(IAR-Noticias) 13-Junio-07
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Marcha contra Bush reprimida por la
policía antimotines de Polonia. |
El presidente estadounidense George
W. Bush discutió la semana pasada su plan de instalar un sistema de defensa misilística en Europa oriental con sus pares de Polonia y República Checa, que
exhibieron la ingenuidad de la política exterior de ambos países.
Por
Zoltán Dujisin -
IPS
Estas dos jóvenes democracias ex comunistas mostraron que aún
están aprendiendo cómo tratar con madurez con la superpotencia mundial.
Bush y el presidente polaco Lech Kaczynski reiteraron el viernes pasado, horas después
de la cumbre del Grupo de los Ocho países más poderosos del mundo en Heiligendamm, Alemania, su compromiso con la instalación de un radar en
República Checa y de una base antimisiles en Polonia.
El objetivo manifiesto de este proyecto es defender al "mundo libre" de posibles
ataques con misiles de "estados renegados", en alusión a Corea del Norte e Irán.
Pero el apoyo de Varsovia es criticado por expertos y medios de comunicación
porque Washington no ha mostrado reciprocidad: ni siquiera ha librado a los
polacos del requisito de la visa para viajar a Estados Unidos.
El apoyo de Polonia a las invasiones a Iraq y Afganistán "fue un gesto de
amistad hacia Estados Unidos", dijo el ex canciller Radowlaw Sikorski. "El
escudo (antimisiles) será otro gesto. Llegó el momento para un gesto de
reciprocidad concreto."
Las conversaciones se vieron ensombrecidas por una oferta de Rusia, que hasta
hace horas se oponía al proyecto y dudaba de sus motivos: ahora se ofreció para
construir la infraestructura de su estación de radar en Qabala, Azerbaiyán.
Bush prometió estudiar la propuesta, a la que calificó de "interesante".
"La sorpresiva propuesta realmente cambió mucho. La visita a Europa oriental no
sería tan importante después de esto", dijo a IPS Jan Drahokoupil, analista del
Fondo Economía y Sociedad de República Checa. "Debemos esperar para evaluar qué
significa realmente."
"Si Estados Unidos rechaza la oferta, quedará claro de una vez por todas que el
verdadero objetivo del proyecto no es una hipotética amenaza iraní o norcoreana,
sino limitar el potencial nuclear ruso", dijo el legislador ruso Konstantin
Kosachev, presidente del Comité de Relaciones Internacionales de la Duma (cámara
baja parlamentaria).
La breve visita a Polonia fue muy diferente de la realizada por Bush a Praga el
martes, antes de la cumbre en Heiligendamm, donde la elite política checa,
profundamente arrepentida de su pasado comunista, disfrutó de su luna de miel
con el discurso libertario estadounidense.
Con escasas excepciones, los medios checos celebraron la elección de Praga como
puntapié inicial de la gira europea de Bush, a pesar de la fuerte resistencia
del público a la instalación de la base misilística.
"La visita retrotrajo el discurso de la prensa checa a la era de la
'normalización' (un periodo del régimen comunista luego de la Primavera de
Praga, en 1968). Fue similar a la cobertura de la visita de (el líder soviético
Leonid) Brezhnev a Checoslovaquia), dijo Drahokoupil a IPS.
"Los analistas políticos checos coincidieron en que el país se había vuelto muy
importante como consecuencia de la visita. No había en absoluto reflexión
crítica: sólo adoración, y los organizadores checos de la conferencia de prensa
(de Bush) ni siquiera permitieron preguntas", agregó.
Las últimas encuestas indicaron que el público no cambió de opinión como
consecuencia de la visita. La oposición a la instalación del radar continúa
ubicándose entre 60 y 70 por ciento de los entrevistados, según los sondeos.
Pero el primer ministro Mirek Topolanek advirtió a la población que la falta de
voluntad de Europa para defenderse a sí misma había sido su mayor problema en el
siglo XX.
Pocos días antes, el viceprimer ministro Alexander Vondra insinuó que, si se
rechazaba el radar, los checos deberían someterse a servicio militar
obligatorio.
La oposición planea un referéndum sobre la instalación del radar, lo cual
preocupa a Topolanek. La oposición y algunos partidos pequeños de la coalición
del gobierno rechazan de plano la base o la aceptarían sólo en el marco de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El primer ministro desilusionó a sus propios simpatizantes cuando indicó que el
requisito del visado para los checos que desearan ingresar en Estados Unidos no
tenía vínculo alguno con la instalación de la base estadounidense en República
Checa.
Pero Bush, al tanto del malestar de polacos y checos, prometió convencer al
Congreso legislativo de levantar el requisito de la visa.
El presidente estadounidense trató de apaciguar a la oposición de los dos países
y a sus críticos en toda Europa prometiendo coordinar el sistema de defensa de
la OTAN y no sólo negociarlo de manera bilateral con los países donde se
instalará.
También dijo a los checos que no tenían necesidad de elegir entre Rusia y
Estados Unidos, pues la Guerra Fría había terminado.
La visita fue apenas perturbada por unas pocas y pequeñas manifestaciones contra
Bush en Praga.
Pero preocupada por que "los estadounidenses puedan sentir que nadie aquí
recuerda quiénes liberaron el país y nunca lo ocuparon", la ministra de Defensa
checa Vlasta Parkanová obsequió a Bush un disco con una canción
proestadounidense interpretada por ella misma.
La canción usa la melodía de otra que celebraba la llegada al espacio del
cosmonauta soviético Yuri Gagarin en 1961, y fue divulgada por televisión con
imágenes de banderas estadounidenses y checas, una instalación de radar y un
edificio del gobierno checo como telón de fondo.
"Díganle a los muchachos que viven en las estrellas y en el espacio exterior que
queremos vivir en paz, pero preferimos la ropa del Tío Sam", entonó la ministra
Parkanová, cantante de jazz aficionada. "Sabemos quién nos liberó en mayo de
1945."
Unos 144.000 soldados soviéticos y entre 180 y 290 estadounidenses murieron en
la liberación de Checoslovaquia, en las postrimerías de la Segunda Guerra
Mundial.
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