El más completo directorio en español

HOME| Titulares| Diarios| Radios| TV.| Buscadores| Economía| Mundo| Alternativos| Archivo| Mail

 

Latinoamérica

Argentina

Norteamérica

Europa

Medio Oriente

Irak

Asia

Africa

Medios

Internet

Autores

Especiales

Archivo

TITULARES
del Mundo

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente
I Internacionales I

MEDIOS
ALTERNATIVOS


I Periódicos
 
y Redes
I
I
Agencias
 de Noticias I
I
Publicaciones
 
y Sitios I
I
Prensa
 
de Izquieda I

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales

TELEVISION

      del Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente I

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I
I
Oceanía I  
I Canadá
I Medio Oriente
Bolsas del Mundo I

MEDIOS

del Mundo


I Agencias
de Noticias
I

I Diarios
I Revistas I
I Radios I
I Televisión I

 

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 
 

NOTICIAS

IRAK  

Monday, 14 de June de 2004

El hombre descarriado del Pentágono en Irak

Formación del nuevo gobierno en Irak

Porque Bush y el Pentágono le retiraron el apoyo a Chalabi

La historia del hombre que figuraba como candidato favorito del Pentágono para presidir Irak, y que luego de una operación de inteligencia en su contra, fue apresado por una horas y su casa allanada, cayó en desgracia con Bush y el entorno de Washington, y hoy es perseguido bajo la acusación de pertenecer a los servicios de inteligencia iraníes. Muchos sostienen que Chalabi fue una variable de ajuste entre sectores de la CIA y del Pentágono que juegan para derrocar a Rumsfeld en el marco de la campaña electoral estadounidense.
Las dos versiones sobre la caída de Chalabi. 

IAR-Noticias) 12Jun04    Por Manuel Freytas

Hasta su detención y allanamiento de la policía a su domicilio,  Amhed Chalabi siempre fue el favorito del Pentágono y de la Casa Blanca para gobernar Irak mediante una fachada de "traspaso del poder a los civiles iraquíes" que finalmente, esta semana,  se concretó con la aprobación cómplice de la ONU a una resolución presentada por EEUU.

El desplazamiento de Chalabi por Iyad Alawy  en la designación de primer ministro de Irak rompió con los pronósticos que lo señalaban al ex banquero como "número puesto" en ese cargo, y marca una nueva estrategia política de la Casa Blanca en el país ocupado.

Las andanzas de Chalabi

Amhed Chalabi: su caída en desgracia rompió con todos los pronósticos que lo señalaban como "número puesto" en el gobierno de Irak

Colin Powell -el "moderado" de la Casa Blanca- se opuso a su designación en el Consejo iraquí, pero algunos funcionarios en el Pentágono (Donald Rumsfeld y el subsecretario estadounidense de Defensa, Paul Wolfowitz, entre otros) lograron convencer al presidente George W. Bush de las cualidades de su "favorito".

Fue uno de los que más información aportó sobre las supuestas armas de destrucción masiva iraquíes, que utilizó la administración Bush para justificar la guerra en Irak, y muchos llegaron a considerarlo como el seguro sucesor de Saddam Hussein tras las ocupación militar de EEUU en ese país.

Sus críticos en  Washington recuerdan por estos días que Ahmed Chalabi era uno de los que entregaba a la CIA  la mayoría de los datos de inteligencia sobre armas de destrucción masiva y alimentaba en el Pentágono la versión  de que las tropas invasoras serían recibidas con "flores y dulces".

Luego de su meteórico ascenso en Irak, editores del New York Times admitieron que no investigaron con suficiente rigor las acusaciones sobre los supuestos arsenales de Saddam Hussein y señalaron a Chalabi como la principal fuente de esa información, más tarde confirmada por  funcionarios del Pentágono.

"Puesto que los árabes creen en hombres y no en ideas, la incapacidad de los EEUU a la hora de proporcionar un sustituto aceptable para Saddam Hussein lo está conduciendo a una derrota parecida a la de Vietnam", escribió en noviembre pasado Said K. Aburish, el autor del libro "Saddam Hussein: la política de la venganza".

Como demostración de su poder y grado de influencia en Washington Ahmed Chalabi  ocupó el asiento junto a Laura Bush en el Congreso estadounidense, cuando el presidente Bush pronunció su discurso anual del Estado de la Unión en enero pasado.

Chalabi nació y  vivió sus primeros años en Irak. Procedente de una familia de ricos banqueros iraquíes, en 1958, a los trece años, se vio obligado a huir con su familia de la revolución que derrocó la monarquía y destituyó al rey Faysal II.

Matemático titulado del Instituto Tecnológico de Massachussets, desde entonces vivió alternativamente en Estados Unidos y en Londres.

Tras la primera guerra del Golfo, en 1992 consiguió la financiación de la CIA para armar  un grupo de oposición iraquí al régimen de Saddam Hussein: el Congreso Nacional Iraquí (CNI), en representación del cual llegó a ocupar un sillón destacado en el Consejo de Gobierno de Irak creado por el cónsul civil de Bush, Paul Bremer, por entonces su principal lobbista y protector en Irak.

Con su grupo y la colaboración de la Central de Inteligencia estadounidense (CIA), organizó en 1995 desde la Región kurda en Irak, una ofensiva contra Hussein, que terminó en un fracaso estrepitoso y sangriento con decenas de sus milicianos exterminados por las fuerzas represoras del entonces régimen imperante en Irak.

En Jordania, su base de operaciones en la región, Chalabi consolidó una estructura financiera con el Banco Petra de Amman en los años ochenta, que proporcionó pequeños préstamos a oficiales del ejército, suboficiales, guardias reales y agentes de inteligencia.

A la vez desarrolló una relación comercial y amistosa  con el príncipe Hassan, quien desde antes de remplazar a su padre en el trono tomó un préstamo de 20 millones de dólares del Banco Petra.

Cuando su  institución financiera entró en bancarrota con una pérdida de 300 millones de dólares, Chalabi huyó a Siria en un automóvil que le fue proporcionado por el actual rey jordano, y fue sentenciado en ausencia a 22 años de prisión por fraude en Jordania.

Dos de sus hermanos implicados en la bancarrota de varias instituciones financieras (Socofi), que supuestamente respaldó con los fondos de Petra Bank, fueron condenados en septiembre de 2000 en Suiza por manipulación en los libros de cuentas.

Chalabi elaboró su descargo  afirmando que se trataba de una conspiración fomentada por Saddam Hussein, quien  entonces mantenía estrechos vínculos comerciales con el régimen jordano, que se beneficiaba con el petróleo contrabandeado desde Irak.

Chalabi se refugió en su casa de Londres, donde más tarde entró en relación con la inteligencia israelí, y profundizó sus vínculos con el M-16, el servicio de inteligencia británico.

Desde su fracasada operación contra Saddam en territorio kurdo,  Chalabi comenzó a ser resistido por el Departamento de Estado y un sector de la CIA,  donde era considerado poco confiable, debido a sus presuntos contactos con la inteligencia británica y los servicios iraníes.

No obstante, retomó sus vínculos con el Pentágono  tras la aprobación en 1998 por el Congreso de EEUU de la denominada Acta de Liberación de Iraq, mediante la cual, tanto las Administraciones de  Clinton como de Bush, intentaron "fabricar" una oposición al ex líder iraquí, con el propósito de destituirlo o de legitimar una invasión militar y un cambio de régimen interno en el país.

Terminada la ocupación militar de Afganistán, y ya definido el objetivo de atacar Irak en el marco de la nueva doctrina de "Guerra Preventiva contra el terrorismo", los halcones  de la Casa Blanca y el Departamento de Estado se dedicaron a organizar una oposición iraquí en el exilio, con grupos financiados y entrenados con dinero del presupuesto oficial.

El CNI de Chalabi, al igual que los otros grupos de conspiradores integrados en la "oposición en el exilio" contra Saddam, recibió cuantiosos fondos de la CIA y el Departamento de Estado para realizar operaciones desestabilizados y de intento de asesinato contra el líder iraquí.

Aunque todas esas operaciones fueron abortadas sistemáticamente por el aparato represivo de Saddam, los halcones del Pentágono protegieron la supervivencia política de Chalabi, a quien consideraban el hombre ideal para ocupar el sillón del  presidente iraquí después de la invasión agendada  a Irak.

Chalabi viajó a Iraq junto a un grupo de sus milicianos en un vuelo organizado por el Pentágono después de la ocupación militar, en abril del  año pasado, donde estableció su base de operaciones políticas con subsidio de la CIA y protegido por el Pentágono.

Desde su cargo en el Consejo iraquí, y formando equipo con el actual primer ministro designado Yyad Alawi, impulsó la formación y operatividad de los escuadrones de la muerte que asesinaron o hicieron desaparecer a decenas de militantes de la resistencia, principalmente a integrantes del Partido Baas y a simpatizantes de los grupos armados que actúan contra las fuerzas estadounidenses  en el llamado "triángulo suní" de Bagdad.

Las dos versiones sobre la caída de Chalabi

Chalabi  fue uno de los principales promotores del plan de purga y persecución de funcionarios que integraron las viejas  estructuras de poder iraquí, principalmente de militantes del Partido Baas, la agrupación gobernante durante el gobierno de Saddam.

Iyad Allawi, primer ministro iraquí.

Iyad Alawi, otro agente de la CIA, desplazó a Chalabi y se convirtió en el prmer ministro interino de Irak

Tras la  política de acercamiento con los sectores militares y policíacos del viejo régimen  implementado por la administración  Bremer tras el asedio a Faluya, las posiciones de Chalabi entraron en colisión con Washington.

Después de ser detenido y allanada su casa hace un mes, el integrante del Consejo de Gobierno iraquí dijo que el allanamiento a su residencia  fue orquestado por líderes del partido Baas que controlan la policía y que son ahora protegidos por las autoridades de la coalición que lidera Estados Unidos.

Chalabi se refería al cambio de rumbo que, tanto Bremer como su actual protegido, el ministro designado Alawi , habían  adoptado luego de negociar la tregua en Faluya. Como consecuencia de esa negociación, un número no precisado de altos jefes militares, tropa, y cuadros policiales del ex régimen de Saddam fueron reincorporados dentro de la estructura  militar de ocupación estadounidense.

Autoridades de la coalición y funcionarios de la justicia iraquí declararon que el operativo en la vivienda del líder del Congreso Nacional Iraquí fue parte de una investigación sobre un supuesto "fraude en el ministerio de gobierno", aunque Chalabi -que se desempañaba como  jefe de finanzas en el Consejo de Gobierno- no fue mencionado en la orden judicial.

Policías iraquíes y soldados estadounidenses se llevaron computadoras y documentos, dijo Chalabi a reporteros en una conferencia de prensa en Bagdad tras su detención.

Durante el procedimiento policial un sobrino de Chalabi, Entifadh Qanbar, dijo que Bremer ordenó el allanamiento en represalia por la insistencia de Chalabi en investigar que pasó con miles de millones de dólares que faltan del programa Petróleo por Comida administrado por la ONU antes de la invasión estadounidense a Irak.

El ex favorito del Pentágono, por su parte, aseguró ante la prensa que las autoridades de la coalición estaban disgustadas con sus demandas de que el gobierno provisional iraquí reciba el control total del ejército después del 30 de junio y con su insistencia en que se investigue el Programa Petróleo por Alimentos de Naciones Unidas.

Estas declaraciones de Chalabi alimentaron otras versiones que lo sindicaban al ex banquero dentro de un marco de presión establecido por la ONU en Washington para su destitución.

Según estas especies, el propio secretario general, Kofi Annan, molesto por las investigaciones sobre corrupción que afectan al organismo que preside, le solicitó a Bush que no  impulsara su candidatura a primer ministro aduciendo que sería rechazada por el Consejo de Seguridad.

Para muchos, esta versión explica todos los movimientos posteriores contra Chalabi  y su meteórica pérdida de apoyo en la Casa Blanca y el Pentágono.

Otra versión, en cambio, desmiente la anterior y sitúa el conflicto en el marco de la campaña presidencial estadounidense reflejada en las estructuras de mando militares y de inteligencia estadounidenses.

De acuerdo a la misma, Chalabi fue víctima del escándalo de las torturas a presos iraquíes por su vinculación con altos funcionarios del Pentágono y ex jefes de inteligencia relacionados con la empresa de seguridad Titan, una de las imputadas en  las vejaciones a detenidos en la prisión de Abud Ghraib en Bagdad.

Según  esta teoría, Chalabi fue una variable de ajuste entre los sectores de la CIA y el Pentágono que juegan para derrocar a Rumsfeld y perjudicar la imagen de Bush en el marco de la campaña electoral estadounidense.

El principal lobbista de Chalabi, y su más firme impulsor en el Pentágono, es el ex director de la CIA, James Woolsey quien revistó  como director de Titan, una de la principales empresas contratantes de “ejércitos privados” con el Pentágono, y que está involucrada en la tortura de prisioneros en la cárcel de Bagdad.

La presunta contratación de Titán por parte del Pentágono habría sido  impulsada por Woolsey y el subsecretario de Defensa para Inteligencia, Stephen Cambone, integrantes del círculo íntimo del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, cuya renuncia es solicitada por los medios y sectores ligados a Kerry y al Partido Demócrata estadounidense, luego del escándalo de las torturas.

Los que sostienen  esta línea explicativa, aseguran que Chalabi operó como "bisagra" política de los intereses de Titan en Irak, y que su destronamiento fue catalputado bajo la amenaza de revelar información que sectores de inteligencia vinculados a los demócratas efectuaron en Washington.

De favorito a "agente iraní"

Después de la detención de Chalabi la cadena de televisión norteamericana CBS (la misma que difundió las primeras fotografías con prisioneros iraquíes torturados) afirmó que el asalto se llevó a cabo porque Chalabi había pasado a Irán información sensible que podía haber provocado "la liquidación de norteamericanos".

Citando fuentes de Washington la CBS  aseguró que los datos fueron entregados personalmente por Chalabi, miembro del Consejo de Gobierno provisional, a agentes de espionaje iraníes y que "esta información era tan delicada que su divulgación hubiese podido causar la muerte de norteamericanos".

La cadena de televisión reconoció empero que un asesor de Chalabi calificó la denuncia como "una tontería" y un intento de desacreditarlo.

La CBS (vale subrayarlo)  lidera, junto con The New York Times y The Washington Post, un conjunto de medios estadounidenses que tomaron posición editorial a favor de la renuncia de Rumsfeld, y que han sido los principales difusores de las denuncias y fotografías aparecidas hasta la fecha.

 

 VOLVER A HOME

comentar esta nota

© Copyright 2003  iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

contactos@iarnoticias.com