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(IAR-Noticias)
15-Dic-05
Catorce hombres fueron condenados a penas de hasta 20 años de prisión, en
la primera sentencia contra criminales de guerra serbios en la propia Serbia,
por la masacre de 200 prisioneros croatas en Vukovar hace 14 años.
Por Vesna Peric Zimonjic - IPS
"La historia tendrá que decir qué ocurrió en Croacia en noviembre de 1991. Haya
sido un estado ya independiente o todavía parte de la ex Yugoslavia, toda la
evidencia indiscutiblemente indica que se cometieron crímenes de guerra", dijo
el juez Vesko Krstajic.
La ejecución de los 200 croatas tuvo lugar durante un levantamiento armado por
la secesión de la ex Yugoslavia, resistida por Serbia.
"Voluntarios" que eran, en realidad, soldados del ejército yugoslavo y serbios
de la zona destruyeron el oriental poblado de Vukovar. Croacia fue reconocida
como estado independiente dos meses después, en enero de 1992.
Cientos de prisioneros de guerra de la operación en Vukovar fueron llevados a
cárceles serbias. Otros se dirigieron al hospital de la zona buscando refugio
tras entregar las armas.
Pero luego fueron retirados de allí por paramilitares serbios, que los
ejecutaron en el establecimiento porcino de Ovcara. Fueron estos ejecutores
quienes recibieron la sentencia el lunes.
Esas matanzas comenzaron en la tarde del 20 de noviembre de 1991 y concluyeron
al anochecer del día siguiente. Los cuerpos fueron enterrados en una tumba
masiva al ras de la tierra. Años más tarde fueron identificados.
"Las sentencias muestran que la justicia puede alcanzarse, incluso muchos años
después", dijo a IPS Bruno Vekaric, el portavoz de la Fiscalía del Tribunal para
Crímenes de Guerra en Belgrado.
"También es importante notar que esta es la primera vez que serbios culpables de
crímenes de guerra en Croacia son sentenciados en la propia Serbia. Y también es
la primera sentencia jamás pronunciada por este tribunal", agregó.
La creación del tribunal en Belgrado hace dos años marcó un quiebre respecto del
régimen Slobodan Milosevic, hombre fuerte de Serbia y Yugoslavia entre 1898 y
2000, que se resistió a la secesión de Croacia y Bosnia-Herzegovina de
Yugoslavia en los años 90.
Milosevic también trató de proteger por medios violentos los intereses de dos
millones de serbios que vivían fuera de su república.
Pero supuestos criminales de guerra aún son aclamados como héroes por muchos
serbios, que se niegan a admitir que se hayan cometido atrocidades.
El veredicto del lunes podría ayudar a cambiar ese punto de vista, según
activistas por los derechos humanos.
"No hay una sentencia suficientemente severa para esos crímenes tan crueles ",
dijo a IPS Natasa Kandic, presidenta del Centro de Derecho Humanitario. "Si en
Serbia se realizan más juicios como éste, la gente finalmente se enterará de qué
pasó alrededor nuestro y en nombre de todos nosotros."
Rajko Danilovic, abogado que representó a familias de víctimas, dijo que las
matanzas de Ovcara están profundamente incrustadas en las memorias de muchos
croatas.
"Sólo un panorama claro de lo que ocurrió puede ayudar a que las heridas sanen y
a cerrar la página del pasado reciente", dijo Danilovic a IPS.
Expertos en derecho opinan que la sentencia del lunes tendrá una fuerte
influencia en un caso similar ante el Tribunal Penal Internacional para la Ex
Yugoslavia, que funciona en La Haya, Holanda.
"Los comandantes del ejército yugoslavo en ese momento, que permitieron que los
crímenes ocurrieran, son procesados en La Haya", dijo a IPS el abogado Nikola
Barovic. "Toda la verdad debería salir a la luz, para que los vecinos,
distanciados por la guerra pero aún tan dependientes entre sí, puedan comenzar a
vivir en paz".
Pero las familias de las víctimas que asistieron al juicio no lo vieron de ese
modo.
"Fue bueno que hubiera una sentencia, pero nada puede traer a los muertos de
regreso", dijo una anciana que perdió a su hijo en Ovcara. Un anciano dijo que
el castigo es "demasiado pequeño por lo que ellos hicieron".
El Comité de Helsinki para los Derechos Humanos en Croacia expresó en una
declaración que la sentencia debería conducir a la verdad y a la tolerancia.
"La tolerancia reduce el odio que envenenó a la región, y ahora tenemos un paso
en la dirección correcta", manifestó.
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