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(IAR-Noticias)
26-Dic-05

EUU usa de nuevo fósforo blanco en el-Anbar y ataca por
segunda vez el Hospital General de al-Qaim en la Operación "Telón de
Acero"
Por Sabah
Ali - IraqSolidaridad / La Haine
Banderas blancas en los
tejados de las casas y en los coches, muchos vehículos militares
estadounidenses e iraquíes, demasiados puestos de control y calles
cortadas, numerosas patrullas amenazadoras, toque de queda a la
puesta de sol, montones y montones de casas destruidas, tiendas,
oficinas, el único puente, hospitales y centros de atención
sanitaria, paredes con impactos de balas y carteles electorales...,
rostros inexpresivos con aspecto sombrío por las calles. Este es el
panorama de al-Qaim tras la operación militar Steel Curtain ("Telón
de Acero"), que se inició el 5 de noviembre de 2005 y en la que
participaron 3.000 soldados estadounidenses e iraquíes [1].
"¿Están filmando nuestra miserable situación para que Bush se apiade
de nosotros? ¿Quieren ablandar su corazón?", nos pregunta
desaprobadoramente una joven campesina, diminuta y delgada, con
evidente resignación . Llevaba una bombona de gas para cocinar muy
pesada con la que intentaba subir desde la orilla del río. Después
del grave bombardeo sufrido por el único puente que une Rummana con
al-Qaim los ciudadanos tienen que cruzar con barcas.
Nuestro conductor se impacientaba con las calles cortadas y tomaba
el atajo polvoriento más cercano en cuanto veía un atasco. Llegamos
a al-Qaim a las seis de la tarde: ya era noche cerrada. Nuestro
coche estuvo a punto de ser tiroteado por los estadounidenses, pero
el conductor tuvo reflejos para escapar por una calle transversal.
"Así es como se asesina a familias enteras", dijo Abu Adel, un
adorable viejecito que buscaba un coche que le llevara y que se
esforzaba en darnos a conocer su buena educación mediante frases
inglesas entrecortadas. Abu Adel estaba muy indignado porque algunos
iraquíes se aprovechaban de la desgracia de los refugiados y les
pedían el doble o el triple de lo que costaban los alquileres. Él
había preferido llevar a su familia a una choza antes que acceder al
chantaje.
No hay electricidad desde hace más de un mes tras el bombardeo de la
principal central eléctrica, cuando quedaron destrozados los
convertidores y cortados los cables. Por la mañana al-Qaim mostraba
un aspecto horrible. El 90 por ciento del Hospital General derruido
[2], los centros de asistencia médica, las escuelas, las tiendas,
las casas...
El mayor hospital de la región occidental
El director del Hospital General, el Dr. Hamdi al-Alussi, viene a
encontrarse con nosotros fuera de su despacho. Ha cancelado una
reunión con el comité para la reconstrucción." Esas reuniones son
papel mojado", dice.
El Dr. Hamdi es habitualmente un hombre tranquilo y respetado, pero
en esta ocasión está triste y harto. Esta vez la destrucción ha sido
total. Repetía un verso de un poema árabe clásico sobre cómo
terminar un edificio mientras otros destruyen lo construido. Nos
enseñó los departamentos de Ginecología, de Pediatría, de Urgencias,
el banco de sangre, la nueva vivienda de los médicos: todos
destruidos en su totalidad. "Fueron alcanzados por varios misiles.
Gracias a Dios no había nadie aquí, sólo un empleado de la limpieza
disminuido mental y epiléptico". El Dr. Hamdi se siente
especialmente triste por lo ocurrido en el departamento de
Ginecología, ya que se había reconstruido en un tiempo récord con la
ayuda de la Cruz Roja alemana. Todavía no se había inaugurado. Todos
los equipos y máquinas han quedado inutilizables, incluso las
ambulancias que había en el garaje del hospital fueron bombardeadas.
Había cinco y estaban vacías. Dos de ellas quedaron destruidas en el
garaje. Una tercera lo fue mientras el conductor, Mahmud Chiad Abid,
a quien asesinaron, intentaba rescatar a una familia el 1 de octubre
en Karabla. Las restantes muestran los impactos claros de los
disparos.
"Pero, si el hospital estaba vacío, ¿por qué lo bombardearon? Los
estadounidenses suelen decir que había terroristas en el interior!",
le preguntamos:
"Le aseguro que no se encontró un solo cuerpo bajo los escombros, ni
una sola persona herida. Atacaron el hospital el 7 de noviembre, dos
días después del principal ataque a al-Qaim. No había pacientes, no
había personal médico y no había hombres armados. No obstante, una
doctora decidió quedarse en el hospital pero durante el bombardeo se
escondió en una casa vecina. El 90 % del hospital quedó destrozado.
Exijo al ministerio de Sanidad, al Gobierno iraquí, a las
organizaciones internacionales e iraquíes que nos ayuden a
reconstruir lo que podamos. Por supuesto que los departamentos
bombardeados no tienen reparación posible. Tal como ven ustedes, hay
que construirlos de nuevo, pero los otros podemos rehabilitarlos. El
ministerio no ha enviado una delegación para comprobar los daños y
evaluar los costes. Ya hace más de un mes y el hospital todavía
funciona."
El Hospital General de al-Qaim es uno de los más importantes
hospitales de la región occidental de Iraq y da servicio a toda la
zona desde Hadiza hasta la frontera, donde hay centenares de
pequeñas ciudades y aldeas. Varios centros de atención médica están
conectados con él. En Hadiza hay otro hospital general que cubre la
zona que comprende desde la ciudad de Hadiza hasta Ramadi. Ambos
hospitales están ahora gravemente dañados y quemados [3].
El Dr. Hamdi ha instalado en el jardín del hospital cinco grandes
tiendas de campaña para los departamentos de Consultas Médicas,
Pediatría y de Urgencias. Las otras dos sirven de almacén de
medicamentos y muebles. Una pequeña sala vacía se utiliza como
paritorio donde no hay ningún tipo de equipamiento para examinar a
la madre y al bebé salvo dos camas. Asistimos a una operación de
urgencias. Las ventanas del lugar de operaciones, las paredes y las
puertas estaban rotas, pero el personal sanitario hizo todo lo que
pudo para mantener todo limpio y esterilizado. Todo fue bien.
"Ustedes son héroes", dije. "No -contestó el médico- sólo hacemos lo
mejor que podemos".
Pero sí, eran héroes para trabajar en semejantes condiciones. La
mayoría del personal sanitario donaba sangre para los pacientes y
volvía de inmediato al trabajo. Tienen grave carencia de bombonas de
oxígeno por lo que lo racionan para utilizarlo sólo en operaciones
de urgencia. No disponen de más de diez botellas. "Con personas como
ustedes siempre hay esperanza", decimos. El Dr. Hamdi se sonríe,
"Nunca perdemos la esperanza". Ningún medio de comunicación estuvo
presente para dar cobertura y mostrar la tragedia de al-Qaim.
17 miembros de una familia, asesinados en segundos
Modhhir Najim Abdulla, guardia de seguridad del hospital, nos llevó
a la casa de su tío, que había sido bombardeada, donde 17 mujeres,
niños y civiles fueron asesinados. La casa de Arkan sólo eran
bloques de hormigón amontonados. El techo se había derrumbado sobre
el suelo. Allí vivían cinco familias. Ninguna de ellas era
extranjera o combatiente. "Sólo quiero saber por qué, quiero una
justificación", comienza Modhir, "el bombardeo se inició el 5 de
noviembre, nos dijeron por los altavoces que permaneciéramos en
casa, que no saliéramos, y así lo hicimos. Quince minutos después
empezaron a caer bombas. No avisaron para que se evacuara, así que
no tuvimos oportunidad de escapar. El 7 de noviembre nos enteramos
de que la casa de nuestro tío había sido bombardeada. Como no
podíamos ir a comprobarlo fuimos a los soldados estadounidenses más
cercanos y se lo dijimos. Ellos nos acompañaron y esto es lo que
encontramos".
Modhir no gritaba, pero su voz expresaba una gran indignación . Su
hermana, Najla, que era la mujer de su primo, estaba embaraza de
nueve meses. Se le iba a practicar una cesárea porque había superado
en una semana el plazo previsto del embarazo. "No puedo describirla
a ella ni al bebé cuando sacamos los cuerpos". Otro de los bebés del
primo tenía sólo 25 días. Un tercer cuerpo de niño no se encontró
hasta dos días después. Modhir trajo los documentos de identidad de
la familia, sus certificados de defunción y fotos.
Aquí están con su nombre, edad, parentesco con Arkan y causa de la
muerte:
Familia de Arkan Abdullah:
Alia Amir, 50 años, esposa, cráneo aplastado, costillas rotas,
quemaduras y heridas en el pecho y abdomen. 2. Asma'a Arkan, 23
años, hija, asfixiada. 3. Inam Arkan, 14 años, hija, cráneo roto. 4.
Lubna Arkan, 12 años, hija, heridas en la cabeza y asfixia. 5. Abdul
Razzaq Arkan, 10 años, hijo, costillas rotas y asfixia. 6. Mahmud
Arkan, 22 años, cráneo roto y asfixia.
Familia de Sadam Arkan:
Jatar Dahham, 28 años, nuera, heridas y cráneo roto. 8. Duha S.
Arkan, 10 años, nieta, cráneo roto y heridas en la cabeza. 9.
Abdullah S. Arkan, 9 años, nieto, desgarros intestinales. 10. Zammir
S. Arkan, 4 años, nieto, costillas rotas, hemorragia pulmonar y
piernas rotas. 11. Amir S. Arkan, 7 años, nieto, fractura de cráneo,
asfixia y heridas en las piernas. 12. Yahia S. Arkan, 3 años,
fractura de cráneo. 13. Saja S. Arkan, 2 años, nieta, cráneo roto,
desgarros musculares y costillas rotas.
Familia de Fanar Arkan Abdullah:
Najla'a Najim, 22 años, nuera, fractura de cráneo, asfixia. 15.
Leila Fanar Arkan, feto, certificado de nacimiento y defunción
simultáneos. 16. Ahmad Salih Amir, 25 días, sobrino, heridas en la
cabeza, pecho y costillas. 17. Jattab Mahmud Arkan, 2 años, nieto,
fractura de cráneo.
"¿Cree que alguno de ellos era terrorista?: éste, o éste o quizás
éste". Las fotos eran de mujeres en una fiesta, de muchos niños en
diferentes ocasiones... "Ésta es mi hermana, éste su hijo, ése es mi
primo más joven..." -señalaba sus rostros y decía sus nombres. Yo
tenía la sensación de que la lista no tendría fin: "Por favor,
déjelo ya", le pedí.
"¿Por qué cree que bombardearon la casa de su tío?", pregunté. "No
lo sé, quiero que respondan a esa pregunta. Bombardearon tres casas
en esta calle. En otra de ellas fueron asesinados una mujer y siete
niños. Era la casa de Fuad, está ahí. La tercera estaba vacía y ya
no quedan más que ruinas, puede verla usted. Puede que tuvieran
informaciones equivocadas sobre estas casas, no lo sé; puede que
cometieran un error..., pero esas no son excusas. Incluso los
soldados estadounidenses, los iraquíes, el periodista de la CNN
gritaban cuando vieron lo que le había sucedido a mi familia". La
familia fue enterrada en el jardín.
Las tropas estadounidenses han practicado en al-Qaim la clásica
táctica sucia colonial de dividir y conquistar. Se han aliado con
una de las tribus principales, la de Al bu Mahal, contra otra
también muy importante, la de Al Salman. Se sirven de una para
obtener información sobre la otra. Esa gente puede cometer
equivocaciones o se les puede facilitar información falsa por
distintas razones pero en el proceso se asesina a inocentes. En la
reciente operación "Telón de Acero" se han arrestado a miles de
personas, se han servido de delatores de otra tribu para llevarse a
quienes pensaban que eran insurgentes. La historia se ha repetido en
muchos lugares: Rumanna, Karabla y al-Ebeidy. Por supuesto, a quien
se le señala como colaborador [de la resistencia] se le asesina. Al-Qaim
es un ejemplo de lo que está ocurriendo en diferentes partes de Iraq.
La vivienda de Fuad era sólo una escombrera polvorienta. De nuevo,
ladrillos dispersos y bloques de cemento. Se pidió a Nassir, un
primo, que describiera lo ocurrido:
"No lo sabemos, fue por casualidad. Nuestra casa había sido asaltada
y yo estaba alterado por lo que decidí ir a visitar la casa de mi
tío Fuad. Toda la zona estaba vacía, y sólo los soldados
estadounidenses ocupaban el lugar. Cuando me acerqué a la casa
estaba como la ven ustedes ahora. Escuché la voz de mi primo Salam y
la de su hermana Anwar que pedían socorro. Estaban heridos. Pero
otros siete fueron asesinados. Mi primo Isam (35 años), su mujer (25
años) sus hijos. Hani (7 años) y Rim (3 años), su hermana de 20
años, la novia de Salaam, Sheima (20 años) y Quteiba, todos fueron
asesinados."
Bombas de fósforo blanco
Las historias de familias enterradas bajo los escombros se han
convertido en algo habitual en al-Qaim. En la casa de Mohsin
Mohammad, cerca de la central eléctrica, una familia de 20 personas
fue asesinada y en la vivienda de Mohsin Hommadi, se nos ha dicho
que ha habido 35 muertos. "Utilizamos los refrigeradores de
alimentos para guardar los cuerpos humanos", afirma A., un empleado
del hospital. A. no abandonó al-Qaim durante el último ataque. Él
describe lo sucedido:
"El 5 de noviembre a las 3 de la madrugada los soldados se
desplegaron en la zona del ferrocarril y de Saray mientras el
bombardeo no cesaba. Se cortaron el agua la electricidad. El
bombardeo era al azar. Los tanques entraron en las calles de forma
salvaje. Disparaban a todas partes, incluso a una pequeña puerta.
Éramos dos familias las que permanecíamos en toda la calle. Mi
puerta ya estaba rota por el bombardeo. Avancé lentamente para abrir
las puertas del interior. Eran unos cuarenta quienes asaltaron mi
vivienda. Preguntaron sobre terroristas y armas; registraron la casa
y no encontraron nada. Mientras estaban en mi casa fueron atacados.
Como represalia, en 6 minutos destruyeron tres viviendas. Se nos
dijo que abriéramos la boca y nos tapáramos los oídos cuando
empezara el bombardeo. Un periodista que los acompañaba puso en
marcha mi generador eléctrico y se puso a enviar su crónica desde mi
casa. Hicieron zanjas en la casa de mi vecino Hadg Zammer, abrieron
grandes agujeros en las paredes y echaron abajo el tejado."
AM., otro empleado de Rumanna narra: "Vimos 14 [helicópteros]
Chinook que lanzaban bombas, supimos que se estaba produciendo el
ataque principal sobre Huseiba y cinco días después conocimos que
los ataques se producían en Karabla y Ebeidy, que recibió 50 misiles
desde el amanecer hasta la salida del sol, a las 6 de la mañana. Un
hombre afirmó que habían utilizado fósforo blanco".
"¿Cómo lo sabía?", le preguntamos:
"Dijo que cuando se enterraron los cadáveres, sus ropas estaban
intactas, pero cuando se agarraba los cuerpos eran como cenizas. En
Rummana reunieron a todos los hombres y los iraquíes que los
acompañaban señalaron a quienes había que llevarse. Los soldados
todavía ocupan las escuelas y los centros sanitarios. Piden a las
familias que abandonen sus viviendas y después arrasan las casas. Lo
han hecho con 15 viviendas en Rummana y, en un mes se ha asesinado
al menos a 150 personas allí. El 15 de noviembre, en Ebeidy,
obligaron a las familias a pasar la noche al raso. Dos recién
nacidos murieron de frío."
Al día siguiente, intentamos ir a Rummana. Todavía era peor de lo
que AM había descrito. El puente había sido bombardeado dos veces.
Tras el primero, los coches no podían cruzarlo, sólo era posible
hacerlo a pie. Entonces se bombardeó de nuevo hasta dividirlo en
tres partes, que emergen del Éufrates como un testimonio permanente
de la barbarie colonial estadounidense.
Notas de IraqSolidaridad
1. La provincia de al-Anbar tiene por capital Ramadi y en ella se
encuentran, además de Faluya, la ciudad de al-Qaim y Hadiza, y otras
más pequeñas mencionadas en esta crónica. Tras la operación "Cortina
de Acero"; una nueva ofensiva militar de las fuerzas de ocupación y
colaboracionistas (Moonlight) se iniciaba en el alto Éufrates el
lunes, 19 de diciembre, según han informado mandos militares de EEUU
(Kuna, 19 de diciembre, 2005).
2. La CEOSI había destinado fondos de su campaña sanitaria al
Hospital General de esta ciudad y a población refugiada de
anteriores operaciones militarse de EEUU; véase al respecto en
IraqSolidaridad: La CEOSI ha destinado en los últimos tres meses más
de 15.000 euros a los refugiados y hospitales de al-Qaim y Hadiza -
El Pentágono da por concluida su nueva ofensiva contra Hadiza, que
ha provocado un empeoramiento de la situación humanitaria en la zona
y Segunda fase de la iniciativa de apoyo sanitario a Iraq. Véase
también: Sabah Ali: 'Hospital de al-Qaim: Una tragedia casi
imposible de describir' - Ramadi, en poder de la resistencia | Sabah
Ali: 'Al-Qaim (y II): Otro Faluya' | Sabah Ali: Crónica de un ataque
anunciado. Una vez más, familias sitiadas en campamentos de
refugiados
3. Además de los enlaces de la nota anterior, véase respecto a
Hadiza: Sabah Ali: Hadiza (y II): Una ciudad aplastada bajo la
ocupación. Francotiradores estadounidenses asesinan
indiscriminadamente a los vecinos y Sabah Ali: 'La estrategia
estadounidense de asalto a hospitales: destruir hasta el punto que
reparar sea imposible' - Estimación del coste de la reconstrucción y
nueva dotación del Hospital Central de Hadiza, y necesidades
inmediatas
IraqSolidaridad, 22-12-05
Traducido para IraqSolidaridad por Felisa Sastre
www.iraqsolidaridad.org
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