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(IAR-Noticias)
16-Jun-05
Un estudio
realizado por el Instituto Nacional de Salud Mental, y auspiciado
por el gobierno de EEUU, señala que un 46 por ciento de
los norteamericanos 135 millones sufrirá un serio desorden mental en 2005,
según los diarios estadounidenses The Washington Post y Usa Today.
El informe afirma que 70 millones (la cuarta parte de la
población) estuvieron clínicamente locos durante 2004, y
que unos 12 millones sufrieron males mentales que les
impidieron una vida normal.
The Washington Post cita como fuente a Thomas Insel, jefe del Instituto
Nacional de Salud Mental, la mayor autoridad nacional
sobre el tema, quien informó que se invirtieron 20
millones de dólares para financiar el estudio, realizado
por la Universidad de Michigan.
"Aunque no se han concluido estudios paralelos en otros 27
países, estas cifras sugieren que USA debe ocupar el
primer lugar mundial por su abundancia de enfermos
mentales", dijo el funcionario al Post.
"Somos los primeros en muchas cosas, pero también lo somos
en este aspecto, y preferiríamos no serlo", señaló a su
vez Ronald
Kessler, profesor en Harvard de salud pública y director
del estudio, llamado Réplica y Medición Nacional de
Comorbidez.
El Usa Today
señala que otro de los datos destacados por el Ejecutivo
norteamericano es que la incidencia de la enfermedad
mental ha descendido durante los últimos 15 años, tras
registrar una tendencia sostenida al alza desde la década
de los cincuenta.
Uno de cada cuatro adultos manifiesta síntomas de algún
trastorno mental cada año, y casi la mitad sufren
problemas mentales que persisten a lo largo de toda su
vida, según datos del estudio en el que participaron
9.282 personas y que ha sido publicado en "Archives of
General Psychiatry".
Los aspectos más positivos de la investigación son que el
41% de las personas con trastornos acudieron a tratamiento
durante el pasado año, frente a un 25% que lo hicieron
durante la década anterior y el 19% hace veinte años.
Entre los aspectos más negativos detectados por la
investigación destacan que sólo un tercio de los
enfermos recibieron tratamiento efectivo y que las
dolencias más severas comienzan a edades tempranas, y a
menudo pasan desapercibidas durante una década o incluso
más, hasta que empeoran.
Por su parte The Washington Post señala que nadie sabe por qué existen índices tan
altos de enfermedades mentales en USA, pero reconoce la
importancia de los "factores culturales".
Las minorías, a pesar de su pobreza,
padecen
de menos males mentales porque viven en familia, se apoyan
unos a otros y evitan la soledad y el abandono que aqueja
a representantes de las mayorías más ricas: ocho de cada
diez neoyorquinos viven solos, lejos de sus familias y del
lugar donde nacieron.
Según el
Post, los
inmigrantes aumentan con gran rapidez su riesgo de sufrir
males mentales si no viven en comunidades "étnicamente
nativas". Señala que por fin que las minorías tienden a sufrir
menores niveles de estas enfermedades a pesar de su "menor
estado económico" , lo que sugiere que el apoyo social que
dan y reciben les protege de tales males.
Según el estudio, las clases más pobres padecen
de menos enfermedades mentales debido a que se apoyan
unos a otros, y de esa manera evitan la soledad y el abandono que aqueja
a representantes de las mayorías más ricas: ocho de cada
diez neoyorquinos viven solos, lejos de sus familias y del
lugar donde nacieron.
Un punto positivo del estudio parece señalar que los
índices de males mentales en USA han permanecido
invariables durante una década aunque aumentaron en forma
constante durante las décadas anteriores.
Aunque los males mentales parecen presentarse
principalmente entre los jóvenes, muy pocos pacientes
reciben tratamiento médico oportuno. La mitad de los
pacientes jóvenes sufren sus primeros síntomas a los 14
años y tres de cada cuatro sufren males agudos antes de
los 24.
Según el Post,
El estudio obvió mencionar los males mentales más
agudos,
como la esquizofrenia y el autismo, que generalmente
obligan a la internación del paciente porque provocan
desordenes severos y "relativamente comunes".
El trabajo se concentró cuatro categorías "menores", los
desórdenes ansiosos (como el pánico y las tensiones
post-traumáticas, los desórdenes de la actitud como las
depresiones mayores y bipolares, y los desórdenes
impulsivos como el déficit de atención y la
hiperactividad. Además analizó los abusos de sustancias
como la drogadicción.
El estudio concluyó en que un 6 por ciento de la población
más de 17 millones sufre males mentales serios cada año
hasta el punto en que no puede funcionar normalmente por
un mínimo de tres meses.
La comorbidez la aparición simultánea de dos o más males
mentales es común, según el estudio. Casi la mitad de
los enfermos sufren de comorbidez, lo que reduce sus
esperanzas de curación porque los tratamientos atacan un mal a la vez e ignoran a los pacientes.
"Hay que subrayar que es importante integrar los
tratamientos, y necesario tratar al paciente y no la
enfermedad", señaló la investigadora del IDS Kathleen Ries-Merikangas.
Marines enfermos mentales

Muchos
marines sufren profundas enfermedades psiquiátricas después de
servir en Irak, según un documento de la Marina de EEUU obtenido por la Unión
Americana de Libertades Civiles.
El
documento señala que algunos marines relataron cómo habían matado a soldados
iraquíes en combate o habían apuñalado a iraquíes que se hallaban en el suelo,
con el fin de asegurarse de que estaban muertos. Algunos de ellos fueron
apuñalados hasta 28 veces.
Según
The New York Times, el estudio demuestra que “uno de cada seis
soldados norteamericanos tiene síntomas de aguda ansiedad, fuerte depresión o
desorden de estrés postraumático, una proporción que, según algunos
expertos, podría aumentar eventualmente hasta uno de cada tres, la tasa que fue
hallada entre los veteranos del Vietnam.”
Estos problemas psicológicos
han incrementado la tasa de suicidios entre los marines norteamericanos,
que ha alcanzado su nivel más alto de los pasados cinco años.
En 2004 hubo 32 suicidios
confirmados o posibles de marines estadounidenses, sobrepasando así a los 28
ocurridos en 2001, cuando EEUU invadió Afganistán.
Aunque los marines son
el cuerpo militar más reducido de EEUU, en lo que respecta al número de sus
efectivos, han venido teniendo la tasa de suicidios más alta, una media
de 25 al año, de entre los distintos cuerpos militares de EEUU desde 1999, año
en que el gobierno estadounidense comenzó a conservar registros detallados.
Además, el Times señala
que “hasta finales de septiembre, el Ejército había evacuado a 885 soldados de
Irak por razones psiquiátricas, incluyendo a algunos que habían amenazado con o
tratado de suicidarse.”
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