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(IAR-Noticias)
28-Dic-05

El juicio al ex dictador Saddam Hussein no quita el
sueño a los iraquíes, preocupados por la seguridad, el
desempleo, la escasez de alimentos y combustible y la cada vez
más rechazada ocupación estadounidense.
Por Dahr Jamail y
Arkan Hamed - IPS
Saddam Hussein y otros siete ex funcionarios de su régimen
están presos y acusados de crímenes contra la humanidad, en
conexión con la matanza de más de 140 chiitas en el pueblo de
Dujail luego del fracaso de un intento de asesinato contra el
dictador.
"Fue un criminal toda su vida", dijo a IPS el ingeniero Abdul
Hussein, de 43 años, hoy desocupado. "Era un asesino de
iraquíes e inició guerras sólo para que murieran iraquíes".
"Cientos de miles murieron en la guerra contra Irán, entre
1980 y 1988. Mató a 5.000 en Halabja. Llevarlo a juicio era
una cuestión de tiempo... No podemos asegurar que eso traiga
la paz, pero él debe ser castigado", agregó.
"Las cosas aquí pueden mejorar si Iraq unida y obtiene una
soberanía e independencia verdaderas", agregó Abdul Hussein.
Según un estudio encargada por medios de comunicación de
Estados Unidos --entre ellos la revista Time y la cadena de
televisión ABC News--, 63 por ciento de los iraquíes
encuestados afirmaron que los juicios a los miembros del
depuesto régimen no eran "nada prioritarios"
El sondeo, publicado el día 12, indica que la situación de
Iraq es "mala" o "muy mala" para 53 por ciento de los
encuestados. La tarea más importante, para 57 por ciento, es
restaurar la seguridad. Apenas siete por ciento de los
entrevistados prefirieron la formación de un gobierno estable.
Apenas 25 por ciento consideraron que la vida había mejorado
en Iraq desde la invasión lanzada por Estados Unidos y otros
países en marzo de 2003. Sesenta por ciento rechazaron el
desempeño de Washington y 66 por ciento dijeron querer la
retirada de sus tropas.
Numerosos iraquíes en Bagdad expresan gran malestar por la
violencia e inestabilidad sufrida durante la ocupación.
"Por lo menos, con Saddam no teníamos terrorismo", dijo Aziz,
un taxista de 55 años que omitió su apellido. "Siempre lo odié
y es bueno que lo juzguen, pero esto no va a alimentar a mi
familia o hacer que los estadounidenses se vayan más pronto."
Otros, como el ex soldado Momtaz Abdulalah, incluso expresaron
su apoyo por el depuesto dictador. "Algunos piensan que es un
asesino, pero en mi opinión es un hombre de poder e hizo lo
mejor por el pueblo iraquí", dijo Abdulalah a IPS mientras se
retiraba de la mezquita.
"Al hombre de los estadounidenses, Iyad Allawi, le tiraron
zapatos por la cabeza hace poco en Najaf. Esto demuestra lo
que los iraquíes piensan de estas personas nuevas que la
ocupación quiso instalar para reemplazar a Saddam", señaló.
"Podemos aceptar su juicio si se hace con justicia, pero
definitivamente no lo está y, por lo tanto, traerá más caos
que nunca a Iraq. No pensamos que ayude a Iraq a obtener
seguridad ni verdadera independencia de los estadounidenses",
advirtió.
Las dudas sobre la legitimidad continúan plagando al gobierno
de Estados Unidos, que confía en que el juicio al ex dictador,
junto con las elecciones parlamentarias de diciembre, sean la
garantía con la cual justificar la continuidad de la
ocupación.
Saddam Hussein aseguró la semana pasada en la audiencia
judicial que había sido torturado, acusación que Estados
Unidos desestimó.
El principal responsable de derechos humanos de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Iraq, John
Case, dijo que el juicio de Saddam Hussein no cumple con los
estándares internacionales, dada la violencia existente y de
las fallas en el sistema legal.
"La legitimidad del tribunal debe ser examinada" porque "ha
sido fuertemente cuestionada", dijo Case a la prensa. En ese
sentido, recordó el asesinato de dos abogados defensores del
ex dictador y las continuas amenazas contra jueces, abogados y
testigos.
Los comentarios del representante de la ONU se unieron a un
coro de declaraciones similares de indignadas organizaciones
de derechos humanos.
Bush advirtió en marzo que las fuerzas militares sirias debían
retirarse de Líbano "antes de las elecciones, para que éstas
sean libres y justas". Pero no parece pensar lo mismo cuando
se trata de las tropas estadounidenses en Iraq.
El 15 de este mes, la secretaria de Estado (canciller)
estadounidense Condoleezza Rice acusó a la comunidad
internacional de no brindar asistencia al juicio contra Saddam
Hussein.
Muchos iraquíes manifiestan abierta satisfacción por el
procesamiento.
"Saddam Hussein es un líder para los iraquíes que exigen
independencia, aunque no les dio independencia a los kurdos",
dijo a IPS el kurdo Marwan Kaka Ali. "Él fue la razón por la
que los kurdos buscan independencia y soberanía."
Pero muchos creen que el juicio es una farsa. Saddam Hussein y
su medio hermano Barazan al-Tikriti se han burlado de jueces y
testigos, con gritos, risas y hasta escupitajos.
Uno de los cinco jueces abandonó el caso a comienzos de mes.
El magistrado, quien no es identificado, tomó la decisión
luego de enterarse de que uno de los acusados puede haber
participado en la ejecución de su hermano.
Organizaciones de derechos humanos consideran que el juicio
debería trasladarse a un lugar más seguro, como La Haya.
Bombas de mortero explotaron hace poco en el exterior del
edificio judicial mientras se desarrollaba una audiencia, y
las autoridades iraquíes revelaron que organizaciones de la
resistencia intentaban disparar cohetes contra el local.
Un atacante suicida intentó detonar un coche bomba en la casa
bagdadí del juez Midhat al-Mahmoudi, quien participa en el
juicio, pero no logró pasar las medidas de seguridad.
El juicio ha tenido un progreso irregular desde que comenzó,
el 19 de octubre.
Saddam Hussein y los otros siete acusados podrían ser
condenados a muerte si son hallados culpables de crímenes
contra la humanidad.
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