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(IAR-Noticias)
11-Oct-05
Steven
Vincent es el único periodista estadounidense asesinado en
Irak desde la caída de Bagdad, hace más de dos años. Residente
en Nueva York, llegó al país como freelance, para escribir un
libro.
El Mundo,
España
El
2 de agosto, a las 18.30 -hora local-, fue secuestrado en una transitada calle
comercial de Basora junto a su traductora iraquí y, horas después, apareció
asesinado. Ella sobrevivió. Un reportaje de The New York Times -diario con el
que colaboraba- desvela que su relación con la intérprete podría tener algo que
ver con el asesinato del periodista.
La muerte de Steve Vincent, de 49 años, aún no ha sido aclarada pese a la
investigación que pusieron en marcha tanto la policía iraquí como el FBI. Según
revela Kirk Semple en The New York Times, el propio diario pasó una semana en
Basora investigando la muerte del periodista.
El periódico señala que las especulaciones acerca del asesinato de Vincent se
han centrado en dos hipótesis. La primera, un editorial firmado por él que el
Times publicó el 31 de julio y que señalaba que las milicias chiíes se estaban
infiltrando en la policía de Basora y que las autoridades británicas en la zona
no estaban haciendo nada para evitarlo. La segunda, su estrecha relación con su
intérprete, Nooriya Taiz, de 31 años, con la que incluso tenía intención de
casarse, según la gente que se relacionó con ellos en Irak.
Durante tres meses, Vincent y Taiz fueron inseparables y, según cuenta el Times,
verlos juntos en la escena política, entrevistando a líderes políticos y
religiosos y acudiendo a conferencias de prensa se convirtió en algo habitual.
Vincent se movía por Basora sin guardaespaldas.
 Antiguo crítico de arte, Vincent comenzó a interesarse por el mundo islámico
después del 11-S y su intención era escribir sobre el crecimiento del
fundamentalismo chií, según su viuda, Lisa Ramaci. Ella estaba al tanto de la
relación de su marido con la intérprete aunque su versión difere de la del resto
de testigos. Según ha explicado al New York Times, su marido le había contado
que la vida de Taiz estaba en peligro porque había trabajado con él y casarse
con ella era la única forma de sacarla del país.
"Puede sonar como si me estuviera autoengañando", ha declarado Ramaci, que
estuvo casada con Vicent durante 13 años después de diez de noviazgo. "Pero
créame, él habría vuelto a casa conmigo", asegura.
Quienes conviveron con la pareja en Basora aseguran que no había evidencias de
que mantuvieran una relación sentimental pero el periódico señala que incluso el
hecho de que lo pareciera puede ser considerado un pecado a ojos de los
musulmanes más conservadores.
Según la mujer de Vincent, su marido le había contado que, en el mes de junio,
comenzó a recibir llamadas anónimas en su móvil que ni se identificaban ni
hablaban, sólo llamaban y colgaban. Además, Ramaci asegura que "alguien se
acercó a Taiz en la calle y le dijo ?'por qué andas con ese americano que hace
todas esas preguntas'?".
El Times reconoce que los artículos de Vincent tenían poco eco en Basora pero
asegura que en su blog no ahorró críticas contra los líderes religiosos y
políticos ni contra las fuerzas de seguridad, tanto iraquíes como
internacionales.
El día que fueron secuestrados -según detalla el diario neoyorquino-, Vincent y
Taiz salían de un establecimiento de cambio de moneda cercano al hotel en el que
se alejaba el periodista. Al principio, los asaltantes se ocuparon sólo de él,
según el testimonio de tres empleados de la tienda. Pero ella intentó ayudar a
su amigo y los secuestradores se la llevaron a ella también.
The New York Times ha tratado hablar con la intérprete, pero ha resultado
imposible. Según la esposa de Vincent, el FBI tiene pruebas de que los testigos
oyeron a los secuestradores llamar a Taiz "puta y cerca por relacionarse con
americanos" y decirle que "merecía morir".
Según investigaciones policiales, los secuestradores también acusaron a Taiz de
apoyar la autonomía regional para el sur de Irak, un asunto contrario a los
esfuerzos para sacar adelante la constitución.
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