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(IAR-Noticias)
07-Dic-05
Agencias
Investigadores israelíes en el lugar del
atentado, el lunes.
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"Hemos decidido
operar de una forma mucho más amplia, profunda e intensa contra la
estructura de Yihad Islámica, y espero que podamos evitar en el
futuro dichos ataques", dijo el martes el ministro de Defensa Shaul
Mofaz a la Radio del Ejército.
En
respuesta al atentado suicida que el lunes dejó seis muertos y
más de 50 heridos en la entrada de un shopping de la ciudad de
Netanya, el Ejército de Israel inició hoy la que catalogó como
una “prolongada e intensa” campaña contra la Yihad Islámica,
el grupo que perpetró el ataque, en las ciudades cisjordanas
de Tulkarem y Jenin.
Los funcionarios
israelíes, que desean presionar a los palestinos para que
desarticulen a los grupos armados irregulares, prometieron además
una contundente represalia ante el atentado perpetrado el
lunes por un suicida de Yihad Islámica en la ciudad costera de
Netanya.
El atentado se registró
en un momento de recalentamiento de la tensión entre palestinos e
israelíes después de que grupos radicales incrementaran el
lanzamiento de misiles Kazan contra Israel, que acababa de anunciar
que mantendrá la política de “asesinatos selectivos” de dirigentes
extremistas.
"Hemos decidido operar de
una forma mucho más amplia, profunda e intensa contra la estructura
de Yihad Islámica, y espero que podamos evitar en el futuro dichos
ataques", dijo el martes el ministro de Defensa Shaul Mofaz a la
Radio del Ejército.
El
martes ya fueron detenidos 15 activistas, entre ellos el padre y
tres hermanos de Lutfi Ami Abu Sami, el terrorista de sólo 21 años
que ayer se inmoló en Netanya causando la muerte a otras cinco
personas.
El ejército dijo que las 15 detenciones tuvieron lugar en
Cisjordania, y ocho de los sospechosos fueron apresados en Tulkarem,
cerca de la aldea donde residía el atacante del lunes. Entre ellos
figuró el padre y el hermano del atacante.
Los funcionarios de seguridad israelíes dijeron que el ejército
acosará en Cisjordania a Yihad Islámica con más detenciones y el
asesinato selectivo de sus mandos. Además, las fuerzas armadas
reanudarán sus ataques en la Franja de Gaza si el estado judío es
atacado desde esa zona con cohetes.
A diferencia de Hamas y otras facciones armadas palestinas, la
Yihad no se sumó a la tregua acordada en enero con el presidente
de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas.
El martes primer ministro israelí, Ariel Sharon se reunió
con su Gabinete de Seguridad para analizar la situación tras el
cuarto atentado del año contra ciudades israelíes.
En el encuentro se
podrían haber decidido nuevas acciones militares que se sumen
al estado de sitio declarado en Cisjordania.
Entre otras medidas ya adoptadas, el martes se impidió entrar a
Israel a miles de trabajadores palestinos y fueron cancelados
los permisos especiales de los que gozaban alrededor de cien
personalidades palestinas para circular por el país, mientras la
policía y los servicios de seguridad continuaban en estado de
alerta.
El cierre de los pasos fronterizos impidió a miles de
mercaderes y obreros palestinos llegar a sus puestos de trabajo en
Israel, aunque las autoridades israelíes mantuvieron abierto el
principal cruce de mercancías de Gaza. El ejército indicó que la
clausura será por tiempo indefinido.
Israel ha exigido desde hace tiempo que los palestinos disuelvan
los grupos armados irregulares como condición para reanudar las
negociaciones de paz. El líder palestino Mahmud Abbas se ha opuesto,
por temor a una guerra civil, prefiriendo dialogar con los
extremistas armados.

El primer ministro israelí, Ariel Sharón,
convocó el lunes a una
reunión extraordinaria con los jefes de los organismos de seguridad y con el
titular de Defensa.
En este
sentido, e incluso ya antes del atentado suicida del lunes, Shaul Mofaz, había propuesto la
necesidad de reanudar la política de eliminaciones selectivas (conocida también
como de "asesinatos selectivos") de responsables de las organizaciones
armadas palestinas para frenar el ciclo de violencia.
Mofaz
pidió a Sharón la autorización para reanudar esa política con los dirigentes
de la Yihad Islámica, y mientras tanto ha ordenado reanudar las redadas de
militantes islámicos y ha pedido al asesor jurídico del Gobierno que permita
nuevamente la demolición de viviendas de terroristas.
Analistas locales destacan que el Ejército se abstendrá por el momento de
lanzar una operación terrestre de gran envergadura debido a la delicada
situación política en la ANP y en Israel, ambos inmersos en procesos electorales
que pueden ser decisivos para el futuro del proceso de paz en la región.
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