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(IAR-Noticias)
19-Ag-05
Miles de colonos judíos resisten
el plan de evacuación.
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El repliegue de los colonos judíos de Gaza deja en
evidencia panoramas contrastantes: los desalojados obtienen del gobierno de
Israel jugosas compensaciones financieras, mientras sus vecinos palestinos
podrían sufrir hambruna a causa de la retirada.
Por
Sanjay Suri - IPS
Cada
familia judía que abandona sus viviendas recibe, en
promedio, una indemnización de un cuarto de millón de
dólares y diversas bonificaciones: dos años de alquiler de
su nueva casa, el pago de los gastos de mudanza y
compensación por pérdida de tierras productivas, entre
otras.
Algunas familias llegan, así, a embolsarse medio millón de
dólares.
Por el otro lado, el Programa Mundial de Alimentos (PMA),
agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU),
se ha dedicado a almacenar comida para asegurarse de que
los palestinos en Gaza no sufran hambre a medida de que
los colonos se retiran.
"El peligro es real, pues cada vez que se registra un
movimiento de colonos, los israelíes bloquean todos los
caminos de acceso y las comunicaciones" en Gaza, dijo a
IPS Arnold Vercken, del PMA, desde su oficina en
Jerusalén.
"Eso significa que los palestinos pierden acceso a sus
empresas, campos de cultivo y fuentes de trabajo", explicó
Vercken.
El propio equipo del PMA podría verse impedido de
atravesar las barreras. "Por lo tanto, hemos ubicado de
antemano la ayuda alimentaria en depósitos de 21 lugares
distintos. Los más pobres son los más vulnerables, y
nosotros los estaremos ayudando", dijo el funcionario.
El suministro de alimentos será necesario para la
supervivencia de decenas de miles de palestinos
empobrecidos. Unas 5.800 toneladas de comida se han
almacenado en los depósitos de Gaza, informó el PMA.
"El alimento es suficiente para abastecer a los 156.000
hoy alcanzados por los planes de racionamiento del PMA
hasta fines de octubre. Además, el PMA ya había entregado
las raciones de julio y agosto a todos los beneficiados"
en la franja de Gaza, indicó la agencia en una
declaración.
"A pesar de las dificultades logísticas que aumentaron con
el plan israelí de desconexión, el PMA, trabajando junto
con organizaciones no gubernamentales y la Autoridad
(Nacional) Palestina, ha asegurado suficientes raciones de
alimento para los palestinos más pobres de Gaza", indicó
Vercken en otra declaración escrita.
En el enclave de Al-Mawasi, una de las áreas palestinas
más afectadas por la ocupación israelí, unas 1.340
familias recibieron suficiente alimentos para las próximas
10 semanas, informó el PMA.
En los últimos cuatro años, Al-Mawasi ha estado bajo
virtual sitio de los israelíes. El movimiento de sus 7.000
habitantes ha sido completamente restringido.
Unos 8.50 colonos judíos son trasladados de sus viviendas
en 21 asentamientos de Gaza esta semana. Estas familias se
instalaron allí luego de que Israel capturó el territorio
de Egipto en la guerra de 1967.
Ahora serán reubicados dentro de territorio israelí, pero
también en la ocupada Cisjordania, donde están
construyendo nuevos asentamientos con ese fin.
El PMA continuará suministrando ayuda alimentaria en Gaza
y Cisjordania, dijo Vercken a IPS. "Tomará algún tiempo
mitigar el efecto de la situación que prevaleció en los
últimos años. Seguiremos trabajando con los más pobres en
ambos territorios", aseguró.
El PMA, que ha operado en territorio palestino ocupado en
los últimos 10 años, lanzará el mes próximo una nueva
operación para los próximos dos años, y que permitirá a
medio millón de personas recibir alimentos.
La crisis alimentaria se agravará ahora en Cisjordania,
donde la construcción de un muro de separación que separa
Israel de territorio palestino agrava la situación de la
población árabe.
El muro “de seguridad” que Israel comenzó a construir en
2002 tiene más de 600 kilómetros de extensión, corre de
norte a sur de Cisjordania (territorio palestino de la
ribera occidental del río Jordán), rodea Jerusalén y se
mete en la ciudad. Los palestinos sostienen que la valla
implicará la anexión de más territorios y el carácter
permanente de asentamientos judíos en sus tierras,
mientras Israel afirma que el muro es necesario para
proteger a sus ciudadanos de los atentados palestinos.
La Corte Internacional de Justicia, con sede en La haya,
lo declaró ilegal en julio de 2004, e instó a Israel a
devolver tierras y otras propiedades e inmuebles a "todos
los palestinos que hayan sufrido cualquier forma de daño
material como consecuencia de la construcción del muro".
La operación del PMA llevará 156.000 toneladas de
alimentos a Gaza y Cisjordania, a un costo de 80 millones
de dólares.
Algunos de los donantes que comprometieron su contribución
son la Unión Europea (9,6 millones de dólares), Estados
Unidos (un millón), Austria (300.000) e Italia (70.000
dólares).
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