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(IAR-Noticias) 08-Sept-05
Es
el director de la Agencia Federal para el Control de Emergencias, Michael D.
Brown, que a modo de "prevención" contra huracanes exhortó a los habitantes de
la costa del Golfo de México a "proteger sus propiedades" contratando
seguros
contra inundaciones.
Por Roberto Bardini (Bambú
Press)
Edición IAR-Noticias
Presten
mucha atención: en Estados Unidos, «cada año, el fumar resulta en el índice de
mortalidad más alto cuando se contabilizan los incendios que ocurren en el
hogar. Este tipo de incendio representa una gran cantidad de fuegos y accidentes
que podrían ser prevenidos».
Y ahora viene lo mejor: «Si las personas toman más precaución al fumar, la
nación podría dar un gran paso hacia la prevención de los incendios provocados,
y poner fin a las muertes y las lesiones innecesarias».
Brillante, ¿verdad? La recomendación fue hecha en octubre de 2003. El autor de
esta joya para prevenir incendios es un abogado de Oklahoma, llamado Michael D.
Brown.
Sí, es el director de la Agencia Federal para el Control de Emergencias
(Subsecretario Preparación y Respuesta en Emergencias), nombrado por el
emperador George Bush II en agosto de 2002.

En otras palabras:
es el funcionario de primer nivel que quedó paralizado cuando
debía dar una inmediata respuesta al desastre causado por el
huracán Katrina en Louisiana. Y parece que aún no ha
reaccionado de ese repentino ataque de autismo.
Según The Washington Post, Michael D. Brown es considerado uno
de los principales responsables de la tardía respuesta del
gobierno ante la peor tragedia natural en los anales de
Estados Unidos, que hasta el momento ha provocado 10 mil
muertos. El diario recoge un aluvión de críticas de políticos
demócratas y republicanos. Lo define como «la cabeza fallida»
de la administración Bush.
Los detractores señalan que Michael D. Brown carecía de
experiencia para ocupar el cargo. Sostienen que es un
provinciano colocado ahí simplemente porque era amigo de un
aliado electoral de Bush II. Es increíble lo que la envidia
hace decir a la gente.
El anterior director de la Agencia Federal para el Control de
Emergencias, a su vez, pasó a ocupar un puesto directivo en
Halliburton, la empresa texana que hizo un gran negocio con la
«reconstrucción» de Irak. Una subsidiaria de esta firma,
Kellogg Brown y Root (KBR), fue contratada ahora por la marina
de guerra de Estados Unidos para restablecer la energía,
reparar techos y remover deshechos en tres instalaciones
navales dañadas por el huracán Katrina, a un costo de 500
millones de dólares.
Michael D. Brown es un super funcionario. Además de la Agencia
Federal para el Control de Emergencias, está a cargo de la
Reserva Estratégica Nacional, el Sistema Nacional Médico para
Desastres, el Equipo de Respuesta a Incidentes Nucleares, el
Consejo Nacional del Cuerpo de Ciudadanos y el Sistema
Nacional de Búsqueda y Rescate Urbano. Antes de tantas y
elevadas ocupaciones había sido supervisor de asuntos de
disciplina de la policía de Oklahoma. También presidió una
asociación que se dedicaba a criar caballos árabes. Estos
antecedentes, sin duda, lo capacitaron para sus actuales
responsabilidades.
El 2 de julio de este año, cuando faltaban dos días para la
celebración de la fiesta nacional de Estados Unidos, Michael
D. Brown exhibió un rasgo más de brillantez. «Los desfiles y
fuegos artificiales son símbolos de nuestra celebración en el
Día de la Independencia», dijo. «Pero la manipulación
inadecuada de estos últimos puede convertir la fiesta en
tragedia, por lo que recomendamos leer con cuidado las
etiquetas, seguir las instrucciones al pie de la letra y tener
presentes los consejos de la Oficina de Incendios y otras
entidades».
La temporada de huracanes comenzó con baja intensidad en
junio. Al mes siguiente, cuando las tormentas se hicieron más
fuertes, Michael D. Brown demostró ser un genio de la
prevención: exhortó a los habitantes de la costa del Golfo de
México a «proteger sus propiedades de los desbordamientos de
agua». La mejor forma, según él, era contratar seguros contra
inundaciones.

Los autistas, ya se
sabe, hablan. Y también se enojan. Ante las primeras y
desgarradoras imágenes de la calamidad en Louisiana, lo
primero que hizo Michael D. Brown fue culpar a los habitantes
de Nueva Orleans por la tragedia. El super funcionario declaró
que las pérdidas de vidas humanas se produjeron porque la
población de la ciudad no obedeció la orden de «evacuación
obligatoria». Con tantas ocupaciones, quizá ignoraba que la
inmensa mayoría eran negros, pobres y sin medios de
transporte.
Ya antes, Michael D. Brown había demostrado iniciativa y
originalidad. El 1 de marzo de 2003, la Agencia Federal para
el Control de Emergencias pasó a formar parte del departamento
de Homeland Security (Seguridad de la Patria), compuesto por
el gobierno, autoridades federales, estatales y municipales,
el sector privado y ciudadanos voluntarios. La principal
misión de Homeland Security es la de preparar a Estados Unidos
para afrontar cualquier posible incidente o desastre de
grandes proporciones. El aporte de la agencia que dirige Brown
fue... ¡la creación un juego virtual en la web, destinado a
niños!
El entretenimiento infantil se denomina Disaster Discovery.
Está ubicado en www.fema.gov/kids/games/board y puede jugarse
online o ser descargado a una PC. Consta de diferentes
secciones, como Tornado Alley (Avenida Tornado) y Quake
Country (País del Temblor).
«Cuanto más preparados y mejor formados estén los niños sobre
crisis y desastres, más seguros estarán frente a estos eventos
y más fácil será para ellos y sus familias afrontar la
recuperación», declaró Michael D. Brown en su momento.
El super funcionario, sin embargo, no pasó su bautismo de
fuego –o, mejor dicho, de agua– llamado Katrina. Posiblemente
le faltó practicar más el jueguito. No resulta difícil
predecirle un futuro en el que tendrá mucho tiempo libre para
pasar frente a la computadora en su Oklahoma natal. O mirando
el vacío con expresión de idiota.
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