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(IAR-Noticias) 28-Sept-05
VARIOS
EVENTOS DE gran significado geoestratégico se escenificaron en fechas recientes
en el tablero del ajedrez mundial en el que destacan los resultados electorales
de Japón (segunda superpotencia geoeconómica mundial) y Alemania (la tercera),
cuya suma y resta arrojaron un empate aparente para los designios hegemónicos
financieros del eje anglosajón Wall Street-La City.
Por Alfredo Jalife-Rahme - La
Jornada
Es "aparente"
porque no es lo mismo, a nuestro humilde entender, la dimensión geoestratégica
de Alemania, ahora la primera exportadora mundial y motor de la economía
europea, que la de Japón, puesta en jaque por China en el mapa euroasiático y en
grave riesgo de declive demográfico.
EN JAPON, LA DUPLA anglosajona se despachó con la cuchara gigante con el triunfo
del samurai cinematográfico Junichiro Koizumi, mientras en Alemania la amazona
Angela Merkel, caricatura de Margaret Thatcher, no consigue la fallida victoria
adelantada por los multimedia anglosajones al no haber podido desbancar al
canciller Gerhard Schroeder, quien está resultando un estupendo ajedrecista
cuando el presidente francés Jacques Chirac se encuentra en convalecencia.
DETRAS DEL TRIUNFO de Koizumi se encuentra la privatización del servicio postal
nipón, el mayor banco del mundo (los japoneses colocan sus suculentos ahorros en
el correo), con alrededor de 4 millones de millones de dólares (cerca de 37 por
ciento del PIB de EU y siete veces el PIB de México), y Citigroup se frota las
manos con el maná por el que las finanzas anglosajonas han presionado sin cesar
a Koizumi: "Citigroup estima que un cambio en la propiedad del servicio postal
drenaría (sic) 1.37 5 millones de millones de dólares fuera del gobierno (sic)
japonés y de los bonos corporativos" (The Wall Street Journal, 26/8/05). El
"drenaje" financiero de Japón "iría a buscar en EU mayores dividendos de las
inversiones de alto riesgo". (Léase: los "derivados" financieros y los ominosos
"fondos de cobertura de riesgos": los hedge-funds.)
LOS SUCULENTOS 4 millones de millones de dólares (trillones en anglosajón)
forman parte del total de los ahorros del pueblo japonés por 14 millones de
millones de dólares codiciados por la banca de EU, que epitomiza a la principal
economía parasitaria del planeta con el más bajo nivel de ahorro del mundo. Un
editorial del Asahi News, tres días después de la elección triunfal de Koizumi
el 11 de septiembre (¡ahora sí que Japón tendrá su "11 de septiembre financiero"
por la vía del furtivo "drenaje"!), pregunta en forma cándida: "¿Dónde irán a
parar finalmente los fondos de ahorro postal?" cuando "Koizumi ha adquirido
generosamente más de 400 mil millones de dólares en bonos del Tesoro de EU". A
juicio del rotativo nipón, las "reformas de Koizumi" ofrecerán "oportunidades
extras (sic) para financiar los déficits estratosféricos de EU", y luego alerta
que los "japoneses pueden perder (sic) sus ahorros colosales en un escenario de
colapso (sic) del dólar, aunque salgan ganando los hedge-funds".
LA DEMOCRATA CRISTIANA Angela Merkel, quien pretende desfigurar el legado de
Adenauer y Kohl, dos estadistas que antepusieron los intereses civilizatorios
alemanes frente al eje anglosajón globalizador, se desfondó con la propuesta del
sicótico "impuesto plano" (flat tax) de Paul Kirchhof, candidato a ministro de
Finanzas repudiado en las urnas inclusive por los "barones" demócratas
cristianos. Por cierto, el "impuesto plano" fue "impuesto" -válgase la
tautología- por los invasores anglosajones a Irak (The Washington Post,
2/11/03), convertido en laboratorio de experimentación neoliberal.
EL "IMPUESTO PLANO" resultó el gran derrotado en la elección alemana y
constituye la tesis ultrarradical del grupo Forbes (para quien nada casualmente
colabora el maniaco globalizador Zedillo), aliado a los halcones inmutables del
Pentágono, encabezados por Caspar Weinberger, anterior secretario de Defensa en
la etapa Reagan, y proponente de la invasión a México hace 10 años en su libro
indeleble La próxima guerra, con prólogo nada accidental de Margaret Thatcher.
En la versión del millonario Steve Forbes, del Partido Republicano y dueño de la
revista desinformativa Forbes, que dirige Weinberger, el "impuesto plano"
constituye una tributación única y universal de 17 por ciento. Desde su premisa
(en la lógica del "bien común"; no para los silogismos plutocráticos) es absurdo
aplicar un impuesto igualitario a los desiguales, quienes financiarían ipso
facto a los pudientes: el "impuesto plano" es la fase final del legendario
parasitismo del "ofertismo fiscal" (supply-side economics) puesto en boga
alienante por Baby Bush, donde los desposeídos subsidian a los pudientes.
SE HA ESCAMOTEADO en los multimedia anglosajones que la precipitada caída de
Merkel se forjó a la par de la increíble irrupción de los "neocomunistas" que
encabeza el hugonote Oskar Lafontaine, anterior presidente del Partido Social
Demócrata y ex ministro de Economía de Schroeder, defenestrado por haber lanzado
la idea magistral de crear la canasta tripolar geofinanciera (el dólar, el euro
y el yen) como sostén del nuevo orden financiero mundial en lugar del caduco
dolarcentrismo. Lafontaine, muy adelantado a su tiempo, cargó el espectro
político alemán hacia la izquierda sin travestismos, lo cual no conviene
expresar en voz alta en la plaza financiera de Francfort, que pretende
marginarlo en beneficio de los más maleables neoliberales atlantistas
("demócratas libres) y los verdes acomodaticios, cada uno con similar porcentaje
de votos que los "neocomunistas" del hugonote Lafontaine.
SCHROEDER, LIDER DEL Partido Social Demócrata, contó con el respaldo de Vladimir
Putin para la construcción de un gasoducto directo que conectará a Rusia con
Alemania a través del mar Báltico en los próximos cinco años y trastocará
sustancialmente la geopolítica del norte de Europa, hecho que incidió en la
recuperación electoral del canciller alemán, a quien le ha correspondido llevar
la batuta, con la anuencia de Putin y Chirac, para proponer la imperativa
regulación de los hedge-funds, lo cual propinaría el golpe de gracia a las
finanzas parasitarias de Londres y Washington.
DURANTE UNA CONFERENCIA de banqueros, organizada por Goldman Sachs el 22 de
septiembre en Nueva York, con el fin de identificar los "diez principales
riesgos de la economía global", Jochen Sanio, mandamás de la Agencia de
Supervisión Financiera alemana (Ba Fin), sentenció que "otro desastre al estilo
de los hedge-funds de LTCM" se encontraba a la vuelta de la esquina: "sucederá y
nadie por el momento esta preparado a ello" (Financial Times, 23/9/05 ).
EL PASADO 15 de septiembre la Reserva Federal de Nueva York celebró una
relevante reunión con los principales bancos y corredurías financieras, así como
con las reguladoras de Gran Bretaña, Alemania y Suiza, para elucidar la
situación de los "derivados". Entre los asistentes se encontró Gerald Corrigan,
anterior presidente de la Reserva Federal de Nueva York y ahora director
ejecutivo de Goldman Sachs, en una clásica rotación intercambiable de puestos
entre el sector público y el privado. En el modelo de la desregulada
globalización financiera feudal el sector público ha sido secuestrado por el
sector privado plutocrático. Muy poco, por no decir nada, se filtró al exterior.
No hay que ser genio para percibir el nerviosismo y la toma de medidas
supuestamente preventivas.
LA CITY, EL CENTRO financiero londinense, acapara la mayor parte de los flujos
de capitales provenientes de China, Hong Kong y Japón (en ese orden), cuya mayor
parte es "invertida" en Gran Bretaña y en los tres principales paraísos fiscales
desregulados (varias islas del Caribe, las Bahamas y las islas Caimán).
OTRO CENTRO DE captura de los cuantiosos flujos de dinero lo representa la bolsa
privada Intercambio Mercantil de Nueva York (NYMEX, por sus siglas en inglés),
donde se cotizan el petróleo y el gas, que se ha convertido en el nuevo centro
de especulación financiera global puede llevar el barril a un "súper pico" mayor
a 100 dólares (Ben White, The Washington Post, 20/9/05).
LOS CHACALES BURSATILES andan tras la carroña de los hedge-funds, y el anterior
director de NYMEX, Michel Marks, desea comprar 10 por ciento de la codiciada
bolsa privada que cuenta con solamente 24 asientos y valuada en mil 300 millones
de dólares que dirige la cotización del petróleo y el gas y que en fechas
recientes se ha especializado más en la venta de contratos "a futuros" de
energía (Financial Times, 21/9/05).
LA BOLSA PRIVADA británica Intercambio Internacional de Petróleo (IPE, por sus
siglas en inglés) emplea generosamente los hedge-funds para inflar el precio del
petróleo a su antojo, y su presidente es nada menos que sir Robert Reid,
anterior ejecutivo de Shell. Así las cosas, el duopolio de las bolsas privadas
NYMEX/IPE, propiedad de la banca y las petroleras anglosajonas, determina el
precio del petróleo y el gas en un negocio cerrado. Por ello se entiende el
angustioso canto de cisne del senador demócrata Byron Dorgan en una audiencia
senatorial del pasado 6 de septiembre en referencia al mercado especulativo
global de los hedge- funds: "no existe el libre mercado", lo cual coincide con
lo expuesto por Bajo la Lupa (14/9/05).
LA PRODUCCION DOMESTICA del petróleo de EU, su red de refinación, el andamiaje
de la red de distribución y el mercado especulativo de los hedge- funds (el
duopolio anglosajón NYMEX/IPE) conforman un sistema integrado único donde
descuellan cinco gigantes: dos británicas (BP y Shell) y tres
estadunidenses(Chevron-Texaco, ConocoPhillips y Exxon Mobil.
A NUESTRO JUICIO, la gran batalla por el devenir del mundo capitalista se juega
en estos momentos -además de otras variables ineludibles, como la militar y la
diplomática- en el campo exclusivamente selecto de los hedge-funds, ignorados
por el gran público y aun por profesionales ajenos al mundo de la especulación
financiera.
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