No hay precisión de inteligencia si
los rebeldes aumentaron su número de afectivos, pero sí hay evidencias del
incremento de sus acciones contra las fuerzas militares estadounidenses
revelando una mayor ambición de objetivos en sus ataques.
Otra certeza -según la inteligencia
militar- es que parte de la cadena de información y comando de los rebeldes que
funcionaba en Faluya, ahora se encuentra operando en Mosul, una ciudad de
tres millones de habitantes, casi diez veces superior a Faluya, donde se hace
difícil la detección de sus búnkeres operativos.
Incluso, durante esta semana,
llegaron a manejarse versiones que indicaban que el mando militar estadounidense
en Irak estaba planificando una operación militar a gran escala en Mosul,
que incluirían bombardeos "selectivos" sobre posible refugios y bases rebeldes,
de la misma manera como se hizo en Faluya.
Rumsfeld, que voló a Irak en medio de
un gran secreto, visitó al personal y a los
pacientes del hospital de la base estadounidense
en Mosul, donde un ataque con explosivos mató a militares
y civiles norteamericanos levantando un torrente de críticas en EEUU.
El secretario de
Defensa rreconoció que la situación en Irak, que debe celebrar elecciones
generales el 30 de enero, "es difícil",
pero "las guerrillas serán vencidas",
dijo.

El diario USA Today
señaló que el Pentágono revisa las medidas de
seguridad de sus bases y unidades desplegadas en el país árabe,
donde murieron contratistas norteamericanos sembrando el pánico entre las
empresas, algunas de las cuales ya anunciaron su retiro de Irak.
Ayer la edición digital del periódico The Independent afirmó que
contratistas norteamericanos están abandonando el mayor proyecto de
reconstrucción en el país árabe, por temor a los ataques de los rebeldes.
Por su parte el general Richard Myers, jefe del estado mayor de las fuerzas
armadas estadounidenses, se sumó al debate respecto a si el ataque en Mosul fue
con fuego de cohetes o morteros o se trató de una bomba activada por un suicida.
Los portavoces y jefes militares de la base atacada, en sus primeros
reportes del ataque, nunca hablaron de un ataque suicida sino de proyectiles
explosivos que impactaron en un sector de la tienda donde almorzaban
alrededor de 1000 personas, entre soldados y civiles.
Posteriormente, y tras el anuncio de un grupo islámico en una web sobre el
origen "suicida" del ataque, las cadenas internacionales tomaron la
versión y difundieron como si fuera verdad.
Ese relato no concuerda con fuentes de la resistencia iraquí y del mundo
árabe quienes sostienen que el ataque se produjo por fuego de morteros y que las
explosiones, como lo narraron la CNN y otras cadenas fueron
"múltiples", por lo que se estimaba que, en semejante aglomeración de
personas, la cantidad de muertos y heridos haya sido superior a la
proporcionada por el mando militar.
La
resistencia señala que el ataque se produjo por una
lluvia de proyectiles de mortero , incluido el impacto
de un obús de 122 milímetros que atravesó la carpa-comedor justo cuando los
uniformados se disponían a almorzar.
El
punto de determinar si el ataque fue realizado por un suicida o por una
operación de artillería -señalan fuentes árabes- tiene que ver con la propia
"interna" militar estadounidense, y la versión del coche bomba solo se
trataría de una operación psicológica orientada a demostrar "fallas extremas"
de la seguridad en perjuicio de Rumsfeld y de Bush.
Por otra parte, señalan desde la resistencia, durante el curso del año se
realizaron diversas operaciones de "aproximación al objetivo" por medio de
ataques con mortero a esa base militar de Mosul, que permitieron sincronizar con
precisión el ataque
contra la base militar de Operaciones de Avanzada Marez, en Mosul.
Los medios
norteamericanos "antibush" tomaron la versión del "ataque
suicida" para desacreditar a Rumsfeld y a la Casa Blanca, mostrando que no
controlan la "seguridad", en tanto que sectores militares se valieron de la
misma versión (la teoría "del martirio") para no admitir la efectividad
y la precisión militar de la resistencia iraquí.
Según el diario The Washington Post, la acción evidenció una exitosa
operación de inteligencia y el manejo de información, lo cual indica que la
resistencia trabaja cada vez con mayor eficiencia.
El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el
jefe de Estado Mayor,general Myers,
coicidieron que
hay un incremento de los ataques de la resistencia y se prevé incluso un
empeoramiento de las condiciones de "seguridad" a medida que se acerquen las
elecciones.
El secretario de
Estado de EEUU saliente, Colin Powell, dijo el mes pasado al presidente George
W. Bush y al primer ministro británico, Tony Blair, que había
"pocas tropas en Irak",
según señaló The
Washington Post.
The New York Times, el otro gran diario influyente norteamericano, señaló
editorialmente que las elecciones deben ser postergadas y que las tropas
norteamericanas enfrentan sin perspectiva de "éxito" a una resistencia cada vez
más osada y peligrosa.
Después del ataque a la base militar de Mosul, muchos
medios y comentaristas norteamericanos decían que es probable
que los "insurgentes"
se estén preparando para lo único que les falta por hacer: tomar por asalto
una base norteamericana.