las dificultades, expresan la disposición a
proseguir el diálogo con Israel.
Pese a que el arreglo
palestino-israelí avanza con dificultad, nadie en Palestina pone en tela de
juicio el derecho de Israel a existir.
Conviene hacer recordar que
precisamente la aceptación por la Organización de Liberación de Palestina de
reconocer a Israel en 1993 sirvió del punto de partida del proceso de arreglo.
Las manifestaciones de Ahmadinejad provocaron una oleada de irritación en Moscú,
y no sólo porque minan la estabilidad en Oriente Próximo. Se da la impresión de
que Teherán adrede expone a críticas a Rusia.
No es la primera vez que el
presidente iraní hace una declaración chocante con respecto a Israel. A finales
de octubre, cuando el titular de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, procuraba
explicar en Jerusalén por qué Moscú estaba en contra de elevar el dossier
nuclear de Irán al Consejo de Seguridad de la ONU, Ahmadinejad citó la vieja
manifestación del imán Khomeini de que “el Estado sionista tiene que ser borrado
de la faz de la tierra”.
La nueva manifestación anti-Israel
resonó pasados unos días solamente desde conocerse la noticia de que Rusia firmó
un contrato, según el cual le va a suministrar a Irán sistemas antiaéreos rusos
Tor-M1.
La noticia de esa transacción militar suscitó críticas por parte de varios
países occidentales, en primer lugar EE UU e Israel, lo que era de esperar,
aunque el contrato responde a todas las normas internacionales. El Tor-M1 es un
sistema defensivo, se destina a proteger contra ataques aéreos importantes
objetivos administrativos y militares.
Pero en EE UU e Israel afirman que
tales suministros le permiten a Irán sentir su impunidad. En tal situación,
aunque los argumentos de Moscú son correctos y lógicos, la manifestación hecha
por el presidente iraní le hace un daño.
No es de extrañar por ello que Rusia ha reaccionado bruscamente ante el
comportamiento poco adecuado del presidente de Irán, calificando de inaceptable
la manifestación hecha por él. “Es difícil comentar tales declaraciones.
Existen hechos históricos de
todos conocidos, relacionados con la Segunda Guerra Mundial, en particular el
del Holocausto. Son hechos que no pueden ser revisados, todos deben ser
conscientes de ello”, dice un comunicado emitido por Exteriores de Rusia.
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