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(IAR
Noticias)
05- Octubre -2013
La actividad comercial del capitalismo de guerra (armamentistas, petroleras,
empresas de servicios y ejércitos privados), como cualquier empresa, depende de
"la demanda", principalmente de las guerras de conquista militar lanzadas por
EEUU en el planeta de las cuales nacen nuevos y jugosos contratos y
oportunidades de expansión comercial.
Por
Manuel Freytas (*)
manuelfreytas@iarnoticias.com
A
esta tajada super-millonaria hay que agregar otro segmento complementario: El
negocio billonario de los grandes consorcios bancarios que financian desde la
"reconstrucción" de los países conquistados, venta de armamentos y de
tecnología bélica, hasta construcciones de bases militares y todo tipo de
infraestructura relacionadas con el alojamiento de las fuerzas de ocupación.
El propio Estado USA alimenta la "burbuja financiera" con el armamentismo
endeudándose (con los grandes consorcios financieros) para mantener los gastos
de su multimillonario presupuesto militar que es pagado -a través de los
impuestos- por toda la sociedad estadounidense.
Los gobiernos títeres de los países ocupados o satélites, a su vez, toman
créditos y se endeudan (con las corporaciones militares y financieras de la
potencia ocupante) para financiar y proveer de armamentos y de tecnología
bélicas a sus fuerzas armadas cipayas que colaboran con el invasor.
Además, y como es el caso de Irak, Afganistán, Pakistán, y en todas las zonas de
conflicto, como Siria, los países satélites u ocupados utilizan la "ayuda
militar" provista por el Estado imperial (producto de los impuestos públicos)
para adquirir armamento y tecnología a las corporaciones del complejo militar
industrial, convirtiendo la ayuda estatal en ganancia privada.
De esta manera (y de la misma forma que los pulpos financieros de Wall Street y
las bolsas mundiales reciclan una nueva "burbuja" ganancial con los fondos de
los "rescates" no ya con dinero especulativo proveniente del sector privado,
sino con dinero público) la "burbuja financiera" billonaria del negocio
armamentista es solventada con impuestos pagados por toda la sociedad
norteamericana.
Los US$ 1,460 billones de gastos militares en el planeta y la expansión
geométrica de las ganancias de los consorcios de la guerra de Europa, EEUU y
Asia, son la prueba más irrefutable de la relación simbiótica establecida
entre el sistema capitalista con los conflictos armados y las ocupaciones
militares.
Uno se retroalimenta de los otros, y ambos términos de la ecuación conforman la
piedra angular de la existencia misma del sistema imperial que hoy controla el
mundo.
La sumatoria interactiva de la rentabilidad comercial con las
ocupaciones y despliegues militares en alta escala, marca a su vez el
escenario de la "guerra permanente" como una lógica de supervivencia
irrenunciable del sistema capitalista.
(*) Manuel
Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder,
especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores
más difundidos y referenciados en la Web.
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