l informe, que mostró un aumento de la tasa de desempleo a un máximo de 25
años, refleja una realidad más sombría para la economía del país después que
otros informes sobre los sectores inmobiliario, automotriz y manufacturero
generaran cierta esperanza de una recuperación.
Las nóminas de empleos no agrícolas cayeron en 663.000 el mes pasado, informó
el viernes el Departamento de Trabajo, su decimoquinto descenso consecutivo.
Sin embargo, la lectura de enero fue revisada a la baja, a una caída de
741.000, el tercer mayor descenso hasta la fecha.
Los economistas consultados por Dow Jones Newswires habían proyectado, en
promedio, un descenso de 673.000 en las nóminas de marzo.
La tasa de desempleo, por su parte, ascendió en 0,4 puntos porcentuales al
8,5%, su nivel más alto desde noviembre de 1983. Los analistas esperaban una
tasa del 8,5%.
La economía ha eliminado 5,1 millones de empleos desde el inicio de la
recesión en diciembre del 2007, y más de dos millones de esas pérdidas han
ocurrido sólo en los últimos tres meses.
"Estos descensos han sido generalizados entre los diferentes sectores, pero
particularmente agudos en el manufacturero, de construcción y de servicios
temporales de ayuda", dijo Keith Hall, Comisionado de la Oficina de Estadísticas
Laborales.
Los anuncios de despidos continuaron el mes pasado en todos los sectores, e
incluyeron compañías como United Technologies Corp. (UTX), General Dynamics Corp.
(GD), National Semiconductor Corp. (NSM) y Wal-Mart Stores Inc. (WMT).
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos señaló que espera
que la tasa de desempleo aumente al 10,5% para fines del próximo año.
Según algunos indicadores más amplios, las condiciones en el mercado laboral
sugieren que ya se han alcanzado esos niveles. Si se incluyen los trabajadores
con una vinculación marginal y los empleados involuntarios a tiempo parcial, la
tasa de desempleo o subempleo ascendió el mes pasado al 15,6%, un aumento frente
al 14,8% de febrero y más de cinco puntos porcentuales por encima del mismo mes
de un año atrás.
El ingreso promedio por hora de los trabajadores aumentó el mes pasado en
US$0,03, o un 0,2%, a US$18,50. Si se compara con un año antes, el ingreso
promedio ascendió un 3,4% en marzo.
El Departamento de Trabajo agregó que las contrataciones laborales en el
sector de la producción de bienes registraron una disminución de 305.000 durante
marzo. Dentro de ese grupo, las empresas manufactureras eliminaron 161.000
empleos, para un total de 1,5 millones desde el inicio de la recesión.
Los empleos en el sector de la construcción se redujeron en 126.000.
En tanto, los empleos en el sector de los servicios disminuyeron en 358.000.
Las compañías de servicios empresariales y profesionales redujeron en 133.000
sus nóminas de empleos. En el sector financiero, los empleos se redujeron en
43.000.
Las firmas minoristas eliminaron 47.800 puestos de trabajo y el sector del
entretenimiento y hospedaje recortó 40.000 empleos.
Los empleos temporales, que los economistas consideran un indicador de las
perspectivas futuras para el empleo, cayeron en más de 70.000.
El sector de los servicios de salud volvió a ser el único sector privado que
mostró un comportamiento positivo, con una creación de 13.500 empleos. El
Gobierno eliminó 5.000 empleos.
La duración promedio de la semana laboral disminuyó en 0,1 puntos
porcentuales a 33,2 horas.