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(IAR-Noticias)
09-Feb-05
Por
Diego Cevallos
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IPS
"La
libertad no viene gratis", proclama el Proyecto Minuteman.
Este grupo estadounidense convoca a voluntarios con experiencia militar para
vigilar la frontera con México, con la misión de frenar la ”invasión” de
inmigrantes indocumentados. Hay ya 441 inscritos.
Minuteman, integrado por ex
militares, es una más de las varias organizaciones contrarias a los inmigrantes
que actúan en el área fronteriza. Algunas cuentan con menos de 10 personas. La
mayoría solo aparecen esporádicamente. Todas usan armas y estrategias militares
para capturar a extranjeros.
”Los paramilitares antiinmigrantes se reproducen, pero nunca antes habíamos
visto uno con tantos voluntarios como los que anuncia Minuteman”, dijo a IPS
Jennifer Allen, directora de la Red de Acción Fronteriza (Border Action Network),
organización no gubernamental radicada en el estadounidense estado de Arizona.
Es el momento de ”proteger nuestro país de 40 años de invasión a través de
nuestra frontera con México”, reza la convocatoria abierta por Minuteman en una
página de la red mundial informática Internet.
Allí se pueden inscribir quienes estén interesados en vigilar durante abril la
frontera entre Arizona y el estado mexicano de Sonora. Entre los voluntarios ya
registrados figuran 16 pilotos con sus respectivas aeronaves.
Los voluntarios instalarán casas de campaña en zonas rurales y harán patrullajes
día y noche para detener a los inmigrantes, que luego, afirman, serán entregados
a la patrulla fronteriza oficial.
Su intención, según indican, es demostrar que el gobierno sí puede hacer mucho
más para detener la llegada de extranjeros.
Gran parte de inmigrantes sin documentos cruzan la frontera de México a Estados
Unidos en la noches o madrugadas por lugares peligrosos como ríos y desiertos,
que son los menos vigilados, pero que eventualmente son recorridos por los
grupos paramilitares.
En esos viajes y en accidentes automovilísticos en zonas de frontera, 347
mexicanos murieron en 2004, y en los nueve años precedentes un total de 2.605.
No obstante, unos 400.000 inmigrantes mexicanos logran cada año burlar los
controles cada vez más estrictos e integrarse al sistema productivo
estadounidense, mientras más de un millón fracasan y regresan a su país.
En la actualidad viven en Estados Unidos 39,9 millones de personas nacidas en
América Latina o descendientes de inmigrantes de esa procedencia. De ese grupo,
unos cinco millones carecen de documentos migratorios en regla.
Al ritmo actual, ”Estados Unidos se verá completamente lleno de forasteros
ilegales” en 2025, sostiene James Gilchrist, un ex militar que comanda el
Proyecto Minuteman.
”Este asunto de Minuteman es serio y no es el primero. Hay que frenar esta
xenofobia, pues va a haber una tragedia y luego todos lo lamentaremos”, señaló
Allen, la directora de la Red de Acción Fronteriza, en entrevista telefónica.
Esta organización no gubernamental, dedicada a velar por los derechos de los
inmigrantes, presiona aún sin éxito por el procesamiento penal de los miembros
de los grupos paramilitares.
”Hay cierta tolerancia de los gobiernos locales y federal con estos señores, que
están totalmente despistados en cuanto a lo que es la migración y su
problemática”, declaró Allen.
Aunque la existencia de organizaciones armadas que persiguen a inmigrantes se
reporta desde los años 70, hasta ahora ninguno de sus miembros ha sido detenido
o procesado judicialmente.
Ranch Rescue, Civil Homeland Defense y American Border Patrol son los nombres de
algunos de los grupos con actividad esporádica en varios de los estados del sur
de Estados Unidos.
A bordo de vehículos todo terreno o a caballo, vestidos como militares o como
rancheros, sus integrantes persiguen a inmigrantes en zonas desérticas, las
menos vigiladas por la policía, para, literalmente, cazarlos.
Una vez conseguido ese objetivo, y tras golpear, amenazar y hasta asustar con
disparos a extranjeros, que usualmente viajan en pequeños grupos, los obligan a
dirigirse a zonas donde la patrulla fronteriza pueda localizarlos con facilidad
y detenerlos.
Ray Borane, alcalde de la localidad de Douglas en Arizona, declaró que Minuteman
no es bienvenido, pues se trata de un grupo de ”supremacistas blancos, gente
racista y muy peligrosa”.
El gobierno de México, a través de sus consulados en Arizona, informó que estará
a atento a la actividad de Minuteman para denunciarlo y enfrentarlo legalmente.
En el marco de los comicios presidenciales de noviembre en Estados Unidos, en
las que George W. Bush fue elegido para un segundo periodo, los votantes de
Arizona aprobaron la Proposición 200, norma que impide en ese estado a quienes
no puedan demostrar residencia legal en Estados Unidos acceder a los servicios
de salud y educación.
El gobierno mexicano y organizaciones humanitarias presentaron varios recursos
legales para frenar la aplicación de la nueva ley, pero no han tenido éxito.
Desde 2001, México y Estados Unidos mantienen diálogos para definir un plan de
migración. El primero insiste en uno que legalice la estancia de los
inmigrantes, pero Washington advierte que promoverá uno que sólo incluya
permisos de trabajo temporal.
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