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(IAR-Noticias)
05-En-06
Agencias
Olmert, primer ministro en
funciones, preside el Consejo de Ministros, el jueves 5 de enero de
2006. (Foto: EFE)
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Israel y Palestina despertaron este jueves a una situación de incertidumbre
política sin precedentes debido al grave estado de salud del primer ministro
israelí Ariel Sharón, luego de ser sometido a horas de intervención quirúrgica.
La tensión se incrementó luego de que medios árabes difundieran que el primer
ministro había muerto.
Sharon había sufrido un
derrame cerebral leve el pasado 18 de diciembre.
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El
primer ministro israelí, Ariel Sharon, sedado y conectado a un respirador
artificial, luchaba por su vida el jueves tras sufrir un grave derrame
cerebral que posiblemente produzca un enorme vacío en la política israelí y el
proceso de paz de Oriente Medio.
En la mañana del jueves se informó a
la prensa que, ante la gravedad del primer ministro israelí, Olmert presidió una
reunión no programada del Consejo de Ministros para analizar la situación
derivada de la ausencia por enfermedad de Sharon.
"Este es un momento difícil para todos nosotros, y lo enfrentaremos unidos",
dijo el primer ministro en funciones Ehud Olmert, al abrir una sesión especial
del Consejo de Ministros, que desde anoche quedó bajo su presidencia.
Sharón sufrió una hemorragia cerebral debido, al parecer, a un
medicamento que se le administraba dos veces al día para diluir la sangre, y
cuyo fin era impedir que se le formara un nuevo coágulo como el que hace tres
semanas le provocó un leve infarto cerebral.
Anoche sus principales asesores
desmentían rumores y aseguraban por las cadenas televisivas que se habían tomado
todas las previsiones para que no haya vacío de poder y que la situación
estaba totalmente bajo control en el país.
El portavoz de la oficina del primer
ministro señaló que, a pesar de los problemas de salud de Sharon, la situación
en el gobierno es normal y que "no se ha producido ningún vacío de poder, ya
que todos los ministros continúan trabajando".
Versiones de medios árabes
La tensión aumentó cuando dos canales
de televisión árabes informaron prematuramente que el primer ministro Ariel
Sharon había fallecido el jueves, en momentos que los medios de prensa
árabes compiten por dar una mejor cobertura del estado de salud del líder
israelí hospitalizado.
Sharon fue llevado al mismo hospital
donde lo trataron por el derrame de diciembre.
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Sharon, un político odiado y
despreciado entre los árabes, fue objeto una extensa cobertura noticiosa en
la mayor parte de los diarios árabes y en los servicios televisivos.
En tanto algunos comentaristas
reiteraron sus críticas al funcionario israelí, otros analistas árabes lo
alabaron por terminar con la ocupación de Israel en la Franja de Gaza.
Los informes de la muerte de Sharon
del canal de televisión Futuro del Líbano y de la cadena Al-Arabiya, con sede en
Dubai, no fueron confirmados por el Hospital Hadassah de Jerusalén, donde
está siendo atendido Sharon.
Los canales, posteriormente dieron
marcha atrás y reportaron el último boletín médico sobre el estado del
primer ministro israelí.
"Sharon está al borde de la muerte
... e Israel está a un paso de la crisis política", decía un titular del
diario libanés As-Safir.
El analista político jordano Labib
Kamhawi expresó: "Si Dios quiere un acuerdo de paz israelí-palestino, entonces
Sharon no morirá".
"Sharon fue un líder fuerte y
carismático que llevó la política hacia la derecha y el extremismo", expresó
Ashrawi al canal Al-Arabiya.
"Ahora queda claro que Israel
necesita un liderazgo que avance fuertemente hacia la paz, o de lo contrario la
derecha extremista aprovechará la situación", añadió la televisora árabe.
El canal satelital Al Jazeera
transmitió un informe especial sobre la situación de salud de Sharon,
titulado "En la cama de enfermo".
El breve reportaje incluyó imágenes
de funcionarios israelíes hablando sobre su estado de salud y fotografías de
israelíes que esperaban frente al Hospital Hadassah de Jerusalén.
Repercusiones políticas

La mayoría coincidió en que un
alejamiento o muerte del primer ministro del gobierno tendrá un impacto
importante sobre Israel, donde se prevé realizar las elecciones generales el
28 de marzo, y en los territorios palestinos, donde los comicios parlamentarios
están previstos para el 25 de enero.
"En este momento, no hay otro
político israelí más que Sharon que pueda llegar a la paz", manifestó Kamhawi a
la agencia AP.
En Damasco, Siria, un líder palestino
radical dijo que la crisis de Sharon era un regalo de Dios.
"Le agradecemos a Dios por este regalo de Año Nuevo", sostuvo Ahmed Jibril,
líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General.
En cuanto a las elecciones programadas para el 28
de marzo(donde los analistas políticos israelíes dijeron que según las
previsiones Sharon ganaría al frente de un nuevo partido de centro), se
convertirán en una carrera de final abierto si el líder muere o queda
incapacitado.
El Ministerio de Justicia informó de que bajo la
ley israelí las elecciones programadas para el 28 de marzo
deben celebrarse al margen de que Sharon se
presente, o no.
El presidente palestino, Mahmud
Abas, se comunicó telefónicamente con la oficina de Sharon para preguntar por su
estado de salud y desearle una pronta recuperación, dijo un portavoz
presidencial citado por la agencia Reuter.
Sin embargo, el viceprimer ministro palestino,
Nabil Shaath, dijo que no creía que Sharon hubiera tenido fe alguna vez en el
proceso de paz, aunque señaló que su salud incrementaría la incertidumbre
sobre el retorno a las negociaciones.
Maltratadas por las duras medidas de Sharon para
hacer frente a un levantamiento de cinco años, las facciones combativas
palestinas reaccionaron con alegría.
"Toda la región estará mejor sin él", dijo el
influyente grupo islámico Hamás. "Sharon fue responsable de masacres y
terrorismo durante décadas contra nuestro pueblo", agregó Hamás, una
organización consagrada
expulsar a Israel de los territorios ocupados.
Devotos judíos rezaron por la recuperación de
Sharon en el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén y los israelíes,
desesperados por conocer las noticias sobre su estado de salud, se mantenían
junto a sus televisores y radios.
Pocos árabes de la región estaban ofreciendo
plegarias, pero muchos temen que perder a Sharon pueda dar marcha atrás con el
proceso de paz.
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