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(IAR-Noticias)
24-Jun-05
Por
Katherine Stapp - IPS
Soldados israelíes mataron un promedio de un palestino
cada día desde que comenzó en 2000 la actual intifada
(insurgencia popular contra la ocupación), advirtió en su
último informe la organización de derechos humanos Human
Rights Watch.
Sin embargo, las autoridades israelíes solo investigaron
un puñado de casos, y las condenas han merecido castigos
de escasos meses de cárcel, agrega el estudio.
Entre el 29 de septiembre de 2000 y el 30 de noviembre de
2004, más de 1.600 civiles palestinos no involucrados en
hostilidades, entre ellos al menos 500 niños, fueron
asesinados por fuerzas de seguridad israelíes, y miles más
resultaron seriamente heridos, según el estudio.
"La mayoría de las investigaciones israelíes sobre bajas
civiles han sido una farsa", dijo la directora de Human
Rights Watch (HRW) para Medio Oriente, Sarah Leah Wilson,
al presentar el informe "Promoviendo la impunidad: El
fracaso de los militares israelíes en la investigación de
maldades", de 126 páginas.
"Las fallas del gobierno en la investigación de la muerte
de civiles inocentes ha creado una atmósfera que alienta a
los soldados a creer que pueden asesinar con impunidad",
agregó Wilson.
Las Fuerzas de Defensa Israelíes se apresuraron a emitir
un comunicado en respuesta al informe, y en él negaron
alentar una cultura de la impunidad.
"Se examinan seria y exhaustivamente todas las acusaciones
según las cuales inocentes o terroristas han sido muertos
por abrir fuego en violación de reglas oficiales",
indicaron los militares.
De todos modos, militares israelíes indicaron a HRW que
hasta mayo de 2004 habían realizado investigaciones
respecto de solo 74 casos de presunto uso ilegal de la
fuerza letal. Esos casos representan menos de cinco por
ciento de las muertes de civiles registradas.
Esto responde a la normas en la materia impuestas en
septiembre de 2000 por las autoridades israelíes, según
las cuales se frenan las investigaciones de rutina sobre
muertes de civiles porque la situación se "aproxima al
conflicto armado", por lo cual cualquier pesquisa debería
limitarse a "casos excepcionales".
Estas instrucciones no especifican los criterios que se
aplicarían para determinar cuáles casos se investigarían y
cuáles no.
Cuando las Fuerzas de Defensa se niegan a investigar, no
hay mecanismos alternativos para llamar a responsabilidad
a los culpables porque Gaza y Cisjordania están regidos
por la ley castrense, indica el informe de HRW.
Hasta ahora, hubo un total de 19 acusaciones y seis
condenas, según organizaciones israelíes de derechos
humanos. Dos soldados fueron condenados por homicidio, dos
por graves lesiones, y otro dos por uso ilegal de armas.
La sentencia más larga recayó sobre un soldado que disparó
contra un palestino desarmado en el poblado de Rafah, en
Gaza, en octubre de 2003.
Fue condenado a 20 meses de prisión. Y la mayoría de las
condenas acarrean castigos menos severas que la que
reciben los culpables de hurtos menores, según HRW.
Un soldado condenado por el homicidio con negligencia de
un palestino de 16 años el año pasado fue retirado del
ejército y sentenciado a dos meses de cárcel.
Los mismos tribunales que emitieron ese fallo condenaron a
seis meses de cárcel a un acusado de robar un teléfono
celular, un encendedor y 500 dólares en efectivo.
Tras la muerte de una niña de 13 años en Gaza a manos de
la Brigada Givati el 5 de octubre de 2004, las Fuerzas de
Defensa entendieron, según un memorándum interno, que el
comandante de esa unidad "no actuó con falta de ética".
Algunos soldados difundieron entonces la grabación de una
conversación por radio según la cual un uniformado
advirtió al comandante que la víctima era "una niñita". Y
en la misma grabación, el oficial advirtió: "Cualquier
cosa que se mueva en la zona, aunque tenga tres años de
edad, debe ser muerto".
Luego, el comandante "confirmó la muerte" mediante nuevos
disparos contra el cuerpo de la niña a corta distancia.
Luego, las Fuerzas de Defensa acusaron de cinco cargos al
comandante, pero entre ellos no figuraban ni homicidio ni
asesinato. El juicio está aún en curso, informó HRW.
Para la organización con sede en Nueva York, buena parte
de las muertes y heridas se registraron en situaciones que
no configuraban "conflicto armado".
"Aun cuando soldados israelíes hubieran matado y herido a
civiles en pleno cumplimiento de la ley, los militares no
cumplieron con la obligación de investigar", sostuvo HRW.
En contraste, todas las muertes y heridas de civiles
palestinos durante la primera intifada, ocurrida entre
1988 y 1993, fueron investigadas, aunque la calidad de
aquellas pesquisas fue "frecuentemente mala", indica el
informe.
Informe de Human Rights Watch, en inglés (http://hrw.org/english/docs/2005/06/22/isrlpa11148.htm)
(FIN/IPS/traen-mj/ks/sw/hd ip mm/05)
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