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(IAR-Noticias)
09-May-05

Por Ronald Buchanan - La Jornada
Hablar de los altos precios del petróleo comienza a ser costumbre. Preparémonos
para seguir oyendo estas noticias. Ahora no es sólo cuestión de geopolítica como en los años 70 y 80, sino que se trata de un fenómeno con profundas
repercusiones en la economía mundial.
Para México representa la necesidad de redefinir a conciencia la política
energética de los próximos años con sus repercusiones internas y en la relación
con Estados Unidos.
Con el presupuesto, quedó la pregunta de si los legisladores mexicanos no habían
pecado de excesivo optimismo al fijar en 27 dólares por barril el precio del
crudo que exporta Pemex. ¡Cómo han cambiado las cosas! Ultimamente el crudo
mexicano se ha vendido en 40 dólares por barril, mientras los precios del
petróleo de referencia del mercado global el West Texas Intermediate (WTI) y el
Brent han rozado los 60 dólares.
En los últimos dos años el precio internacional del hidrocarburo se ha
duplicado, y en lo que va de 2005 ha aumentado 30 por ciento. Se trata de un
fenómeno con profundas repercusiones en la economía mundial, específicamente en
México, en especial para la política energética en el debate de la campaña
electoral de 2006, y para la relación con Estados Unidos.
Con el presupuesto, quedó la pregunta de si los legisladores mexicanos no habían
pecado de excesivo optimismo al fijar en 27 dólares por barril el precio del
crudo que exporta Pemex. ¡Cómo han cambiado las cosas! Ultimamente el crudo
mexicano se ha vendido en 40 dólares por barril, mientras los precios del
petróleo de referencia del mercado global el West Texas Intermediate (WTI) y el
Brent han rozado los 60 dólares.
En los últimos dos años el precio internacional del hidrocarburo se ha
duplicado, y en lo que va de 2005 ha aumentado 30 por ciento. Se trata de un
fenómeno con profundas repercusiones en la economía mundial, específicamente en
México, en especial para la política energética en el debate de la campaña
electoral de 2006, y para la relación con Estados Unidos.
En aquel entonces, uno de los hombres más poderosos del mundo era el jeque Ahmad
Zaki Yamani, el ministro de Petróleo de Arabia Saudita y de hecho líder de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Hace poco, el ya
retirado Yamani comentó que "la historia se repite". Sólo es cuestión de tiempo
dijo para que los mismos altos precios causen un aumento en la producción del
crudo que, a su vez, deprimiría de nuevo el mercado. Yamani tenía fama de muy
astuto; no por nada fue demonizado durante años en los países consumidores. Esta
vez, sin embargo, puede estar equivocado.
En aguas territoriales de Brasil y Estados Unidos, en Azerbaiyán y Angola se han
hecho grandes descubrimientos que están casi listos para entrar en producción.
Sin embargo, apenas van a compensar las pérdidas en campos ya maduros que han
entrado en declive, entre ellos el mexicano Cantarell, cuyos más de 2 millones
de barriles al día representan 60 por ciento de la producción del país y son
superados en el mundo por un solo campo, Ghawar, en Arabia Saudita.
Por cierto, Arabia Saudita ha abierto cada vez más las válvulas, pero se calcula
que le quedan poco más de un millón de barriles al día de la única reserva
ociosa con que cuenta la OPEP. Y la gran mayoría de los descubrimientos en el
mundo han sido en aguas profundas, donde los costos de producción multiplican
los de los campos en declive.
Lo que Yamani hizo por el alza de los precios del petróleo con su estrategia de
mercado puede ahora ocurrir por una restricción de la naturaleza.
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