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(IAR-Noticias) 20Jun04 Por
Rodrigo Guevara
Cuando
el golpista Pedro Carmona anunció su "renuncia" a la
presidencia tras el fallido golpe de abríl del 2002 en Venezuela, dijo que
asumía "toda la responsabilidad" asegurando que había actuado
"sin premeditación ni conspiración".
Sin embargo,
el entonces vicepresidente
Diosdado Cabello, mostró a la prensa la banda de
ceremonia presidencial abandonada por el golpista con la marca de un
fabricante madrileño, lo que sirvió a los bolivarianos para argumentar que
el golpe de Estado no era una respuesta a las manifestaciones del 11 de abril,
sino que todo había sido premeditado y calculado.
Pero la operación golpista
que había terminado con el títere Pedro Carmona instalado como "Presidente"
en el Palacio de Miraflores, no se planeó en Madrid sino en Washington.
Según un informe publicado
en la Red Voltaire en octubre del 2002, la decisión de derrocar a
Hugo Chávez formaba parte de la "Matriz del ataque Mundial",
doctrina elaborada por George Tenet (director de la CIA) y
avalada por el presidente George W. Bush
el 15 de septiembre de 2001.
La CIA pensaba en un
derrocamiento o asesinato político de Chávez. El adelanto de las operaciones
se debió al llamado que formularon Irán e Irak para imponer un embargo
petrolero a todas las naciones que apoyaran las acciones del gobierno de
Ariel Sharon en su política de ocupación de los territorios palestinos.
De esta manera
organizando el golpe de Estado en Caracas, la CIA, ayudando a su aliado Sharon
en Medio Oriente, "mataba dos pájaros de un tiro", de un lado,
liquidaba a Chávez y por otro lado paralizaba a la OPEP, cuya secretaría general
era dirigida entonces por Venezuela.
La planificación de estas
operaciones fue supervisada en el Consejo Nacional de Seguridad de la Casa
Blanca por Elliot Abrams, integrante destacado del lobby
pro-israelí (cuyas cabezas más visibles son los halcones Rumsfeld,
Wolfowitz y Feith en el Pentágono) y antiguo Secretario de Estado
bajo las administraciónes de Nixon y de Reagan.
Al lado de
Elliot Abrams,
y como experto
"conocedor del terreno", operaba en la planificación del golpe contra
Chávez, Otto
Reich, Sub Secretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos, que
había sido por tres años embajador de EEUU en Venezuela, desde 1986 a 1989.
Otto Reich y
Elliot Abrams
estuvieron
igualmente implicados en el tráfico de drogas organizado por el Departamento de
Estado norteamericano y la CIA para financiar a los contras de Nicaragua,
cuya cabeza operativa era el coronel Oliver North.
Cuando
las investigaciones del Congreso de EEUU sobre el caso Irán-Contra
tornaron inconveniente la presencia de Otto Reich en Washington,
la administración Reagan lo nombró embajador en Venezuela.
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Después de promover el golpe mediático
con Reich en el 2002, Gustavo Cisneros se presenta como un "demócrata". |
En Caracas se contactó con
el clan Cisneros, poderoso grupo venezolano de origen cubano,
cuyo jefe, Gustavo Cisneros, a través del canal Venevisión, lideró
el golpe mediático contra Hugo Chávez en abril del 2002.
El semanario Newsweek
señaló que Otto Reich, por entonces máximo responsable de
América Latina en el Departamento de Estado, admitió que había hablado con
Cisneros “dos o tres veces” durante la intentona golpista del
11 de abril, pero sólo para buscar información sobre lo que estaba pasando.
Según el semanario, en
una de esas llamadas, el sábado 13, Cisneros advirtió a Reich que una
multitud de enfurecidos partidarios de Chávez había rodeado el edificio de su
emisora de televisión, Venevisión.
Newsweek afirmó que en
“en el vértice” del complot estuvo Gustavo Cisneros, y que
el empresario venezolano Pedro Carmona “fue visto salir de la oficina
de Cisneros” antes de jurar en el Palacio de Gobierno, el
viernes 12 de abril del 2002, como presidente provisional tras el golpe contra
el gobierno constitucional de Hugo Chávez.
A Cisneros y a Reich lo unen
la común pertenencia de ambos a la mafia cubano-americana que opera en el sur de
Miami, su estrecha relación y amistad con el gobernador de La Florida, Jeb
Bush, y su relación privilegiada con el cerebro del plan Irán-Contras,
el ex presidente norteamericano, George Bush (padre de W, el actual
mandatario estadounidense) a quien muchos consideran como el verdadero "presidente
en las sombras" de EEUU.
La elección de Pedro Carmona
como presidente títere del gobierno golpista fue realizada en concertación con
la familia del ex presidente Rafael Caldera, y el grupo de Gustavo Cisneros.
De perfil maleable y sin gran carácter, Pedro Carmona debía permitir a Cisneros
gobernar Venezuela desde las sombras.
Según un informe publicado en
el diario La Jornada de México, y firmado por Omar Fazio, en
Caracas, y como embajador de
EEUU , Reich organizó reuniones con participación de
Hubert Matos y Carlos Alberto Montaner,
cuando éstos buscaban establecer una vía contrarrevolucionaria alterna a la de
la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA),
de Jorge Mas Canosa (ya fallecido), con sede en Miami.
En uno de esos encuentros
privados, Reich aseguró que Washington "estaba
dispuesto a contribuir a la causa mediante el incremento de la ayuda financiera
a las organizaciones (anticastristas) radicadas en Venezuela".
Según el investigador cubano
Reinaldo Taladrid, los mismos
conspiradores financiados por Reich a finales de los años ochenta en Venezuela,
participaron en el intento de golpe de Estado contra el presidente
constitucional Hugo Chávez en 2002.
La conexión
de la
Fundación
Nacional Cubano Americana con los golpistas del 11 de abril
en Caracas fue señalada oportunamente por notas y testimonios aparecidos
en los medios estadounidenses.
En los días previos al golpe del 11 de
abril , la mano de Otto Reich
(por entonces principal responsable de la política del Departamento de Estado en
Latinoamérica) estuvo presente en el complot de la FNCA
para derrocar a Chávez.
La participación de la
fundación cubano-americana en el golpe del 11 de abril fue debidamente
documentada en la prensa estadounidense.
Abrams y Reich recibieron
juntos en Washington a numerosos dirigentes venezolanos pocas
semanas antes del golpe de Estado, entre los que se contaban Elías Santana
(Queremos Elegir) y el sindicalista Carlos Ortega (CTV), vinculados con la
fundación.
En una nota aparecida en
El Nuevo Herald de Miami
el director ejecutivo de la Fundación,
Joe García, reconoció que
había compartido reuniones y "asesorado" a dirigentes
opositores a Chávez. El diario también recogió el testimonio del ex banquero
cubano-venezolano Orlando Castro:
"En el esquema con el que se pretendió sacar a Chávez tuvo bien metidas las
manos la Fundación Cubano Americana, la misma que decidió en Florida el triunfo
a favor de Bush".
Según el Herald, los activistas del
exilio cubano -"desde la Junta Patriótica Cubana hasta la Unidad Cubana, pasando
por Vigilia Mambisa, Comandos F-4 y las más importantes emisoras de radio y
televisión de la ciudad"- pusieron a disposición de los
antichavistas "recursos,
experiencia, estrategias, apoyos logísticos, cabildeo y contactos en todo
Estados Unidos, para impulsar las maniobras opositoras orientadas a
desestabilizar al presidente de Venezuela.
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Durante su
último encuentro con corresponsales extranjeros,
Chávez dio nombres y fotos de los paramilitares
detenidos, y habló de una "conspiración internacional"
para derrocarlo. |
Durante el paro petrolero
de diciembre-enero de 2003 , para derrocar a Chávez en Venezuela, parte de los
"recursos" aportados por los grupos radicales del exilio cubano
fueron canalizados mediante transacciones bancarias, a través de cuentas
localizadas en el Transatlantic Bank y el Ocean Bank de Miami.
El Ocean Bank ya había sido
mencionado en la coyuntura golpista de abril de 2002. Según la periodista
Lilliam Oviedo, "los
conspiradores de Venezuela (...) recibieron recursos a través del Ocean Bank,
uno de cuyos principales accionistas es Mario del Valle, esposo de Clara del
Valle, vicepresidente de la FNCA"
("La ultraderecha en las suyas", El Nacional, 5.V.2002).
La operación de manipulación
con los medios de comunicación fue montada por Abrams y Reich y
su estructura aportada por Cisneros quien posee en primer
lugar la AOL Latin America, DIRECT TV Latin America (300 cadenas de radio y
televisión en 28 países) y Univision (la cadena TV hispana en los Estados
Unidos).
Durante el golpe de Estado, estos medios
difundieron informaciones falsas
según las cuales Hugo Chávez habría ordenado disparar sobre los opositores y
manifestantes. En realidad, las víctimas fueron asesinadas por la policía de la
ciudad de Caracas, entrenadas en los Estados Unidos por una unidad del FBI.
Desde el Departamento de
Estado, Reich dio su apoyo inmediato a Carmona y a los militares golpistas.
Para preparar el terreno y a
la opinión pública, al mismo tiempo abrir la posibilidad de una
intervención militar directa de los Estados Unidos, 200 000 US $ dólares fueron
depositados en cuentas bancarias en Miami a nombre del almirante
Carlos Molina y del coronel Pedro Soto.
Los dos hombres fueron los
que exigieron la dimisión de Hugo Chávez acusándolo de
ayudar a la guerrilla colombiana de las FARC (Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia, una acusación difamatoria que permite avalar las
operaciones del golpe de Estado en el marco de la "Guerra contra el
Terrorismo".
Pero Otto Reich cometió un
error del cual tuvo que retractarse después el gobierno de Estados Unidos: con
fines distractivos, difundió el falso rumor de que cuatro aviones cubanos
estaban estacionados en Caracas durante los sucesos golpistas de abril.
Reich también estuvo detrás
de la campaña de prensa contra el convenio energético entre Venezuela y Cuba,
que fue financiada por la Fundación Cubana Americana. Altos directivos de
PDVSA (la compañía petrolera estatal venezolana) fueron invitados a Miami
por la FNCA y se trasladaron en un avión Folem propiedad de Mas Santos.
Para financiar las protestas
de la oposición contra Chávez Elliot Abrams y Otto Reich
recurrieron a las cuentas en negro de la CIA, principalmente el National
Endowment for Democracy.
Creado en 1983 por
Ronald Reagan, el NED era aministrado por Henry Kissinger
y por el presidente del sindicato AFL-CIO Lane Kirkland. Presidido hoy en día
por Carl Gersham y sobre todo administrado por el general
Wesley Clark (ex jefe supremo comandante de la OTAN durante la
Guerra de Kosovo) y por Frank Carlucci (antiguo director
adjunto de la CIA, actual presidente del Carlyle Group y
administrador de la fortuna de la familia Ben Laden)
La "selección" de los
militares venezolanos implicados en el golpe fue obra de Otto Reich
quien administró la
Western Hemisphere
Institute for Security Cooperations en Fort Benning,
conocida en el pasado bajo el nombre de Escuela de las Américas.
Esta escuela ofrece una
formación profesional a los militares latinoamericanos y durante la década del
setenta formó a los oficiales de las dictaduras latinoamericanas golpistas, que,
bajo la fachada de "guerra contrainsurgente" recibían enseñanza de
técnicas y cursos de tortura.
Perfil de Otto Reich
El
miércoles 16 de junio Otto Reich renunció a su cargo de Enviado Especial para
Latinoamérica del presidente George W. Bush aduciendo “razones personales
y financieras”.
Aunque el
funcionario dijo que renunciaba para dedicarse "al sector privado como
consecuencia de situaciones personales de tipo financiera", los trascendidos
indican que su decisión fue motivada por la "blandura" de las posiciones
del Departamento de Estado con respecto a Chávez y Fidel.
Otto Reich, integrante del
círculo áulico de los halcones de la Casa Blanca es uno de los personajes con
mayor influencia entre los círculos anticastristas de Miami (donde se exilió
luego de huir de Cuba
junto a sus
padres en 1960) y es uno de los más férreos opositores a la línea "moderada"
encarnada por Powell en la administración Bush.
En enero de 2003
Reich comenzó a desempeñarse como embajador especial de la Casa Blanca, al no
darle el Senado el visto bueno para continuar en el cargo de subsecretario de
Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, otorgado por Bush a espaldas del
Congreso, utilizando poderes especiales.
En 1973 obtuvo una maestría
en artes de la Universidad de Georgetown. Allí trabó amistad con Frank
Calzón, conocido reclutador de agentes de la CIA, quien desde entonces
participa con Reich en los planes para la "liberación" de Cuba.
En 1981 la administración
Reagan contrató a Reich como administrador asistente de la Agencia de Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional. La
USAID es una institución fachada
al servicio de la comunidad de inteligencia estadounidense, encargada hoy de
extender los contratos para la "reconstrucción de Irak"
a las corporaciones multinacionales que integran el Complejo Militar Industrial.
Dos años después Reich fue
promovido como consejero especial del secretario de Estado
George Shultz para diplomacia pública
. Su función era fabricar artículos para desinformar a la opinión pública.
Es decir, se encargaba de la propaganda negra.
Reich fue director del
Brock Group desde 1990 a 1996 -se distinguió en las luchas
legales de las tabacaleras contra los enfermos de cáncer, y en la venta de los
F16 a Chile pese a las objeciones del Departamento de Estado basadas en la
prohibición de 1977.
El vocero de la
Lockheed (F16) Jim Fetig,
confirmó que Otto Reich "ha estado
personalmente involucrado en el asunto Chile"; pero agregó que la
Lockheed decidió no renovar el contrato con la firma de lobby de Reich,
"RMA International", que debió expirar
en mayo de 2001.
De acuerdo con
"documentos oficiales desclasificados"
Otto Reich, como embajador en Venezuela, dedicó buena parte de su tiempo a hacer
lobby con el Gobierno de entonces, para lograr la liberación del
terrorista y criminal Orlando Bosch, quien colocó en un avión de
Cubana de Aviación una bomba que asesinó a 73 personas mientras despegaban de
Barbados.
Bosch participó en más de treinta actos
terroristas según Ann Louise Bardach en su libro "Cuba Confidential".
El Archivo de la Seguridad
Nacional ha revelado numerosos documentos que ponen al descubierto el
papel de Otto Reich en una oficina del Departamento de Estado en los años
ochenta.
Desde allí Reich organizó
una red de instituciones y personalidades con el fin de recaudar fondos para la
guerra contra el gobierno sandinista en Nicaragua y contra la izquierda
insurgente salvadoreña.
Con Oliver North
crearon la International Business Communications, una firma de relaciones
públicas que recibió 419 mil dólares, en una primera entrega, para canalizar la
propaganda anti-nicaragüense.
La Oficina de Diplomacia
Pública se convirtió en un centro manipulador operado por agentes de la CIA y el
Pentágono, estos últimos especializados en guerra psicológica, y
su principal misión fue convencer a la opinión pública estadounidense de que en
Nicaragua se estaba realizando una peligrosa maniobra que amenazaba la seguridad
nacional.
Implicado como
Elliot Abrams en el Irangate, Otto Reich era en esa
época responsable del servicio de propaganda del Departamento de Estado.
Violando las leyes norteamericanas, en vez de utilizar los fondos asignados por
el Congreso para la propaganda estadounidense en el extranjero los utilizó para
corromper periodistas norteamericanos, intoxicar y desinformar a sus
conciudadanos.
Una investigación de la
General Accounting Office (Oficina General de Contaduría, GAO
por su siglas en inglés), demostró que en la guerra sucia contra Nicaragua,
Reich "utilizó fondos federales para publicidad
o propaganda no autorizados por el Congreso". Además, la GAO lo acusó
de "utilizar los nombres de los cabecillas
contras para divulgar informes en importantes medios de prensa".
Un informe del Comité
de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, de 1988, señala:
"Oficiales de categoría de la CIA, con
experiencia en acciones encubiertas y especialistas en operaciones psicológicas
del Departamento de Defensa, estaban profundamente involucrados en el
establecimiento y la participación en las operaciones de política interna y de
propaganda que se desarrollaban en un oscuro buró del Departamento de Estado,
pero que dependía directamente del Consejo de Seguridad Nacional, y no como está
establecido por los canales normales del Departamento de Estado".
El
"oscuro buró" al que alude el
informe del Congreso de Estados Unidos era el que ocupaba Otto Reich, la fuente
parlamentaria el funcionario estaba a acrgo de las operaciones
de guerra psicológica para Centroamérica.
Otra
acusación del GAO contra Reich señalaba que utilizó el presupuesto federal
para "recaudar fondos" para los
contras. "La red en la que participaba Otto
Reich recaudó y canalizó dinero hacia cuentas en bancos en Islas Caimán y a una
cuenta secreta del Banco Lake Resources en Suiza", afirmó el GAO.
Otros
datos
investigados por la General Accounting Office sobre la venta de droga para
comprar armas para los antisandinistas, involucran a Reich con el general
Richard Secord, el teniente coronel Oliver North y los terroristas de la CIA
Félix Rodríguez y Luis Posadas Carriles, encargados de recibir los aviones en la
base salvadoreña de Llopango
Mientras Reagan y su
propaganda bélica llamaban a los contras
"luchadores por la libertad", Reich se encargaba de ponerle contenido a
las campañas de intoxicación antisandinistas dirigidas a la sociedad
norteamericana.
Una de las más absurdas
falsificaciones de Reich dio la vuelta al mundo.
Inventó y filtró a la prensa que los sandinistas poseían
aviones Mig soviéticos de combate dispuestos a invadir Arlington, Texas.
Reich atribuyó la "información" a
"documentos obtenidos por fuentes que han pedido no ser reveladas".
Durante los comicios
en que Reagan disputaba su reelección, desde la oficina conducida
por Reich circuló la versión de que Nicaragua
había obtenido armamento químico de los soviéticos.
En la
NBC,
Andrea Mitchell interrumpió la
cobertura de las elecciones con esa noticia cuando aún no habían terminado
las votaciones.
Según Newsweek la
oficina de Reich, en otra operación de acción psicológica, filtró entre los
reporteros que los funcionarios sandinistas de alto nivel estaban involucrados
en el tráfico de drogas, pero luego las autoridades respectivas de los
EEUU negaron la versión.
Según afirmó Jeff
Cohen, panelista de News Watch del Canal de
Noticias Fox, en 1985, también desde la oficina de Reich, se lanzó la versión de
que los reporteros de Estados Unidos recibían favores sexuales de los
funcionarios sandinistas quienes les proveían prostitutas a cambio de artículos
favorables a su administración.
Consultado por el
New York
Magazine Reich respondió:
"No son sólo mujeres, para los periodistas gays también consiguen hombres".
Nota
este informe se
elaboró tomando información de la siguientes fuentes:
1)
Stay- behind: Fracaso del
operativo en Venezuela -
Red Voltaire /
Agencia IPI - Octubre /02
2)
Otto Reich, experto en operaciones encubiertas,
según el Congreso de EU
Carlos Fazio
/ La Jornada (México) - 30/04/03
3)
Magnate Gustavo Cisneros
fue
vértice de golpe contra Chávez *
IBLNEWS
- 22/04/02
4)
El paracaidista de la Casa Blanca
Walter Martínez (Dossier)
/ Últimas Noticias (Venezuela) - 16/06/02
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