Por
Luis Beaton - Cuba Debate
El
Secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld es el zar oculto de la
inteligencia al mantener el poder respecto a la recolección de información y la
realización de operaciones encubiertas.
A pesar
de la reciente nominación de John Dimitri Negroponte como Director de la Agencia
Nacional de Inteligencia, para supervisar el trabajo de 15 órganos dedicados a
espiar, parece que el jefe del Pentágono controlará 80 mil millones de dólares
para ese fin.
La
presunción no es nueva. Medios de prensa estadounidenses revelaron la existencia
de un aparato de espionaje militar bajo las órdenes directas del jefe del
Pentágono que ya ha realizado acciones encubiertas en el extranjero.
El
Departamento de Apoyo Estratégico, supeditado directamente a Rumsfeld, está por
encima de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y tiene un carácter
clandestino, según revelaciones del periodista estadounidense Seymour M. Hersh
en dos reportajes en The New Yorker.
Desde
hace dos años esta entidad realiza operaciones encubiertas en Yemen, Argelia,
Siria, Sudán, Malasia, Irán, Afganistán e Iraq, con independencia y
operativamente fuera de los controles del Congreso norteamericano.
Según
Hersh, el jefe del aparato militar en el gabinete de Bush planeó y presionó
durante dos años, antes de obtener la autorización presidencial para emplear
comandos militares en operaciones encubiertas.
Algunos
expertos se preguntan hoy si con esto, el gobierno no viola las leyes del país
para estos casos, por lo general observadas atentamente por el Comité de
Inteligencia del Senado.
Uno de
los primeros pasos del "zar Rumsfeld" fue traspasar el mando de una unidad
secreta del Ejército, "Zorro Gris", al Mando de Operaciones Especiales (SOCOM),
situado en Tampa.
Es una
interrogante si, luego de su confirmación, Negroponte podrá controlar las
operaciones de los "espías" de Rumsfeld en Irán, país que los "halcones" dentro
del gabinete de Bush ven como la próxima escala de su campaña bélica.
La
"compañía" del jefe del Pentágono hace recordar los tiempos del caso
Irán-contra, cuando los servicios estadounidenses participaron en transacciones
de armas y drogas con Irán y la contra nicaragüense que luchaba contra los
sandinistas.
El
equipo del "zar" está integrado por profesionales de la conspiración,
especializados en mentir a la opinión pública y ocultar información al Congreso,
opinan expertos.
Son
veteranos con muchísima experiencia en la guerra desinformativa y en el
terrorismo de Estado en nombre de la seguridad nacional.
Un
ejemplo de estas proyecciones es que la invasión a Iraq estaba planificada,
incluso antes del 9/11, y dichos atentados terroristas fueron la justificación
para lanzar sus planes hegemónicos en el Medio Oriente y el Asia Central.
Tal
vez, la "compañía de Rumsfeld" informó a Bush para justificar la agresión contra
Iraq, aún conociendo de fuentes creíbles como la CIA que en ese país no existían
armas de destrucción masiva, y que Sadam Husein no tenía contactos con Al Qaeda.
El
grupo neoconservador que gobierna Estados Unidos es, más que un equipo de
funcionarios y Jefe de Estado que actúan de acuerdo con la ley, un puñado de
conspiradores apoyados en la inconstitucionalidad y la ilegalidad para realizar
sus objetivos, estiman analistas.
Expertos se preguntan si las mismas limitaciones legales que establece la
Constitución a la CIA, son aplicables a Rumsfeld y su equipo.
Por lo
pronto, el senador John McCain, republicano por Arizona, quiere analizar en el
Comité de las Fuerzas Armadas la estructura secreta a las órdenes de Donald
Rumsfeld.
Las
leyes estadounidenses establecen que las tareas que desarrolla el Departamento
de Apoyo Estratégico son atributo exclusivo de la CIA.
Esta
por verse si el Congreso, que sugirió la creación del puesto al que aspira
Negroponte, puede evitar que Rumsfeld mantenga una estructura que lo convierte
en el "espía mayor" en Washington.