|
(IAR-Noticias)
31-Oct-05
La
estrepitosa caída de Bush en las encuestas, los diversos frentes de tormenta que
enfrentan los funcionarios de la Casa Blanca, el watergate militar en Irak,
parecen conducir a los estrategas de comunicación oficial a manipulaciones
que rozan lo burdo y el absurdo.
Una muestra de esto último es un
informe del Pentágono donde se señala que la totalidad de victimas civiles en
Irak suma la cantidad de 26.000 muertos, una cifra que, a la luz de las
estimaciones realizadas por diversas organizaciones internacionales, ONGs,
y la prestigiosa revista científica británica The Lancet, resulta exigua, y solo
comprendería una tercera parte de las muertes reales producidas por la
ocupación militar.
En marzo de este año, The
Lancet hizo una proyección y alcanzó la cifra de 98.000 civiles muertos en
Irak desde el comienzo de la guerra, en marzo de 2003.
Pero lo más sorprendente es
que el informe del Pentágono -revelado por el diario The New York Times-
atribuye esa cantidad de muertos a los ataques y atentados de la resistencia
iraquí, sin contabilizar ningún muerto como producto de los bombardeos y
operaciones militares de las fuerzas ocupantes estadounidenses.
En otras palabras, los únicos que
mataron civiles fueron los rebeldes, las fuerzas ocupantes no contabilizan
ningún muerto civil iraquí en su haber.
Las organizaciones internacionales de
derechos humanos y las ONG que actúan en Irak, estiman que solamente en las dos
operaciones militares de ataque y bombardeo a Faluya, el año pasado,
murieron más de 3000 civiles, entre ellos niños, mujeres y ancianos.
Además -y para resaltar solamente un
ejemplo- están las victimas civiles de las incontables operaciones represivas
y bombardeos "quirúrgicos" de la aviación y las fuerzas norteamericanas
contra poblaciones civiles que la prensa ha registrado durante 31 meses de
ocupación militares.
Todas estas operaciones, donde los
ataques indiscriminados matan a niños, mujeres y ancianos, además del
resto de la población, llevan a pensar que la estimación de muertos supera
largamente los 100 mil muertos contabilizados en marzo por The Lancelot.
El diario The New York Times difundió
el domingo un informe enviado al Congreso de EEUU, en el que la cifra de
víctimas civiles -sin distinción entre muertos y heridos- ocupa un solo
párrafo en la página 23, casi al pasar, y ese balance es atribuido en
exclusividad a los ataques de la resistencia.
Pero el dato es significativo, ya que
es el primer informe oficial sobre el tema. Hasta ahora el Ejército había
evitado cualquier discusión pública respecto de este punto.
El balance es incompleto pues no tiene en cuenta a los fallecidos o
lesionados por las fuerzas de EEUU o de sus aliados en Irak, y muestra que
el Ejército maneja más información sobre el número de víctimas de lo que admitió
hasta ahora, señala el Times.
Según el informe del Pentágono, la
cantidad de muertos y heridos ha aumentado constantemente, y en los primeros
seis meses de 2004 el promedio diario fue de 26, en la segunda mitad, 40. A
comienzos de 2005 ya eran 53, y ahora son 63 víctimas por día. Así, hasta
mediados de setiembre, la cifra suma 25.902 víctimas.
Pero esta cifra solo comprende a los
muertos producidos por la resistencia iraquí.
Luego de negar durante más de dos años que llevara el cálculo de las víctimas
civiles de la guerra en Irak, el Departamento de Defensa de Estados Unidos
acaba de difundir, casi en silencio, una estimación, señala The New York Times.
Según el diario neoyorquino la cifra es notablemente menor a las que
difundieron organismos internacionales de derechos humanos.
Es que el conteo del Pentágono sólo
incluye a las víctimas de ataques de la resistencia, pero no se refiere a los
hombres, mujeres y chicos alcanzados por fuego estadounidense, dice el Times.
Los números del informe del Pentágono
fueron compilados en base a informes de las tropas de ocupación tras
responder a ataques insurgentes, explicó al diario neoyorquino el coronel Barry
Venable, portavoz del Pentágono.
Las cifras pueden ser deficientes,
explicó aludiendo a las críticas, porque las fuerzas de EEUU no responden a
todos los ataques, y los conteos iniciales son muchas veces incompletos.
El vocero del Pentágono aclaró que "este balance no intenta brindar un conteo
integral de las víctimas iraquíes", sino mostrar "tendencias en el resultado
de los ataques insurgentes".

El documento "Midiendo la estabilidad y la seguridad en Irak" es el segundo de
los informes trimestrales que comenzó a exigir este año el Congreso de EEUU, en
el marco de la ley que permite incrementar los gastos de Defensa.
El primero, entregado en julio, fue
criticado por algunos legisladores por aportar muy poca información sobre los
esfuerzos en el país árabe. El segundo, con el doble de páginas, se publicó en
el sitio Web del Departamento de Defensa hace pocos días. Los datos sobre
víctimas civiles se agregaron a raíz de "preguntas específicas" de los
congresistas.
"Estábamos muy interesados en esto", aseguró un asesor del senador demócrata
Patrick Leahy, quien impulsó el pedido de informes al Pentágono. "Tras negarlo,
ahora nos dan algo concreto para poder discutir", agregó.
Hasta ahora el Ejército decía que sus estadísticas eran tan incompletas que
no las daría. En julio, el coronel Steven Boylan, vocero de las tropas de
EE.UU. en Bagdad, afirmó: "No tenemos capacidad de contar las víctimas en cada
localidad de Irak".
Las victimas civiles ocupan el centro del escenario de las guerras desde
comienzos del siglo XX, principalmente las invasiones y ocupaciones militares
imperialistas como es el caso de Irak y Afganistán, países que luego padecieron
el saqueo de sus recursos naturales por parte de las transnacionales que
llegaron con las tropas invasoras, como es el caso del petróleo en Irak.
Según un estudio realizado en 2001
por el Comité Internacional de la Cruz Roja, en la I Guerra Mundial (guerra
intercapitalisa) morían nueve soldados por cada civil.
Ahora, en las invasiones y
ocupaciones imperialistas de EEUU, mueren 10 civiles por cada soldado.
La manipulación para "esconder" a los muertos
de EEUU
La metodología de "esconder" o
disfrazar la verdadera cifra de muertos -tanto propios como de iraquíes
civiles- es un recurso utilizado habitualmente por los estrategas
comunicacionales del Pentágono para disimular su estrepitosa derrota militar en
Irak
El Pentágono manipula estas cifras,
no presentándolas en el momento de ocurrir las bajas, sino como una
"totalidad periódica", lo que deforma la comprensión de las muertes diarias que
no son informadas por los portavoces militares.
Y aquí el objetivo de no informar
sobre las muertes en el momento de ocurrir, produce el efecto mediático de
diluir en lo "general" las muertes diarias de soldados norteamericanos, que de
ser informadas producirían un enorme impacto en la sociedad norteamericana
y en la opinión pública internacional.
De esta manera, Washington y la
prensa internacional "asociada" convirtieron a Irak en un status quo donde
los únicos que mueren a diario son los iraquíes (rebeldes, civiles o
colaboradores de EEUU), y los soldados norteamericanos sólo aparecen muertos en
las "estadísticas generales".
En términos de efecto
comunicacional, una cosa es informar todos los días :"hoy murieron 2
soldados de EEUU en Irak" (la cifra que da el promedio general), y otra es
informar periódicamente: "1805 soldados de EEUU murieron en Irak desde marzo de
2003".
Con este método "informativo" sacan
de escena y despojan de "dramaticidad" la muerte diaria de los militares
estadounidenses como consecuencia de los ataques de la resistencia iraquí,
que los propios jefes militares norteamericanos sitúan entre 50 acciones por
día.
Y a su vez, y como resultante de la
acción psicológica, minimizan la efectividad de los ataques rebeldes sobre las
tropas norteamericanas, cuyas bajas diarias son preservadas por los
portavoces militares, que sólo informan de "algunas" de las muertes días después
de ocurridas.
De la misma manera que deforman la
comprensión de la ocupación militar y de la resistencia armada,
calificando de "terroristas", "insurgentes", o "suicidas" a los combatientes
iraquíes, también ocultan la muerte de sus soldados mediante la trampa de no
informar a diario sobre esas bajas.
Las cadenas internacionales
mediáticas, cuyas empresas propietarias son socias de las cruzadas militares de
Washington, se prestan a ese juego de ocultamiento brindando periódicamente las
"cifras generales" y sin analizar ni preguntar dónde y cómo murieron
los 2.015 soldados de EEUU que arrojan las estadísticas y conteos de la
prensa internacional sobre la base de la información oficial..
Esta
manipulación mediática con la cifra de muertos o con la demonización de los
que resisten a la ocupación militar ("terroristas", "insurgentes",
"suicidas", etc) permite que los funcionarios de Washington, el Pentágono o el
Departamento de Estado hablen con total impunidad del "éxito militar" en Irak.
Los números son concretos y valen más
que millones de palabras: si la prensa internacional contara cuántos, y cómo
mueren a diario los marines norteamericanos en Irak, Bush hace mucho tiempo que ya
hubiera sido sometido a un juicio político y el "síndrome" Vietnam ya hubiera
acabado con su gobierno.
La muerte de militares
estadounidenses ha experimentado un aumento vertiginoso en los últimos diez
meses, principalmente a partir del mes de enero de este año, donde los conteos
de Reuters, AP y otras agencias (sobre la base de información oficial) señalan que han
muerto más de 500 soldados de EEUU en Irak en lo que de 2005.
Pero más sorprendente todavía
son las cifras que se desprenden comparando el actual número de fallecidos
norteamericanos con los números dados oficialmente por la Casa Blanca en
septiembre de 2004.
En
septiembre de 2004, el portavoz oficial de la Casa Blanca, Scott McClellan,
anunció que las últimas cifras mostraban que 997 militares norteamericanos
habían muerto en Irak, a 18 meses de la ocupación militar de ese país en
marzo de 2003.
Comparado con los 2.015 muertos
actuales esto quiere decir que, en sólo trece
meses, los norteamericanos perdieron 1.018 soldados en Irak, el doble de lo que perdieron en los restantes 18 meses de ocupación militar.
El número de muertos de EEUU revela,
por sí solo, que Bush y el Pentágono fracasaron estrepitosamente con su estrategia militar en
Irak.
Pone en evidencia la magnitud del accionar creciente y
mortífero de la guerrilla iraquí, y nutre la argumentación de la
organizaciones que en EEUU y en todo el mundo preparan gigantescas movilizaciones para reclamar
que las tropas norteamericanas regresen a casa.
El inevitable síndrome Vietnam
en EEUU, tal como anunciara que ocurriría el senador Kennedy, es un hecho sólo
retrasado por la manipulación mediática que hace el Pentágono con el número
diario de muertos y mutilados.
|