No hace falta mucha imaginación (el
fenómeno ya se verifica en la realidad) para mensurar el factor apocalíptico
masivo que representaría para el sistema el avance de ejércitos de
hambrientos buscando comida para supervivir en las grandes urbes,
enfrentando con la violencia a la represión militar o policial.
¿Qué puede detener a un hambriento
en guerra por la supervivencia? Se trata del instinto de conservación, el
primer sistema de señales que guía la conducta de un ser humano o de un animal
en situaciones extremas de lucha por la supervivencia.
¿Acaso se utilizarían tanques,
aviones y arsenales nucleares para detener a los miles de millones de pobres
atacados de "hambre celular" que se abalanzarían masivamente sobre las
ciudades para conseguir alimentos por los medios que fuesen?
¿Con qué discurso los políticos del
sistema podrían contener a los atacados de incontinencia alimentaria y
reencauzarlos por la senda de la "civilización" y de la
"gobernabilidad democrática" capitalista?
¿Cuánta propiedad privada
concentraría un "empresario" capitalista antes de que las multitudes de
hambrientos saqueen su casa y destruyan todo lo que encuentran a su paso,
incluso su vida y la de su familia?
¿Cuántas balas o misiles alcanzarían
a disparar las tropas militares antes de ser destrozadas por las multitudes
enfurecidas por el hambre y la reacción instintiva de la búsqueda de
supervivencia a cualquier costo?.
¿Qué puede detener a un hambriento en
guerra por la supervivencia? Es una pregunta. para la cual todavía el sistema no
tiene respuestas. Salvo las balas. Que en algún momento, van a resultar
inútiles para detener la avalancha en marcha de los condenados de la tierra que
avanzarán como zombies sobre las metrópolis en búsqueda de alimentos.
¿Ciencia ficción? No, solo recuerdos
del futuro.