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(IAR
Noticias)
17-Marzo-2013
La recesión
económica termina con el proyecto imperial de "poder blando" y prepara el
terreno para la "democracia blindada".
Por
Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com
El modelo
de capitalismo "asistencialista" en América Latina, con gobiernos convertidos en
satélites de un modelo económico "único" nivelado para todo el planeta, con
bancos centrales atestados de dólares y sin distribución social de la riqueza,
con pobreza y desocupación estructural, con contratos laborales basura, con
subsidios al capitalismo para contener la inflación y los conflictos sindicales,
está en un proceso de colapso generalizado a causa de la recesión
que achica la recaudación y los presupuestos de los gobiernos de la región.
A su vez, el achicamiento del
consumo y la desocupación, van a actuar a corto plazo como detonante
central de las revueltas sindicales y estallidos sociales que se van a
multiplicar y expandir como un virus por toda la región terminando con el
proceso de "paz" social y sindical y poniendo en riesgo la "gobernabilidad" del
sistema, principalmente en los países más vulnerables al contagio de la crisis,
como es el caso de Argentina, Brasil y México, las tres principales economías de
la región.
La amenaza de desocupación masiva
es el núcleo esencial, el detonante central de los conflictos sociales y
sindicales que van a comenzar a extenderse por vía de los bancos y
empresas transnacionales que hoy ya están despidiendo masa laboral en América
Latina.
Este proceso a su vez, y a medida
que avancen los conflictos sociales y sindicales, va a impulsar una
profunda reestructuración en la estrategia y en los métodos del control político
y social "sin represión" que los gobiernos de la región venían
implementando de la mano de las políticas asistencialistas y el poder "blando"
de la democracia imperial.
Los ejércitos y las policías
regionales, que fueron relegados a un segundo plano por la estrategia de dominio
con el "poder blando", van a adquirir un nuevo rol represivo
para contener a las protestas violentas causadas por los despidos, las bajas de
salarios y la imposibilidad de acceder al consumo elemental para la
supervivencia por parte de las mayorías que van a ser desplazadas del mercado
laboral y del consumo.
Ya no se va a tratar de la
represión militar a la usanza de las viejas dictaduras militares setentistas,
sino de un proceso que va a combinar simultáneamente la acción represiva militar
con estrategias mediáticas de control social y sin romper el molde del
orden constitucional.
"Mano dura" y democracia,
con las fuerzas armadas bajo el mando de un gobierno civil desarrollando
operaciones de "contrainsurgencia" (como en la favelas de Brasil), y medios de
comunicación clasificando y valorizando los conflictos y protestas, situando a
los "violentos" de un lado, y a los "pacíficos"
del otro.
En otras palabras, la
implementación de la "democracia blindada", que viene a
realizar una síntesis operativa entre el poder "blando" y el poder "duro" para
preservar la gobernabilidad regional, como condición básica para que EEUU y la
potencias centrales rediseñen un nuevo proyecto de dominio trasnacional
capitalista en América Latina.
(*) Manuel
Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder,
especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores
más difundidos y referenciados en la Web.
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