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(IAR-Noticias)
27-Jun-05
Por Alfredo Jalife-Rahme -
La Jornada
REPORTE DE NOTICIAS de Poder e
Interés (PINR, por sus siglas en inglés), notable centro de pensamiento con sede
en Chicago, alardea que alrededor de 30 consagradas instituciones del mundo
abrevan de sus doctas evaluaciones. Se define como "organización independiente
que utiliza fuentes abiertas de inteligencia para proveer servicios de análisis
de conflicto en el contexto de las relaciones internacionales", y su abordaje se
basa en los "poderes e intereses involucrados, dejando los juicios morales al
lector".
ESTE ABORDAJE ES muy atractivo porque esteriliza el análisis de
neofundamentalismos y travestismos "morales", muy peligrosos cuando son
proferidos sin mesura desde la inmoralidad inherente a sus actores (v. gr. en
México, la "renovación moral (sic)" de Miguel de la Madrid Hurtado, su lema de
campaña, que degeneró en las inmundas redes de narcopederastia de Cancún
solapadas por el salinismo-zedillismo-foxismo).
UNA CRITICA DE algunos círculos sectarios versa sobre la abundancia de autores
israelíes de la escuela "realista", que no es un defecto sino, al contrario, una
riqueza frente al despliegue de "poder" de sus correligionarios straussianos que
dominan la Casa Blanca y el Pentágono, y con quienes a menudo colisionan.
Además, descuellan en su seno profesores acreditados de India, Turquía, Rusia,
Francia y el noreste asiático, por lo que otra crítica revela que su mayoría han
sido becarios de instituciones de Estados Unidos, pero hay que reconocer que no
se detecta que hayan sido intoxicados sin redención (el caso de los neoliberales
del ITAM y el CIDE transformados en apátridas empleados de las trasnacionales de
Texas y Florida).
EN MEDIO DE la cacofonía totalitaria de los multimedia controlados por las
trasnacionales de la globalización financiera, PINR navega a contracorriente de
las vulgares opiniones en boga (v. gr. las mentiras de destrucción masiva del
bushismo-blairismo), pero va en el sentido correcto de las corrientes históricas
braudelianas. Destaca el geopolitólogo Federico Bordonaro (de la escuela del
"nuevo realismo" francés de François Thual y Aymeric Chauprade), quien acaba de
asombrar con un excelente análisis sobre el retorno de la cultura "soberanista"
en Francia, que ya repercute en la geopolítica de toda Europa (3 de junio).
TALES ANTECEDENTES SON esenciales para entender los alcances de un lúcido
análisis de sus principales pensadores, Michael A. Weinstein y Yevgeny Bendersky
("El realineamiento mundial que viene", 20 de junio), que adopta la estructura
del "orden hexapolar" que había avanzado Bajo la Lupa (el cual formulamos hace
dos años en un foro internacional auspiciado por el Partido del Trabajo, de
México).
PINR NO HABLA explícitamente de nuestro "orden hexapolar", pero enuncia a los
seis "actuales centros de poder": los "centros de restauración que incluyen
Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y los centros ascendentes de poder, China,
India y Brasil". No cita a Japón, con el que pierden la cabeza los sesgados
analistas anglosajones.
LA DERROTA MILITAR de la dupla Bush-Blair en Irak, que PINR suaviza como los
"límites de la intervención de Estados Unidos", cristalizó la "configuración
multipolar multifacial" de la política mundial: "el escenario de un poder
estadunidense dominando cada región del mundo, una construcción ideológica,
estaba destinado a ser contradicho por el ascenso de centros de poder
regionales". Divide su evaluación del "futuro geopolítico" en corto plazo (cinco
años), mediano (de cinco a 10 años) y largo (de 10 a 20 años). ¿Aceptarán las
civilizaciones milenarias de India y China la cosmogonía americanocentrista de
apresuramiento del tiempo y embotellamiento del espacio?
AUGURA PARA EL corto plazo un periodo de "paz relativa" y de "alineamiento
estable" en que "ningún (sic) gran poder tiene interés en emprender iniciativas
militares mayores". Son tiempos de "reagrupamiento y atrincheramiento para
algunos" (es obvio que se refiere al bushismo unilateral), mientras "otros
tratan de acelerar su ascenso mediante su crecimiento económico sostenido y la
mejora de sus capacidades militares" (China, India y Rusia y Brasil).
ESTADOS UNIDOS QUEDO al desnudo con su geoestrategia militar, y desde su "vacío
político", Condi Rice ha empezado a "forjar una clásica estrategia de equilibrio
dependiente de alianzas con aliados regionales contra adversarios potenciales o
percibidos". Estados Unidos sigue siendo una "potencia mundial con alcances
globales", pero ha cesado de "nutrir la ilusión de actuar solo". No balbucea una
sola palabra sobre el marasmo financiero de Estados Unidos que acelerará su
decadencia irreversible. A propósito, el británico Eric Hobsbawm, quizá el
óptimo historiador viviente del mundo (y no Francis Fukuyama, la chatarra
degradada importada por el dispendioso IFE y su cohorte de parásitos consejeros,
quienes no están actualizados), quien demuestra cómo el "mundo de supremacistas
neoconservadores de Estados Unidos fracasará", después de fustigar que la
"megalomanía de Estados Unidos está enraizada en las certezas de las colonias
puritanas" (The Guardian, 25 de junio).
A JUICIO DE PINR, los "principales objetivos" de la actual política de
"Washington incluyen su alianza con Tokio para contener a Pekín" (la tienen
perdida), la "restauración de sus influencia en Suramérica frente a la
resistencia de Brasilia" (con razón le han tupido a Lula), "estabilizar (sic) a
Irak y Afganistán" (no le queda más que el recurso a la balcanización, donde
pudiera emerger el nuevo Baluchistán entre los escombros de Pakistán, que quizá
sea sacrificado a India), "estimular mayores movimientos proccidentales (sic) en
la periferia inmediata de Rusia" (ya lo están haciendo mediante el
megaespeculador George Soros, pero cuya consecuencia pudiera acelerar la alianza
sino-rusa y, peor, el rearme de Moscú), y la "alianza con los estados
periféricos de la UE para contrarrestar al núcleo franco-alemán" (con el
concurso de la balcanización financiera de Blair; los cándidos países de Europa
central harían bien en estudiar cómo la dupla anglosajona ha maltratado durante
más de tres siglos a su 'periferia cercana' de Latinoamérica para darse cuenta
de su espejismo geopolítico de 'salvación' de la mano de Estados Unidos y Gran
Bretaña). Según PINR, "ninguno de estos objetivos depende para su realización de
mayores intervenciones militares". Aquí se equivocan, porque ni Rusia ni China
ni el núcleo franco-alemán se van a quedar con los brazos cruzados. Además,
falta ver cómo va a quedar Estados Unidos después de su derrumbe financiero:
basta leer al lúcido Paul Volcker, que en su entrevista a El País (19 de junio)
repite sus asertos vertidos a The Washington Post (¿para levantarle el ánimo a
los europeos?).
LA GEOESTRATEGIA DE la UE se basó en el "poder económico y cultural" y "llegó a
su límite de integración y expansión hacia el este". Queda en la palestra el
"futuro del estado de bienestar social" y la UE deberá repensarse como un
"bloque de poder que contrarreste a Estados Unidos y adquiera mayor influencia
en su negociación con China". Viene un aserto nodal: los "ajustes" en su
consolidación y expansión no significan su declive como centro de poder, pero
inhiben cualquier temeraria y potencialmente desestabilizadora iniciativa, que
le concede ventajas a Washington y le quita presiones a Moscú".
EL ABORDAJE SOBRE India es muy sucinto y aduce que emprende una "estrategia dual
de distensión y militarización". A nuestro juicio, India juega en forma muy
inteligente y compleja, y se ha vuelto el pivote de la multipolaridad, donde
concurren los intereses de varios jugadores (Rusia, China, Estados Unidos, la UE
y, en menor grado, Japón, Irán e Israel), lo cual amerita un análisis
multidimensional.
LO MAS SORPRENDENTE es que considera a Brasil -que experimenta novedosas
políticas industriales, farmacéuticas y de software- como el "más dinámico de
los centros regionales de poder: se ha envalentonado por el ascenso de gobiernos
de centro izquierda en el Cono Sur que no se doblegan al modelo neoliberal de
Washington".
LA RUSOFOBIA ES inherente al americanocentrismo y PINR no se escapa del estigma
al dedicarle sus peores párrafos: "carece de recursos para una política exterior
proactiva (sic), Rusia es la más comprometida de los centros regionales de poder
y en el corto plazo es la que amenaza (sic) más la estabilidad global si su
clase política toma una postura más desafiante conforme crecen sus derrotas
geopolíticas". Las fobias suelen conducir a crasos errores de juicio; la única
potencia militar a la par de Estados Unidos es Rusia, orillada por el
irredentismo bushiano y la perfidia blairiana a responder a la balcanización de
su periferia y a los planes de desintegración interna, promovidos por la dupla
anglosajona. Por lo menos, PINR define correctamente que el centro de la batalla
militar en los próximos cinco años será alrededor y adentro de Rusia.
CHINA, "DESPUES DE un plan geoestratégico de 20 años de una economía orientada a
la exportación, así como de desarrollo y renovación militar", se considera un
"poder ascendente que necesita tiempo para realizar su potencial como fuerza
dominante en el este asiático", por lo que no tomará "ninguna acción militar
precipitada que amenace sus mercados de exportación o invite a Estados Unidos a
la intervención" (la que tampoco desea ni puede realizar Estados Unidos, al
riesgo de costos enormes: financieros y militares). En el largo plazo, ambos se
encuentran en el trayecto de la colisión.
INSISTIMOS: A VER cómo queda Estados Unidos después de la oficialización de su
derrota militar en Irak y su derrumbe financiero con el desplome del dólar.
Porque las batallas, solía esclarecer Sun Tsu en el siglo V a.C., es mejor
ganarlas antes de ser libradas, y en este sentido, todo (en tiempo, espacio y
persona) concurre contra Estados Unidos, una potencia depredadora y misántropa,
que tendrá que reformarse y ser rehabilitada para reingresar al concierto de las
naciones civilizadas del planeta, donde irrumpió como vulgar vaquero texano
repleto de armas nucleares para imponer por la vía militar su globalización
financiera feudal.
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