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NORTEAMERICA  

Wednesday, 15 de June de 2005

 

Sony y Microsoft: La nueva guerra de los juegos

 
 

(IAR-Noticias)  15Jun-05

Por N Gai Croal - Newsweek

La tajada del mercado va más allá de los US$25 mil millones en la industria del videojuego. Sony y Microsoft están por comenzar la competencia por la sala de juegos digital. Los antiguos aliados se volvieron feroces competidores, y se embarcaron en una guerra que ninguno de los dos  puede perder

Igual que en la vida real, los videojuegos no tienen una segunda oportunidad para dejar una buena primera impresión. Sobre todo en el caso de la Expo de Entretenimiento Electrónico, la conferencia de videojuegos más grande del mundo. Y a juzgar por lo que vieron los asistentes, en la lucha por la sala de juegos digital, Ken Kutaragi, director de Sony Computer Entertainment, posee una comprensión más profunda del valor de la teatralidad que Bill Gates de Microsoft.

Sony inició la exhibición anunciando su nuevo PlayStation 3 con generosas especificaciones (dos tera-flops de poder de cómputo), características (Wi-Fi, Bluetooth y reproductor de DVD de alta definición integrados) y espectaculares demostraciones (uno demostró la fuerza del golpe de un boxeador penetrando la piel y músculos de la cara de su oponente).

Dos horas más tarde, cuando Kuratagi levantó sobre su cabeza un modelo de su dispositivo, los invitados quedaron deslumbrados —antes de acudir al evento Xbox 360 de Microsoft. Cuando los visitantes salieron del salón de prensa del gigante de Redmond, Washington —donde un video de mal gusto mostraba a Bill Gates y al director ejecutivo, Steve Ballmer, vestidos como ridículos aficionados de “La guerra de las galaxias”— todos repetían una misma cosa: PS3.

La verdadera contienda iniciará cuando Microsoft comience la distribución del Xbox 360 para fines de este año, seguido del PS3 de Sony y el Revolution de Nintento en el primer semestre de 2006. Sin embargo, este enfrentamiento preliminar es fundamental, pues el premio es una industria de US$25 mil millones. En la era analógica, las PC y los televisores coexistían pacíficamente, igual que Sony y Microsoft.

Pero conforme la frontera entre la PC y la televisión se vuelve más tenue, los antiguos aliados se transforman en feroces competidores (Nintendo parece eludir la contienda enfocándose en los niños y adultos nostálgicos). Luego que Kutaragi rechazara dos propuestas de Gates en 1999 para utilizar el sistema operativo de Microsoft, Gates decidió participar directamente en el mercado del videojuego.

Los aspectos económicos de la industria —regalías del software de juego vendido por editores para compensar la inversión inicial en hardware de alta potencia vendido inicialmente con pérdidas— ha hecho que los videojuegos sean una operación riesgosa pero rentable para quienes desean apoderarse de la sala de juegos. Microsoft ha tenido más riesgos que beneficios; perdió casi US$4 mil millones de dólares en las ventas de 20 millones de unidades en todo el mundo, más que los 18 millones de Nintendo, pero menos que los 89 millones de Sony.

Con Xbox 360, la compañía pretende volver a empezar. “El problema de las transiciones, es que hay que barajar de nuevo”, comenta Brian Garrell, director ejecutivo de THQ, editor de juegos. Ante la expectativa de que la banda ancha y la televisión de alta definición (HDTV) acaparen a una masa crítica en los próximos cinco a siete años, estamos ante una lucha que ni Sony ni Microsoft pueden perder.

Como cabe suponer, cada empresa trata de explotar las fortalezas de su herencia. Sony hace honor a sus raíces en productos electrónicos de consumo, resaltando su apoyo insuperable a la HDTV y hardware para juegos de alto rendimiento, desarrollado con los componentes absurdamente poderosos que la compañía ayudó a crear. Para el PS3, Sony se unió a IBM y Toshiba para crear un chip de cómputo superavanzado (CELL) que integra al CPU ocho coprocesadores que administran al mismo tiempo cantidades masivas de datos, junto con un chip para gráficos de Nvidida (llamado Reality Synthesizer). Dejando de lado la nomenclatura hiperbólica, todos esperan que el resultado sea lo más poderoso de la próxima generación.

Ejecutivos de Microsoft insisten en que sus chips son superiores a los de Sony al procesar la mayoría de códigos de juego. Sin embargo, según un editor de juegos independiente que conoce tanto PS3 como Xbox360, la consola de Sony será una y media veces superior a la de Microsoft en términos de gráficos y tres veces mejor en rendimiento de CPU —permitiendo recrear esos puñetazos hiperrealistas, entre otras cosas.

Otra fuente considera que el PS3 tendrá mayor capacidad, pero señala que es muy pronto para afirmar nada (Sony e IBM enfrentan una difícil tarea para dar rienda suelta a todas las características de un juego y convencer así a una escéptica comunidad de editores). El otro comodín de Sony es la alta definición: a diferencia de Xbox 360, PS3 proyectará imágenes con el estándar HDTV más alto e incorporará un reproductor para discos Blu-Ray, que poseen cinco veces la capacidad de un DVD, asi que los usuarios podrán ver películas al máximo de la alta definición.

En comparación, la herencia PC de Microsoft le ha conferido gran experiencia en el desarrollo de software y redes. Ejecutivos afirman que las herramientas para desarrolladores y su servicio de juego en línea (Xbox Live) dan a la compañía gran ventaja sobre Sony. “Según informes, hay miles de millones de dólares en crecimiento para el segmento en línea”, dice el vicepresidente de Xbox, James (J) Allard, “y vamos a impulsarlo con hardware, software y servicios”. El jefe de Allard, Robbie Bach, habla de una investigación interna que demuestra que los suscriptores de Live adquieren dos a tres veces más juegos que los no suscriptores.

Cuanto más apegada permanezca la visión de Bach y Allard al videojuego, más cautivadora resultará su visión para jugadores y editores. “Tienen la mejor propuesta de consumo”, asegura el vicepresidente de Electronic Arts, David Gardner. “Europa aún no es aficionada a la experiencia de banda ancha, pero si tienen suerte con contenidos exclusivos, podrían colocarse a la cabeza del mercado”.

Y mientras estalla el auge de los juegos en línea en Corea del Sur y China, dicho enfoque se vuelve cada vez más atractivo para los editores japoneses que enfrentan una caída en las ventas locales y una menguante participación de mercado en América del Norte y Europa. Yoichi Wada, presidente de Square Enix, despreció al primer Xbox, pero ahora cita al servicio de Microsoft como una de las principales razones de que su compañía produzca juegos para Xbox 360.

Sony es vulnerable. Su infraestructura en línea está subdesarrollada, su formato Blu-Ray podría perder contra la tecnología HD-DVD de Toshiba, y el Xbox 360 llegará a las tiendas antes que el PS3. Ya que Sony es el líder —sólo en Norteamérica tiene más usuarios que Microsoft en todo el planeta— Microsoft quiere demostrar que puede quitarle la corona, o al menos robarle algunas joyas.

Aunque quizás la estrategia de Microsoft no sea la correcta. Por ejemplo, Allard habla con gran entusiasmo acerca de convencer a las mujeres de participar en juegos informales, o hacer que los abuelos utilicen la modalidad de espectador de Xbox Live para observar a sus nietos competir en línea.

Para toda persona que haya abandonado los videojuegos durante años, como sucede con muchas mujeres jóvenes, o apenas hayan incursionado en el campo, en el caso de las personas mayores, el problema estriba en la intimidante presencia de un controlador con nueve botones, dos gatillos y dos palancas analógicas, como usa Xbox. Sony entiende mejor que Microsoft, que las formas alternativas de juego tienen mayor atractivo para los no jugadores que las plataformas en línea.

Hasta hoy, los videojugadores no extremos tienen opciones más atractivas que Xbox 360: juegos con navegador web que utilizan el conocido teclado y ratón; juegos para teléfonos celulares; Game Boy Advance de Nintendo; e incluso el PSP de Sony que ha tenido gran éxito en Europa con su juego de karaoke Singstar y goza de fama mundial con su EyeToy Webcam, que permite controlar los juegos mediante gestos faciales.

A seis meses antes del lanzamiento de Microsoft, lo único seguro es que Xbox 360 tendrá la ventaja de ser el primero en salir al mercado. Pero esa ventaja podría limitarse a cuatro meses; en comparación el PS2 salió al mercado 18 meses antes que el primer Xbox, permitiendo a Sony embarcar 20 millones de unidades antes que Microsoft vendiera la primera.

Asimismo, al introducir una nueva consola después de cuatro años, mientras que la PS2 (de cinco años) conserva su fuerza, Microsoft corre el riesgo de enajenar a consumidores y editores acostumbrados a un período de cinco años de vida en el hardware de videojuegos. Por suerte para Microsoft, lo único que los editores desdeñan más que la estrategia de retiro del Xbox original, es la idea de que Sony sea el único en la recta final —porque en los videojuegos, como en la vida real, todos quieren ver competencia.
 

 

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