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(IAR-Noticias)
21-En-06

Mientras el primer ministro Ariel Sharon permanece en estado vegetativo y
con respirador artificial, Israel amaneció el viernes con un nivel de alerta elevado por miedo
a nuevos ataques y a manifestaciones de grupos de árabes israelíes durante
el funeral de uno de ellos, que murió el viernes a manos de la policía.
En tanto, y un estado de tensión y temor a más violencia, el ministro de
Defensa israelí dijo que Teherán dio el dinero y que el atentado se organizó en
Damasco, sumando estas declaraciones se suman a la gran tensión mundial por
la reanudación del programa nuclear iraní.
El atentado de Tel Aviv se produjo a menos de una semana de la celebración de
las elecciones legislativas palestinas y las autoridades israelíes están
convencidas de que Irán y Siria fueron cómplices de este atentado.
"El atentado fue financiado por Teherán, planificado en Siria y perpetrado
por los palestinos", declaró el ministro de Defensa, Shaul Mofaz.
A cuatro días de las elecciones legislativas palestinas -boicoteadas por la
Jihad Islámica, organización armada que reivindicó el atentado- Mofaz dijo tener
"pruebas decisivas de que el ataque fue resultado directo del Eje del Terror".
"Irán dio el dinero y el cuartel general de la Jihad Islámica en Damasco
organizó el operativo y dio las instrucciones que llevaron a cabo palestinos",
aseguró. Israel comunicó que brindaría esta información de inteligencia a EE.UU.,
la Unión Europea y Egipto.
Las declaraciones del halcón
ultraderechista israelí coincide con un estado de gran tensión mundial
contra el gobierno de Irán por la reanudación de su programa nuclear desoyendo a
EEUU y Europa.
Las acusaciones del Estado judío
coinciden con la campaña internacional de EEUU y Europa para llevar el caso Irán
al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Esa decisión no es compartida por
Rusia y por China, que tienen fuertes lazos comerciales con el gigante
islámico.
EEUU y la Unión
Europea quieren remitir a Irán ante el Consejo de Seguridad de
las Naciones Unidas donde se le podrían imponer sanciones sobre
su programa nuclear que sospechan tiene como objetivo la
fabricación de armas nucleares y no la producción de
combustible para las estaciones de energía. Irán niega esta
acusación.
China, comprador clave del petróleo iraní y miembro permanente
del Consejo de Seguridad, dijo que preferiría que el caso fuera
resuelto fuera del organismo internacional.
Alemania, el mayor exportador a Irán, también ha advertido que
las sanciones económicas serían "un camino muy peligroso",
y dijo que prefería restringir los viajes de los políticos
iraníes.
El ministro de Defensa de Israel destacó la coincidencia de que el atentado
suicida en Tel Aviv tuvo lugar justamente cuando los presidentes Mahmoud
Ahmadinejad de Irán y Bashar al Assad de Siria estaban reunidos en Damasco en lo
que el ministro isarelí calificó de "cumbre terrorista".
"Siria es el único lugar donde
Mahmoud Ahmadinejad es todavía bien recibido", dijo Mofaz.
En sus declaraciones
realizadas en Siria, Ahmadinejad manifestó que ambas naciones necesitan coordinar sus
posiciones.
"Teniendo en cuenta que
Siria es una parte firme enfrentando a Israel, e Irán el defensor de
la revolución islámica, esto nos obliga a que nos consultemos más
mutuamente y a que incrementemos la cooperación", dijo el presidente
iraní en declaraciones formuladas en farsi y luego traducidas al
árabe.
Siria es el aliado árabe
más estrecho de Irán. Ambos países han mantenido fuertes relaciones
desde los años 80, cuando siria apoyó a Irán en la guerra fronteriza
que mantuvieron Irak e Irán entre 1980 y 1988.
Por su parte, el portavoz de la
cancillería isarelí Mark Regev se encargó de recordar que no hace mucho, en un
discurso, el presidente iraní dijo que había que "borrar a Israel del mapa".
Antes de ingresar al hospital, a
principios de diciembre pasado, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, desmintió
haber
ordenado o tenga la intención de atacar supuestas instalaciones nucleares de
Irán, pero un vocero del Ministerio de Defensa israelí insistió con que "no
debe descartarse esa opción".
La información fue publicada por el
diario británico Sunday Times, cuyo corresponsal en Israel afirma, citando
fuentes militares, que Sharon ordenó a las Fuerzas Armadas de su país
prepararse para un posible ataque contra Irán en marzo próximo.
Los mandatarios iraní y sirio,
durante la reunión que mantuvieron, apoyaron la "resistencia palestina
contra Israel" y la creación de su Estado. Ayer Ahmadinejad se reunió en Damasco
con líderes de los movimientos radicales palestinos Hamas (que participa de las
elecciones y según los sondeos obtendría un 40% de las bancas) y la Jihad
Islámica, una formación más pequeña y radical que se opone al actual gobierno
palestino y lucha por la desaparición del Estado de Israel.
Por su parte, Shimon Peres
caracterizó y diferenció el viernes a las dos organizaciones al
decir que podría negociar con Hamas si ese grupo islámico abandona la lucha
armada y entrega las armas después de las elecciones palestinas.
El Partido Laborista ofertó ayer ceder la parte árabe de Jerusalén a los
palestinos en un acuerdo de paz. Todas estas declaraciones fueron formuladas
en el marco de la acampaña electoral por las legislativas israelíes del 28 de
marzo próximo, que ya se disparó en Israel.
Jerusalén Este fue ocupada por
Israel en 1967 y anexada en 1980, y reclamada tanto por los palestinos como por
los israelíes aunque Naciones Unidas la declaró "capital internacional".
En la árabe de Jerusalén se
fueron construyendo varios asentamientos judíos, y esa situación convierte al
área en explosiva.
Para los analistas el principal problema -agravado por la incapacidad de Sharon-
reside en la falta de un líder claro que pueda imponer su liderazgo
a los y concretar la firma de un acuerdo de paz con Israel, sin que
inmediatamente le lluevan reclamos de todos lados.
Un posible triunfo del grupo armado
Hamas en las elecciones parlamentarias, complicará aún más el tensionado cuadro
de situación en esa zona del Medio Oriente, señalan analistas israelíes.
Según un sondeo publicado el viernes, el Fatah, partido en el gobierno
palestino, y el movimiento islámico radical Hamas están prácticamente igualados
en las intenciones de voto para las elecciones legislativas del 25 de enero.
El Fatah obtendría un 32,3% de los votos y Hamas, un 30,2%, si las
elecciones se celebraran en este momento, según este sondeo realizado por el
instituto independiente Jerusalem Media and Communication Center (JMCC).
El próximo miércoles, Hamas, autor de la mayoría de los atentados contra Israel,
participará por primera vez en unas elecciones y su entrada al Parlamento
suscita un gran recelo en la comunidad internacional.
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