Con una comitiva de 130
empresarios y sus principales ministros, el desembarco de Lula da Silva en
Caracas y la cumbre con el venezolano Hugo Chávez tuvo un fuerte sesgo de
política regional. Pero también permitió a Brasil y Venezuela sellar un pacto
económico, con fuerte olor a petróleo, y otro militar, que incluye desde
aviones de combate hasta operaciones conjuntas en el Amazonas.
Para ambos presidentes se trata de una "alianza estratégica". El líder
venezolano la definió como "un compromiso supremo". Para el mandatario
brasileño, significa "ayuda mutua", ratificación de la autonomía y también
excelentes negocios. La declaración final resume ambas visiones: dice que la
"alianza estratégica" tendrá "un énfasis especial en energía, petroquímica y
gas". Pero no olvida citar que refuerza los vínculos políticos y sociales.
Como dijo el presidente brasileño, todo indica que ésta no será una sociedad que
pueda ser quebrada fácilmente: "Deberá permanecer después de Chávez y de Lula".
Para Brasil, que aún debe importar crudo, no es un detalle que Venezuela posea
una reserva petrolífera mundial de extraordinaria magnitud, con 370.000 millones
de barriles. Para tener una idea de lo que significa, esos yacimientos equivalen
a más de un siglo de petróleo al nivel de producción actual de 3 millones de
barriles diarios. Por esa misma razón EE.UU. no le pierde pisada al gobierno
venezolano.
En ese contexto, Chávez subrayó que esta visita oficial del brasileño ocurre en
un año "de amenazas en el mundo; y por eso es preciso que aceleremos la
integración". Y junto con Lula, recordó a la Argentina y al presidente Néstor
Kirchner, a quien ambos presidentes mencionaron como el otro gran socio del
nuevo eje sudamericano Caracas-Brasilia-Buenos Aires.
Con un discurso de alto voltaje político, inesperado para el perfil
contemporizador de Lula, el brasileño revalorizó la región: "La solución de
América del Sur no está en el Norte ni del otro lado del Atlántico". Reforzó
en forma clara el apoyo a Chávez, al expresar su "orgullo porque el referendo
consolidó la democracia en Venezuela", al aludir a la consulta por la cual, en
agosto del año pasado, el caribeño revalidó su mandato, cuestionado por la
oposición. Según el brasileño, "todos tenemos exacta conciencia de la dimensión
de esta reunión". Querían señalar que no era una visita de cortesía. "Buscamos
alternativas autónomas para el desarrollo. Si nos dedicamos a la política de
complementación entre nuestros países veremos que los sueños de Simón Bolivar
están más cerca", dijo Lula.
Esta sociedad tiene sólidos puntos de apoyo económicos. El más sobresaliente
es la profundización de la alianza entre las petroleras venezolana y brasileña,
Petrobras y PDVSA (Petróleos de Venezuela). Hay 15 acuerdos firmados en esa área
y varios son en terceros mercados, como por ejemplo, la construcción de una
fábrica binacional de lubricantes en Cuba por US$ 20 millones.
El menú de emprendimientos energéticos entre los dos países es amplísimo. Va
desde la inversiones para plantas de etanol y biodiesel en Venezuela, hasta la
construcción de plataformas y navíos petroleros, el tendido de gasoductos y
oleoductos. Petrobras entrará, además, a operar con PDVSA en la explotación de
hidrocarburos en el Golfo de Venezuela. Venezuela compra US$ 5.000 millones en
insumos norteamericanos. Y el plan, dijo Chávez, es direccionar las compras
hacia Brasil. Como contrapartida, los venezolanos obtuvieron el compromiso
brasileño de adquirir más petróleo y derivados a PDVSA, lo que permitiría
equilibrar la balanza comercial favorable a los brasileños.
Las compras militares que Venezuela hará en Brasil es la otra vertiente
económico-política de la sociedad estratégica. Se desplegarán operaciones
militares conjuntas para la defensa del Amazonas. Pero además la fábrica de
aviones brasileña Embraer "reequipará la Fuerza Aérea Venezolana". La proveerá
no sólo de aeronaves de entrenamiento, sino también de cazas bombarderos. El
paquete suma unos US$ 260 millones. Según Chávez, como contrapartida de ese
programa, Embraer desarrollará en Venezuela proveedores de componentes para los
aviones.