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(IAR-Noticias)
12-Dic-05
La próxima puesta en marcha del parlamento regional, el inicio del proceso
para sumar a Venezuela como miembro pleno e incluso la designación del ex
vicepresidente argentino Carlos Álvarez al frente de la comisión política marcan
el giro hacia el Mercosur político.
Por Darío Montero - IPS
"Es un bloque que se constituye con voz propia en el mundo y donde las
diferencias de tamaño de los países socios no influirán negativamente en el
proceso de integración", definió Álvarez tras ser impuesto como nuevo titular de
la Comisión de Representantes Permanentes del bloque al finalizar la cumbre
regional número 29 este viernes en Montevideo.
Álvarez, designado portavoz al cierre de la cumbre junto al anfitrión, el
presidente uruguayo Tabaré Vázquez, destacó el momento excepcional que vive el
bloque conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que con la iniciada
incorporación de Venezuela permite construir una alianza de mayor fuerza en el
mundo.
El propio Vázquez, quien entregó la presidencia temporal del Mercosur (Mercado
Común del Sur) a su par argentino Néstor Kirchner, destacó la fortaleza política
del bloque al poner como ejemplo la posición conjunta adoptada en la Cumbre de
las Américas de noviembre en el balneario argentino de Mar del Plata contra el
intento de acuerdo continental de libre comercio.
Esa actuación "indica que no estamos condenados a fragmentarnos ni, en el mejor
de los casos, a soportarnos por ser vecinos. Unidos, hermanos, somos más y nos
irá mejor y seguramente al mundo también", señaló el mandatario uruguayo.
Una posición conjunta que se repetirá, según lo acordado, en la Sexta
Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, que comenzará
el martes próximo en Hong Kong.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue el encargado de informar
a sus pares de la región de las gestiones realizadas ante el mandatario
estadounidense George W. Bush y el primer ministro británico Tony Blair para que
el Norte industrializado "abra ventanas comerciales para los productos del Sur,
como lo ha hecho el mundo en desarrollo".
"Nosotros no precisamos créditos sino mercados para colocar la producción de
nuestra gente" remarco Vázquez al detallar las tratativas con vistas a Hong Kong
hechas por Lula, quien es uno de los coordinadores del Grupo de los 20 países en
desarrollo que luchan por la eliminación de los subsidios agrícolas en el Norte.
Pero el comienzo de la cumbre sirvió a Vázquez para despedirse de la presidencia
temporal con críticas de fuste sobre la marcha del proceso de integración.
"Aquí en torno a esta mesa, hermanos latinoamericanos integrantes del Mercosur,
puede haber acuerdos y desacuerdos, pero lo que no puede haber es falta de
diálogo, o diálogo de sordos" y tampoco puede "haber indefiniciones, o
definiciones a medias, o definiciones por debajo de la mesa o definiciones lejos
de esta mesa", enfatizó.
En el bloque "somos todos socios, todos tenemos el derecho y la responsabilidad
de construirlo" y por ello, "por supuesto, no implica para ninguno ni la
dilución de su identidad, ni la renuncia a su propia política de relaciones
bilaterales e inserción internacional", añadió.
"Al fin y al cabo este Mercosur es producto de una larga historia de relaciones
bilaterales entre sus estados miembros y la fortaleza de tales relaciones
fortalece también el bloque… Pero sus asuntos hoy son asuntos de sus cuatro
socios", puntualizó, marcando fuertes críticas a acciones bilaterales como las
realizadas en más de una ocasión por Argentina y Brasil.
"El Mercosur no es una jaula de oro, pero tampoco es una de esas instituciones
deportivas cuya masa social se divide en categorías "VIP", "honorarios",
"mayores", "menores", "juveniles" o "aspirantes", precisó Vázquez, que en el
pasado fue presidente del club de fútbol montevideano Progreso.
"Esta es la octava reunión cumbre -o similar- en la que participo desde que
asumí la presidencia de Uruguay el 1 de marzo, promedialmente una cada 37 días y
medio. Espero que tantas cumbres no nos apunen, ni nos hagan perder de vista el
llano, ahí donde está nuestra gente, ahí donde está nuestro pueblo, ahí donde
están nuestras preocupaciones, nuestros desvelos, nuestros compromisos",
sostuvo.
En ese sentido se expresaron también los delegados de la Comisión Parlamentaria
Conjunta del Mercosur al presentar el Protocolo Constitutivo del Parlamento del
bloque para ser aprobado por los presidentes.
El parlamento conformado por el voto universal de la ciudadanía de la región
"será el corazón democrático del Mercosur", dijo a IPS el diputado uruguayo
Roberto Conde, para quien este instrumento "es fundamental porque dará seguridad
jurídica a todo el proceso de desarrollo de la región".
La aprobación del proceso de constitución del parlamento regional "marca la
consolidación política del Mercosur", añadió.
Según el diputado argentino Alfredo Atanasoff, el parlamento es fundamental para
que la sociedad civil tenga voz y voto, una instancia de control de lo que hagan
los gobiernos y permita un mayor equilibrio entre los socios mayores y menores.
Pero la conformación del parlamento pleno tiene aún que transitar un proceso de
adecuación. La primera etapa será la instalación en 2007 de un parlamento
compuesto por 18 representantes por cada país designados por los congresos
legislativos nacionales, que llegará hasta 2010 inclusive.
En ese plazo se elegirán los componentes de la próxima legislatura, de enero de
2011 a enero de 2015, en conjunto con los procesos electorales de cada país,
para finalmente designar una fecha común de comicios en todo el bloque.
La proporcionalidad será atenuada en función de la población y de las mayorías a
exigir para legislar, con el fin de que los grandes no puedan avasallar a los
socios menores.
La cumbre señaló en su declaración final su "convicción de que la conformación
de un Parlamento del Mercosur, electo por sufragio universal, directo y secreto
de la ciudadanía, contribuirá a profundizar el proceso de integración,
contemplando las necesidades de sus habitantes, y consolidará la
institucionalidad democrática y la seguridad jurídica en la región".
Según dijo Álvarez a periodistas, la llegada de Venezuela amortiguará las
asimetrías en las decisiones presidenciales y en la conformación del Parlamento.
El inicio de este proceso de ingreso de Venezuela es otro envión hacia el bloque
político, subordinando el plano económico-comercial como se conoció hasta ahora
el acuerdo regional nacido en 1991 en Asunción.
El presidente Hugo Chávez coincidió con esta visión al indicar "que el Mercosur
es un proyecto político, tiene que ser un proyecto de los pueblos y por lo tanto
de las polis". "Ahora hay que inyectar una dosis de planificación estratégica"
al bloque, apuntó.
El reemplazo del ex presidente argentino Eduardo Duhalde (2002-2003), de centro,
por Álvarez pauta, más allá de los motivos políticos del cambio ajenos al
bloque, un alineamiento ideológico con los gobiernos del arco izquierdista de
Vázquez, Lula, Kirchner y del venezolano Chávez.
Álvarez fue el líder del componente centroizquierdista del frustrado gobierno de
Fernando de la Rúa (1999-2001), y renunció pocos meses después de asumir como
vicepresidente por no sentirse apoyado para luchar contra la corrupción.
Esta suma de acciones y señales políticas internas y externas minimizaron de
algún modo el ambicioso acuerdo energético firmado por Argentina, Brasil y
Venezuela, por el cual se iniciarán los estudios técnicos con miras a construir
un gasoducto de casi 7.000 kilómetros "desde el Caribe hasta la Patagonia".
Los tres países buscaron firmar este convenio en el marco de la cumbre del
Mercosur para así invitar a los demás a sumarse a la iniciativa, que en 90 días
dará a luz los primeros números de viabilidad. El texto de la declaración
conjunta señala que "la realización del proyecto de integración gasífera
sudamericana será uno de los pasos decisivos en el proceso de integración, dada
la importancia vital de la energía en el desarrollo económico y social de la
región".
La cumbre también permitió, finalmente, aprobar el Reglamento del Fondo para la
Convergencia Estructural y revisar el estado de "las negociaciones del proyecto
de Acuerdo sobre el Acuífero Guaraní, que consagra principios y criterios que
garantizan la soberanía permanente sobre ese fundamental recurso hídrico
transfronterizo".
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