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(IAR-Noticias)
08-Nov-05
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George W Bush y
Porter Gross, actual director de la CIA. |
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Pese
a la presión sobre la Casa Blanca para que revele detalles del llamado sistema
encubierto de prisiones de la CIA, George W. Bush justificó enérgicamente el
lunes los programas de interrogatorio en la "guerra antiterrorista" y se
opuso a una iniciativa del Congreso para proscribir la tortura.
"Hay un enemigo al acecho que confabula, planea y desea volver a
herir a Estados Unidos'', dijo Bush. ``Por lo tanto pueden estar
seguros de que vamos a perseguirlos agresivamente, pero lo haremos
dentro de la ley''.
''No torturaremos'', aseguró el mandatario.
Bush fue declarado "non
grato" por organizaciones estudiantiles y docentes en Panamá el lunes.
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Bush habló durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente
panameño Martín Torrijos en la última jornada de una gira
latinoamericana de cinco días. Bush terminaba el día en Virginia en
un acto político.
Por otra parte, Bush eludió una pregunta sobre la investigación de
la CIA sobre una filtración y no quiso responder si ha cumplido la
promesa de su campaña en el 2000 de atenerse al espíritu de las
leyes federales de ética.
''Tomamos esta investigación muy seriamente y seguiremos cooperando
durante la investigación'', se limitó a responder.
En tanto, y pese a la oposición de la Casa Blanca, el Senado aprobó un proyecto
de ley que prohíbe la tortura.
Por su parte, la Corte Suprema admitió ayer un
recurso contra los
tribunales militares del gobierno para presuntos terroristas
extranjeros, un caso en el que están en cuestión los poderes del
ejecutivo en tiempos de guerra.
La intervención del tribunal es inquietante para la Casa Blanca, que
ha sido blanco de críticas por el tratamiento de los detenidos y
reprendida por la Corte Suprema el año pasado por mantener a los
combatientes enemigos en un limbo legal.
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Soldado de EEUU hace señal de victoria sobre el cadáver de un torturado conservado en hielo. (AP) |
No
obstante, según el diario The New York Times el Departamento de Defensa de
Estados Unidos aprobó nuevas instrucciones destinadas a incrementar el control
sobre el interrogatorio de "sospechosos de terrorismo".
De acuerdo con el Times, las nuevas reglas fueron firmadas sin ninguna
publicidad la semana pasada.
Las mismas prohíben los actos de tortura física y mental, y responsabiliza a los
comandantes y altos funcionarios del Pentágono por todas las actividades de
interrogación.
Además prohibe el uso de perros militares durante los programas de
interrogación.
De acuerdo con el informe del influyente rotativo neoyorkino, las nuevas reglas
también exigen a los interrogadores de la CIA seguir los lineamientos
militares cuando interrogan a prisioneros del Pentágono.
El Times señala que las nuevas instrucciones permitirán al Ejercito editar
un largamente demorado manual para interrogadores que incoporará las
lecciones aprendidas a raíz de los escándalos ocurridos en Abu Ghraib y otras
prisiones.
La semana pasada
The Washinton Post reveló que la
agencia de inteligencia estadounidense esconde e interroga a
destacados presuntos miembros de Al Qaeda en una "instalación
secreta" en Europa del Este
La CIA esconde e
interroga a destacados presuntos miembros de Al Qaeda en una
"instalación secreta" en Europa del Este, como parte de un
"sistema encubierto de prisiones", afirma el Post.
El diario, que cita a funcionarios estadounidenses y de otros países
conocedores del este asunto, indica que el "sistema encubierto de
prisiones" fue establecido por la CIA hace cerca de cuatro años.
En varias ocasiones, el sistema contó con lugares de reclusión en
ocho países, incluidos Tailandia, Afganistán y algunas
"democracias del este de Europa", así como un pequeño centro en
la prisión de Guantánamo, en Cuba.
La
red secreta de centros de detención "es un elemento central en la
guerra no convencional de la CIA contra el terrorismo", añade el
Post señalando que estas operaciones dependen de la cooperación de
los servicios de
inteligencia extranjeros y de mantener el su existencia en
secreto.
La existencia y ubicación de las instalaciones, a las que en
documentos clasificados de la Casa Blanca, de la CIA, del
Departamento de Justicia y del Congreso se les llama "lugares
negros", es conocida solamente por un puñado de funcionarios en
EEUU y por el presidente y unos pocos miembros de los servicios de
inteligencia de cada país donde se encuentran, puntualiza el Post.

La CIA ha tenido en este sistema más de un centenar de detenidos,
de los cuales una treintena son considerados importantes sospechosos
terroristas y están confinados en instalaciones financiadas por la
agencia estadounidense y gestionadas por su personal en Europa del
Este, según The Washington Post.
Las instalaciones para presos de esa categoría en Tailandia y
Guantánamo fueron cerradas en 2003 y 2004, respectivamente.
Otro grupo de alrededor de 70 detenidos y considerado menos
importante, pasó por los "lugares negros" y posteriormente fueron
entregados a los servicios de inteligencia de Egipto, Jordania,
Marruecos, Afganistán y otros países, según The Washington Post.
Los prisioneros del primer grupo están aislados del mundo
exterior, en la oscuridad, a veces en celdas subterráneas, no se
les reconocen derechos legales y nadie que no sea de la CIA puede
hablar con ellos o verles, según dijeron las mencionadas al Post.
Durante
un editorial titulado Abuso en Secreto, en marzo pasado, The
Washington Post aseguraba que hechos de tortura como los de la prisión Abu
Ghraib en Bagdad "han ocurrido y todavía ocurren en la red de detención
global confidencial que mantiene la Agencia Central de Inteligencia
(CIA)."
Según el influyente diario
norteamericano ,
en las prisiones clandestinas en Afganistán y en otras partes, y en centros
penitenciarios dirigidos por países aliados de Washington, la CIA
mantiene decenas de reos al margen de todo proceso legal, incluso sin que
los familiares de los detenidos conozcan su localización.
El Post
señalaba en su editorial que algo muy parecido ha ocurrido con las
cárceles dirigidas por el Departamento de Defensa, pese a que supuestamente
después de lo de Abu Ghraib existen planes para reestructurar el sistema
de detenciones bajo jurisdicción de los militares.
Pero Jean Paul Marthoz, portavoz de la organización humanitaria
internacional Human Rights Watch (HRW) en Bélgica, señaló que, de
acuerdo con una investigación independiente, las instalaciones de la
CIA en esa región estarían ubicadas en Polonia y Rumania.
El año pasado, HRW divulgó un informe sobre "prisioneros fantasmas"
de la CIA, recluidos en lugares no revelados luego de ser detenidos
en países como Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Marruecos,
Pakistán y Tailandia.
El grupo reconoció que era difícil obtener información de primera
mano sobre el trato que reciben esos detenidos, pero subrayó que
informes de prensa citan en forma reiterada a fuentes de gobierno
que admiten casos de torturas.
"Bajo la ley internacional, los estados tienen la obligación de
vigilar e impedir la tortura. La transparencia es uno de los
elementos clave para lograr esto, así como las detenciones dentro
del marco legal", dijo a IPS Priti Pate, abogada de la organización
Human Rights First ("Derechos humanos primero"), con sede en Nueva
York.
"Aun en el contexto de la guerra, Estados Unidos está obligado según
las reglas militares y las leyes internacionales sobre derechos
humanos a tener una lista de detenidos e información sobre dónde
permanecen recluidos. Pero no parece que el Congreso (legislativo)
haya tenido acceso a esa información", añadió.
Según The Washington Post, a los interrogadores en los así llamados
"sitios negros" se les permite usar "técnicas perfeccionadas" para
obtener información de los detenidos, incluyendo la "tabla de agua"
(waterboarding), método de tortura por el cual se ata al interrogado
a una madera y se lo hunde en agua hasta el límite del ahogo.
El portavoz de Seguridad, Libertad y Justicia de la Unión Europea
(UE), Friso Roscam, anunció una investigación sobre estas versiones,
e indicó que si se comprueba la existencia de las prisiones secretas
la consideraría una violación a las leyes de derechos humanos del
bloque.
Polonia es miembro de la UE, y Rumania tiene previsto ingresar al
bloque en 2007.
"Debemos averiguar qué es exactamente lo que está ocurriendo. Todos
hemos escuchado sobre esto, y tenemos que ver si se confirma", dijo Roscam.
El relator especial de la Organización de las Naciones Unidas sobre
tortura, Manfred Nowak, anunció el miércoles que buscará más
información sobre esas prisiones clandestinas.
"Cada lugar de detención secreta es vulnerable a que en él se
produzcan malos tratos. Ése es el peligro del secretismo", señaló
Nowak.
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