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(IAR-Noticias)
03-Oct-05
Un informe difundido por
el Consejo
de Relaciones Exteriores (CFR) advierte que los constantes recortes de impuestos
(que favorecen en particular a la petroleras), el insaciable apetito
importador, y un gasto público que ha superado las marcas históricas, puede
perjudicar la estabilidad económica de Estados Unidos y debilitar su
influencia en el mundo.
El estudio titulado "Hablando en serio sobre los déficit gemelos",
propone medidas urgentes para afrontar los desafíos de la economía
estadounidense, y advierte que "no tomar iniciativas para reducir los déficit
gemelos (el fiscal y el comercial) dará a gobiernos extranjeros cada vez más
influencia sobre el destino de la nación". Para los expertos estadounidenses,
el hecho de que el CFR, principal tribuna académica de los intereses
corporativos multinacionales de Estados Unidos, haya encargado y difundido el informe da
una clara señal del malestar que existe entre el poder financiero de Wall
Street y la administración republicana.
Y este malestar ya se expresó en
las declaraciones públicas de numerosos políticos y representantes del
establishment económico críticos al desempeño del gobierno de Bush durante las
catástrofes con los huracanes Rita y Katrina, así como el excesivo costo que
está insumiendo la ocupación militar de Irak.
El informe del CFR, realizado por el especialista Menzie Chinn, indica que el
actual déficit de cuenta corriente, que se ha elevado considerablemente
en los últimos años, constituye una creciente amenaza para la libertad económica
e influencia de este país en el exterior.
"Tal vez tan alarmante como eso es que lentificará el crecimiento, agravará las
fricciones comerciales y reducirá la influencia estadounidense en esferas
políticas y económicas", señaló Chinn.
Menzie Chinn estuvo al frente del área de finanzas internacionales en el Consejo
de Asesores Económicos de la Casa Blanca en la presidencia de Bill Clinton
(1993-2001) y en los primeros tramos de la de George W. Bush.
El documento forma parte de una
serie de trabajos del CFR sobre "el futuro de la competitividad
estadounidense", es implícitamente crítico del recorte de impuestos y del
aumento de gastos dispuesto por el gobierno de George W. Bush, que puso fin al
superávit presupuestario de la presidencia de Clinton.
El experto Chinn propuso una reducción del déficit fiscal a través de un
aumento de impuestos, una reducción de la importación de petróleo a través
de impuestos a la energía o de normas para su uso eficiente, y una depreciación
coordinada del dólar con las divisas de Asia sudoriental como referencia.
Según el informe del CFR, el
actual déficit de cuenta responde fundamentalmente al déficit fiscal
originado por los recortes de impuestos para el sector más rico de la
población, realizados por Bush y el Congreso legislativo desde 2001, lo
que incrementó el gasto.
Un segundo factor es la dependencia del crudo del exterior, con
importaciones petroleras que representan 40 por ciento del aumento del déficit
comercial de los últimos tres años.
Un tercer factor, según el especialista Chinn, es la depreciación de las
divisas de Asia oriental, lo que vuelve las exportaciones de esa región más
atractivas para los consumidores estadounidenses y desequilibra la balanza
comercial en contra de la producción de este país.
A raíz de estos déficit, la potencia del norte afronta varias posibilidades
"preocupantes", según el experto.
La más probable es que los gobiernos extranjeros e inversores privados,
alarmados por el aparentemente inacabable déficit fiscal, dejen de comprar
deuda estadounidense, advierte
El costo del crédito aumentaría rápidamente en el Tesoro, con la consiguiente
caída del dólar y una dramática lentificación de la economía.
La apreciación del yuan, la moneda china, con la fijación de una "canasta de
divisas" como referencia, fue "un paso en la dirección correcta", pero aun
insuficiente para acabar con el desequilibrio monetario, según el especialista .
"La preocupante alternativa a una depreciación modesta y coordinada del dólar es
el pánico de los inversores y un gran colapso del dólar en el futuro", anticipó
el experto.
Similares críticas a las
expresadas por Chinn (reforzadas por el peso de la institución que las
publica) ya fueron realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante una
reunión conjunta con el Banco Mundial la semana pasada.
Por otra parte, el sector de expertos fiscales del Partido Republicano ya
manifestó su "preocupación" por la evolución del dólar tras la
catástrofe con el huracán Katrina.
Según el estudio del CFR, el peligro acechante de un colapso del dólar y de
una recesión económica se agudizó como consecuencia de los desastres
producidos por el huracán Katrina, que supuso una erogación adicional para
los fondos fiscales de 200.000 millones de dólares.
Algunos economistas pronosticaron que la tormenta reduciría el crecimiento
económico de este país hasta medio punto porcentual este año, y ese dato,
combinado con el alto precio del petróleo y la dependencia estadounidense del
crudo importado, eleva la presión sobre el dólar.
Del mismo modo, según el informe
del CFR, una prolongada caída del valor del dólar y el creciente endeudamiento
perjudicaría la influencia de Estados Unidos en esferas políticas y de seguridad".
El déficit de cuenta corriente estadounidense saltó de 3,8 por ciento del
producto interno bruto en 2001, primer año del gobierno de Bush, a 5,7 por
ciento el año pasado.
Otras naciones han padecido déficit de similar magnitud en el pasado, pero la
enorme importancia y dimensión de la economía estadounidense (más de la cuarta
parte del producto bruto mundial) carece de precedentes, señala el informe del
CFR elaborado por el experto Menzie Chinn
Lo que empeora la situación es que Estados Unidos ha acumulado una cantidad sin
precedentes de deuda externa, con grandes tenedores de bonos en Japón y en
China, añade el trabajo.
La mayor parte de los bonos del Tesoro se encuentran hoy en manos de gobiernos e
inversores extranjeros, con un monto que se ha duplicado a dos billones de
dólares en los cinco primeros años del gobierno de Bush.
Esto, según el informe, le
quita soberanía a Estados Unidos y determina que los inversores extranjeros puedan
influir en los niveles de decisión soberanos de su política económica.
De acuerdo con la visión del experto Chinn, un mayor endeudamiento de Estados
Unidos
amenaza a una de sus principales fuentes de influencia mundial: el papel del
dólar como principal divisa planetaria.
"Un llamado de atención hacia el actual camino de Estados Unidos es la pérdida
de primacía militar y política de Gran Bretaña en el siglo XX: ese proceso
siguió al cambio de deudor a acreedor", advierte Chinn.
Entre las soluciones propuestas por el informe del CFR elaborado por Chinn, se
recomienda a Bush terminar con los recortes de impuestos a los sectores más
pudientes, gravar los combustibles y establecer criterios de eficiencia
energética que reduzcan el consumo.
Si Bush decidiera llevar a cabo estas últimas "recomendaciones" del informe,
seguramente perdería la amistad y el apoyo de los grupos, petroleras y
multinacionales que se han beneficiado hasta ahora de los recortes de impuesto,
sobre todo en el negocio petrolero.
Por lo que seguramente el informe
del CFR terminará durmiendo una larga siesta en algún cajón burocrático de la
Casa Blanca.
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