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Saturday, 12 de March de 2005

 

EEUU: "BTK", ciudadano ejemplar, celoso funcionario y asesino en serie

 
 

(IAR-Noticias)  08-Mar-05

Por Alfonso Armada - ABC

Treinta años le llevó a la Policía de Wichita (Estado de Kansas) atrapar al vecino a quien atribuye al menos diez muertes. Estranguladas con los cordones de una persiana, todas las víctimas (ocho mujeres y dos hombres) aparecieron atadas de pies y manos.

Hace treinta años cometió su primer asesinato: los cuatro miembros de la familia Otero (Joseph, de 38 años, ex oficial de la Fuerza Aérea; su mujer, Julie, de 34, empleada; y dos de sus hijos, Josephine, de 11, y Joseph, de 9) fueron estrangulados lentamente con cordones de una persiana veneciana en pleno día.

Todos aparecieron atados de pies y manos. Fue la única vez en que Dennis L. Rader, el supuesto asesino en serie de Park City, un suburbio de Wichita, en el Estado norteamericano de Kansas, mató a dos varones. El resto de los diez asesinatos que se le atribuyen fueron mujeres de entre 21 y 62 años.

Nueve meses después del primer crimen, en una carta a la Policía en la que se incluían detalles que sólo el asesino podía conocer, se bautizaba: «Las palabras clave para mí serán... Atarlos, Torturarlos, Matarlos (BTK, las siglas en inglés que se convirtieron en su sello).

Cuando en enero pasado The Wichita Eagle publicó un artículo recordando las tres décadas transcurridas desde la matanza de los Otero sugiriendo que tal vez BTK se había mudado o estaba muerto, una nueva tanda de misivas le proporcionó a la Policía un material precioso que llevó la semana pasada a la detención de Rader, nacido en Park City hará el miércoles 60 años, ciudadano ejemplar y funcionario famoso por su celo a la hora de hacer cumplir al pie de la letra todos los reglamentos municipales.

Casado desde hace 34 años con una compañera de colegio y vecina de Park City, con la que tuvo dos hijos, Rader acaba de ser despedido la semana pasada de su cargo de Oficial de Reclamaciones del Ayuntamiento por no haberse presentado al trabajo. A la espera de juicio Se encuentra en la prisión de Wichita a la espera de juicio.

De uniforme y a bordo de su vehículo oficial, Rader no pasaba una. Su implacable rigor le llevaba a multar a vecinos que no recortaban la hierba, sobrecargaban sus contenedores de basura o dejaban que sus perros salieran de los lindes de su propiedad, relataba ayer el New York Times.

En una ocasión logró que la dueña de un can llamado «Sombra» fuera condenada a pagar 25 dólares de multa tras mostrar al tribunal un vídeo y un cuaderno con un intrincado sistema de medidas.

Jefe de «boy scouts» a los que enseñaba a hacer nudos enrevesados, acudía con su esposa todos los domingos al templo luterano en el que ocupaba un puesto rector. Richard LaMunyon, jefe de la Policía de Wichita cuando empezó la persecución de BTK, admitió ayer al Times que siempre pensaron que el asesino era un vecino, «e incluso un miembro activo de la comunidad.

 Pero nunca imaginé que sería alguien tan conocido y con una vida tan pública: líder religioso y de los "boy scouts"». Cuarto hijo de una familia de clase trabajadora que nació en Park City cuando Wichita contaba con 170.000 almas, sólo pasó cuatro años fuera del lugar cuando prestó servicio en la Fuerza Aérea.

A su regreso, se empleó en la empresa de montaje Coleman (como dos de las asesinadas) y trabajó en una compañía de seguridad que se vio beneficiada por la ola de terror y finalmente como probo funcionario.

Entre 1973 y 1979 se hizo con una maestría en la Universidad Estatal de Wichita. Su título: justicia criminal. Vecinos y familiares de Park City se preguntan, perplejos, por el verdadero significado de las palabras «ser normal».

 

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