Por
Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com
Un bombardeo de EEUU y las potencias imperiales en Siria no va a ser un
paseo turístico. En primer lugar, y a diferencia de Kadafi en Libia, Siria no
está sola ni aislada. Rusia y China, primeras potencias nucleares, sus
aliados estratégicos, rechazan y vetan cualquier ataque o maniobra en la ONU. En
segundo lugar, Irán, la primera potencia militar islámica de Medio Oriente, con un
ejército regular de dos millones de efectivos, y un millón de mujaidines
movilizados, fundamenta su supervivencia regional en la existencia del
régimen sirio. En tercer lugar, Israel, la tercera pata del eje EEUU-OTAN se
encuentra rodeado, por un lado por Hezbolá, aliada de Siria e Irán, la primera
potencia guerrillera regional, que lo derrotó en Líbano, por los cohetes
y las fuerzas de Hamás en Gaza, y por el ejército sirio con sus aviones
misiles y armamento químico. En tercer lugar, las fuerzas militares chiies de
Irak, son aliados estratégicos de Irán, y han negado su espacio aéreo para
cualquier incursión militar contra Siria. En cuarto lugar, cualquier
intervención militar extranjera en Siria, desataría una acción de los kurdos
contra Turquía, aliado estratégico del eje imperial. En quinto lugar, Egipto,
hoy controlado por militares aliados de EEUU e Israel, podría ingresar en una
división anárquica protagonizada por los diferentes grupos islámicos
fundamentalistas. En sexto lugar, Irán podría bloquear el paso del del 40%
del petróleo internacional en el Golfo Pérsico. NO... decididamente Siria no es
Libia... Y lo que vamos a ver... tampoco... Siria es un polvorín que puede
desatar un efecto en cadena regional.. imposible de mensurar y proyectar.