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(IAR-Noticias) 22-Sept-05
EL
CONTROVERTIDO DOCUMENTO publicado sin mucho ruido el año
pasado por Rocky Mountain Institute (RMI), Ganar el juego
final del petróleo, tiene dos prólogos de superlujo escritos
con un enfoque neoliberal radical: uno es del esta-dunidense
George Shultz y otro del británico sir Mark Moody-Stuart, lo
cual delata la bendición al más alto nivel estratégico de la
dupla anglosajona.
Por Alfredo
Jalife-Rahme - La Jornada
GEORGE SHULTZ,
ANTERIOR titular de la Secretaria de Estado y de la Secretaría del Tesoro con
Reagan, es miembro del consejo de administración de la controvertida cuan
poderosa constructora mafiosa Bechtel, además de haber sido señalado en el libro
Confesiones de un golpeador económico, de John Perkins, como el diseñador de la
captura de las riquezas de los países en vías de desarrollo. El geólogo Mark
Moody-Stuart, quien representa al oligopolio financiero-energético británico, es
el mandamás del conglomerado minero Anglo-American, con ingresos anuales por 25
mil millones (al precio de pletóricas atrocidades a cuestas) y director de HSBC
Holding, después de haber sido presidente del consorcio petrolero anglo-holandés
Royal Dutch/Shell. La combinación Shultz y Mark Moody-Stuart en cualquier
proyecto es altamente explosiva.
EL DOCUMENTO FUE copatrocinado por el Pentágono (¡!) y el grupo RMI se jacta de
"ofrecer una estrategia coherente para acabar con la dependencia petrolera,
empezando por EU, pero aplicable a todo el mundo (sic)", con el fin de trazar
una hoja de ruta para líderes militares y empresariales que combina "nuevos
modelos de negocios con políticas públicas nada comunes (sic) y tecnologías de
punta, en un entorno de libre mercado sin impuestos (¡!), lejos (sic) de la
legislación nacional con el objetivo de apuntalar la lógica (sic) de los
negocios". Este abordaje muy sui géneris provocará intenso debate en la
coyuntura en que muchos países han optado por modelos dirigistas con mayor
regulación, cuando la desregulada globalización financiera feudal, en franco
declive, ha sido puesta en la picota.
RESUME QUE EN los "pasados 145 años la era del petróleo trajo consigo una
movilidad sin precedentes un poder militar de alcance global y productos
sintéticos asombrosos". Pero al mismo tiempo señala con propiedad que su "costo"
ha sido enorme, ya que el petróleo también se ha vuelto una "fuente de
debilidad" de EU, debido a los "altos precios que erosionan la prosperidad, las
vulnerabilidades que socavan la seguridad y las emisiones químicas que
desestabilizan el clima", además de que la "búsqueda para conseguir petróleo
crea nuevas rivalidades peligrosas y empaña la postura moral (sic) de EU".
Considera que entre las "causas enraizadas" se encuentra un sector automotriz
ineficiente, constituido por automóviles y camionetas que amenazan la
"competitividad del sector automotriz de EU". Arguye que el precio actual del
"oro negro" soslaya sus "verdaderos costos en la economía, en la seguridad
nacional y en el medio ambiente". Sustenta que en 2035 "EU será completamente
(sic) independiente de la importación de petróleo" y que "le costará menos
desplazar todo el petróleo que ahora utiliza de lo que le costará comprarlo" con
un beneficio económico neto, descontados los costos inherentes de 70 mil
millones.
NO SE REQUIERE una revolución, "sino solamente la consolidación y la aceleración
de tendencias", así como "mejorar la eficiencia de la utilización del
combustible en tres quintas partes para los vehículos ligeros". Aduce que para
"ahorrar la mitad de lo que consume EU en petróleo y ofrecer alternativas más
baratas para la otra mitad" se requieren cuatro pasos integrados:
1. DUPLICAR LA EFICIENCIA en la utilización del petróleo. La mejora tecnológica
(técnicas manufactureras emergentes con materiales ultraligeros, como la mezcla
de fibra de carbón) pasa por diseñar un vehículo ultraligero que duplicaría la
eficiencia de los carros eléctricos híbridos. La inversión requerida para
ahorrar cada barril de petróleo sería de 12 dólares, mucho menos de la mitad del
precio oficial pronosticado de 26 dólares (¡sic!) en el mercado mundial de
petróleo.
2. APLICAR MODELOS empresariales creativos y políticas públicas. Se deben
fabricar vehículos ligeros súper eficientes, extensivo a camiones pesados y
aviones, lo que recortaría en 52 por ciento el precio oficial pronosticado de
petróleo a partir de 2025. (Nota: el gobierno, as usual, subsidia el parasitismo
de los piratas de la plutocracia oligopólica petrolera y gasera en detrimento
del bien común.)
3. SATISFACER OTRA CUARTA parte de las necesidades petroleras de EU mediante una
mayor industria doméstica en biocombustibles. Los avances en biotecnología y la
conversión de celulosa a etanol pueden duplicar el rendimiento a un costo menor
de capital y energía. La sustitución de plantas con carbohidratos derivados
apuntalará el área rural de EU con miles de millones de dólares al año y la
creación de 750 mil nuevos empleos. Se trata de hacer converger las cadenas de
valor energético, químico y agrícola: estas nuevas clases de biomateriales
versátiles sustituirán a los petroquímicos.
4. AHORRAR LA MITAD de la utilización de gas natural proyectada en 2025. La
mitad del gas puede ser sustituida por petróleo (nota: se infiere que para ese
entonces el gas costará más y el petróleo menos) y, "si se desea (sic), el gas
restante puede ser convertido a hidrógeno".
SUSTENTA QUE LOS "cuatro cambios" interrumpen fundamentalmente los modelos
empresariales en boga (sic), y opta por el concepto darviniano de "destrucción
creativa", de Joseph Schumpeter, cuando las "innovaciones destruyen las
tecnologías obsoletas, solamente para ser desechadas a su vez por rivales
siempre nuevos y más eficientes". Refiere que en los "108 años de historia del
índice promedio industrial Dow Jones, sólo una de las 12 empresas originales
permanece como entidad corporativa, General Electric. Las otras perecieron o
fueron presa de sus competidores".
LA PROPUESTA REQUIERE una inversión de 180 mil millones de dólares en la próxima
década, que generaría un ahorro bruto de 13 mil millones en 2025. No especifica
la procedencia de la inversión, que por necesidad sería gubernamental, como
tampoco elucida si las trasnacionales petroleras anglosajonas que han tenido
ganancias estratosféricas participarían en alguna forma que no sea la
parasitaria.
LA TRANSICION ENERGETICA para su transformación la han iniciado las petroleras
británicas Shell y BP (but of course!) con el fin de convertirse en "empresas
energéticas" y preservar su "participación de mercado". Los biocombustibles se
están convirtiendo en una nueva línea de productos susceptibles de atraer otros
90 mil millones de dólares en inversiones de biorrefinación. A juicio de RMI, EU
podría propinar en 2025 el jaque mate en el "juego final del petróleo", es
decir, la "transición opcional, pero ventajosa, a una economía de hidrógeno y el
desplazamiento permanente y completo del petróleo como combustible directo".
NO PODIA FALTAR el enfoque militarista de los negocios en el documento
cofinanciado por el Pentágono, que haría al ejército de EU "más eficiente y
desplegable (sic) mediante una nueva definición de su misión primordial que
proteja a los ciudadanos estadunidenses y no las líneas de abastecimiento
foráneas, mientras sostiene y despliega las innovaciones que eliminan el
petróleo como causa de conflicto". Tambien las emisiones de bióxido de carbono
disminuirían a la cuarta parte (sic) sin ningún costo adicional. No mencionan el
Protocolo ambiental de Kyoto. ¿La victoria del "juego final del petróleo" pasa
por la sepultura del Protocolo de Kyoto?
SACA CUENTAS, QUIZA demasiado alegres, de cómo las medidas de ajuste afectarán
las arcas de los países productores de petróleo: "Ya para 2040 las importaciones
de petróleo habrán desaparecido. Para 2050 la economía de EU deberá estar
floreciendo (sic) sin petróleo". Tampoco se le escapa el "poder dominante del
mercado" que ostenta EU del "lado de la demanda". Brinda el ejemplo posterior al
embargo petrolero árabe de 1973, cuando EU ajustó su eficiencia energética, lo
que le "quitó a la OPEP la posibilidad de imponer los precios durante una
década". De 1977 a 1985, "justo en ocho años, EU recortó la utilización de
petróleo en 17 por ciento mientras su PIB creció 27 por ciento, con la caída en
50 por ciento de sus importaciones de petróleo, que incluían 87 por ciento del
golfo Pérsico".
A NUESTRO JUICIO, el grupo RMI cometió un error conceptual de lesa majestad al
aislar al Poder Legislativo y despreciar la vigilancia ciudadana. Otra falla es
la ausencia de impuestos en un entorno radical neoliberal, cuando en la fase
post Katrina han arreciado los reclamos por una mayor regulación energética
debido a la pésima reputación de las trasnacionales petroleras anglosajonas. La
propuesta rosada de RMI tampoco vislumbra obstáculos ni fallas, y da por
garantizada la vigencia de EU como el inevitable dueño monopólico del destino
planetario, como la única entidad capaz de inventar e innovar, cuando a nivel
tecnológico otras potencias le pisan muy fuerte los talones: la Unión Europea y
el BRIC (iniciales de Brasil, Rusia, India y China). El escenario exageradamente
optimista fue realizado en un "sistema cerrado" relativo al sector energético y
contradice su aplicación en un "sistema abierto" bajo el comando de la disoluta
plutocracia empresarial, con demasiados escándalos bursátiles a cuestas.
EN LA FASE REVOLUCIONARIA de transición energética de los próximos 15 años,
¿oscilarán los precios energéticos en consecuencia? Pareciera haberse operado
desde ahora una dicotomía entre el petróleo y el gas. El alza del petróleo no
será eterna y en unos 10 años, el lapso para el arranque de la reconversión
energética, es probable que se inicie la declinación de su cotización, después
de haber alcanzado, quizá, el paroxismo de los tres dígitos en las cumbres
borrascosas de la oferta y demanda, mientras el gas emprende un trayecto
separado con su alza imparable de aquí al 2025.
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