Cuando
hablamos de la "moneda patrón", hablamos antes que nada de un diseño
estratégico de poder mundial que lo protege, interactivo y totalizado, que se
concreta mediante una red infinita de asociaciones y vasos comunicantes entre
el capital financiero, industrial y de servicios que convierte a los países y
gobiernos en gerencias de enclave.
EEUU, la primera economía mundial,
Europa, la segunda economía mundial (como bloque) y China, la tercera economía
mundial realizan la mayoría de su comercio en dólares.
Si la divisa estadounidense
colapsara, colapsarían EEUU, la Unión Europea y China (los mayores
vendedores y compradores del mundo), que juntos suman más de la mitad de la
economía mundial.
Las empresas y los grupos financieros
transnacionales que controlan los sistemas financieros especulativos y los
sistemas económicos productivos a escala mundial (por encima de los gobiernos)
realizan mayoritariamente sus volúmenes de negocios, inversiones y tomas de
ganancias en dólares.
En la trama del
sistema capitalista globalizado la moneda estadounidense
cumple las funciones de reserva mundial, sirve de respaldo para la mayoría de
las monedas, interviene en la mayoría de las transacciones comerciales y
operaciones financieras, y hace de medio internacional de pago.
En el centro del modelo
imperial-económico capitalista globalizado , y a modo de protagonistas
centrales, se encuentran EEUU y la Unión Europea (los principales
compradores mundiales), y China (el principal vendedor mundial), cuyas economías
entrelazadas se proyectan como claves y dominantes en el funcionamiento de
todo el sistema capitalista a escala global. Las operaciones se realizan
mayoritariamente con el dólar como moneda de transacción. Además, China tiene el
70% de sus reservas en valores y títulos del Tesoro de EEUU.
En este escenario,
su caída significaría el fin del patrón dólar, y generaría una mundialización
de la crisis en la que ningún Estado capitalista podría sobrevivir.
Si se cayeran EEUU y el dólar, sería
como si una bomba nuclear estallase en la economía y en el sistema capitalista y
nadie podría escapar con vida de la radiación que se desataría a escala
planetaria.
Las ocho razones principales

Hay ocho razones principales
por las cuales ninguna potencia (central o emergente) podría "desacoplarse" del
actual modelo funcional del sistema capitalista estructurado alrededor del dólar
como moneda patrón y de la hegemonía de EEUU como primera potencia imperial:
1)
El dólar es la moneda de cambio
y de reserva internacional, y los países de todos los continentes (Europa,
Asia, Latinoamérica, Ausralia y África) la utilizan en sus transacciones
comerciales y tienen la mayoría de sus reservas en dólares, por lo que el fin
del dólar implicaría un derrumbe mundial generalizado del sistema capitalista
de la que ningún país estaría a salvo.
2)
Más de un 70% de las
reservas mundiales están en dólares, frente a un 25% en euros de la Unión
Europea, que también utiliza el dólar. China, la tercera economía mundial,
después de EEUU y la UE, tiene sus reservas en dólares, según el Banco Mundial y
el FMI.
3)
El dólar está involucrado
en el 86% de las transacciones diarias de divisas en el mundo, a menudo como
paso intermedio en el intercambio de otras dos divisas, según el Banco
Internacional de Pagos. Aunque esto constituye un descenso con relación al 90%
que representaba en 2001, ninguna divisa se le acerca.
4) Casi dos terceras partes de las reservas de los bancos centrales del mundo
están denominadas en dólares, a pesar del temor de que se produzca un éxodo
masivo de la divisa. Según el Banco Internacional de Pagos, el banco central de
los bancos centrales, el dólar continúa siendo la "moneda favorita de los bancos
centrales" y representa un 55% de sus activos y pasivos en moneda extranjera.
5)
Un 80% de las transacciones
internacionales, un 70% de las importaciones mundiales y la casi totalidad del
comercio petrolero se realizan en dólares, según el Banco Mundial y el
departamento de Comercio estadounidense.
6) El sistema financiero
especulativo internacional está "dolarizado", y las bolsas y los mercados
internacionales del dinero operan mayoritariamente con la divisa estadounidense
a través de las acciones y bonos desparramadas a escala global por los grandes
bancos y fondos de inversión que tiene su central operativa en Wall Street, EEUU.
La Bolsa de Nueva York, o NYSE, es el mayor mercado de dinero del mundo y
concentra el mayor volumen de operaciones financieras en dólares que realizan
empresas trasnacionales cotizantes a escala global. En la bolsa neoyorquina
cotizan las principales empresas trasnacionales de los EEUU y del mundo, y si
colapsara el dólar como divisa, estallaría Wall Street y arrastraría consigo
a todos los mercados del dinero a escala global.
7) Los países emergentes y las
potencias económicas desarrolladas generan más del 75% del PBI mundial en
dólares (el resto se genera en euros y otras monedas), según el Banco Mundial.
Para los países con una fuerte dependencia de las exportaciones de materias
primas como el petróleo, las cifras pueden ser incluso más altas. El dólar
también está profundamente arraigado en el comercio mundial. Las empresas
reducen sus costos de transacción al usar una divisa común.
8) Las
empresas y los grupos financieros transnacionales que controlan los sistemas
financieros especulativos y los sistemas económicos productivos a escala
mundial (por encima de los gobiernos) realizan mayoritariamente sus
volúmenes de negocios, inversiones y tomas de ganancias en dólares, por lo cual
un colapso terminal de la moneda estadounidense (como vaticinan los partidarios
de la teoría del "desacople") produciría una parálisis de la actividad
económica mundial en cuestión de horas.
En este escenario, una hipotética
caída del patrón dólar generaría una mundialización de la crisis en la que
ningún Estado capitalista podría sobrevivir.
Si se cayeran EEUU y el dólar, sería
como si una bomba nuclear estallase en la economía y en el sistema capitalista y
nadie podría escapar con vida de la radiación que se desataría a escala
planetaria.
(*) Manuel
Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder,
especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores
más difundidos y referenciados en la Web.
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