|
(IAR-Noticias) 11-Jul-05
Fuentes
del gobierno británico confirmaron que el
primer ministro, Tony Blair,
rechazará hoy en el Parlamento la petición conservadora de que se abra una
investigación oficial sobre posibles fallas de los servicios de seguridad
en relación con los atentados del jueves en Londres.
Según fuentes próximas a Downing Street (oficina del primer ministro), Blair
justificará su negativa en que tal investigación distraería la atención de
la tarea más inmediata que tienen actualmente las autoridades, la de dar con
los culpables de esas atrocidades.
Algunas de esas fuentes, citadas
por la BBC, consideran "gravemente irresponsable" una
investigación de ese tipo en un momento en el que lo importante es dar caza a
los responsables y evitar que los autores de los atentados, que andan sueltos, o
sus cómplices, vuelvan a atacar aquí o en algún otro lugar del Reino Unido.
La gestión de los atentados ha sido
criticada por cierta prensa británica, que ha lanzado en una
campaña de descrédito al Ejecutivo, principalmente contra la
ministra de Cultura, Tessa Jowell, responsable de coordinar las ayudas a los
allegados.
El Centro de Atención a las Familias,
situado en un polideportivo en la calle Vauxhall Bridge, en Victoria, fue
habilitado el sábado por la tarde, más de 48 horas después de los atentados.
Horas antes, la policía y la
responsable del servicio de Salud de Londres, Julie Dent, habían pedido a los
familiares y amigos de los desaparecidos que esperaran la llamada de las
autoridades en lugar de acudir a los hospitales.
"Instalamos el centro tan rápido como
pudimos. Ahora lo más importante es ayudarles facilitándoles todo lo que podamos
durante las 24 horas del día", ha dicho Jowell el domingo por la tarde en el
propio centro en unas primeras declaraciones. Más tarde, en una rueda de prensa
y cuando fue preguntada por la tardanza en abrir ese centro, decidió
marcharse sin responder.
Muchos medios se preguntan por qué las familias tuvieron que deambular
durante dos días por los hospitales sin tener información alguna, sobre todo
teniendo en cuenta que tras el 11-M en Madrid, se habilitó la misma tarde de los
ataques un centro de ayuda a las familias en el recinto de Ifema y transcurridas
24 horas, ya habían sido identificadas casi 150 personas.
Cuatro días después de los ataques
terroristas en Londres, no se ha confirmado la identidad de ningún fallecido,
lo que ha provocado las primeras críticas a la Policía y al Gobierno de Tony
Blair.
Los familiares de los desaparecidos
en los atentados del 7-J siguen acudiendo al Centro de Atención a las Familias
mientras crece su incertidumbre por saber que pasó con sus familiares .

"Necesitamos que nos digan si están
muertos o no, que nos digan algo al menos", señaló Diana Grodi, hermana de una
rumana desaparecida el jueves que todos los días hacía el recorrido entre King's
Cross y Russell Square, donde explotó una de las bombas.
Muchos familiares han decidido
esperar novedades en casa, con la esperanza de que alguien que vea los carteles
desplegados por toda la ciudad y sepa el paradero de esa persona, se ponga en
contacto con ellos.
Es el caso de Kim Philip, amiga de
Monika Suchoka, una polaca de la que nada se sabe desde el jueves. "Hemos dado a
la policía objetos personales de ella y no nos queda nada más que hacer salvo
rezar. Es horrible", señaló a Reuters con lágrimas en los ojos.
Las fuerzas de seguridad prosiguen
con un meticuloso proceso de búsqueda de pistas en las zonas de los ataques que
puedan servir para identificar a los cadáveres y llevar hacia hipótesis sobre
sus presuntos autores.
Hasta que todas las evidencias no
sean recogidas y no haya duda sobre las identificaciones, no se facilitará una
lista oficial de víctimas, por ello piden "paciencia" a los familiares.
Blair en el Parlamento
Se
espera que Blair centre su declaración de hoy en la Cámara de los Comunes en las
medidas que conviene adoptar ahora para evitar la repetición de nuevos
ataques terroristas que se vienen anunciando mediante amenazas.
El líder laborista aboga por una
mayor cooperación entre los gobiernos de la Unión Europea en la lucha contra el
terrorismo, algo que defenderá su ministro del Interior, Charles Clarke, en
una reunión de urgencia con sus colegas europeos, esta misma semana.
Se cree que el ministro de Interior
británico pedirá a los otros gobiernos que se aseguren de que las compañías
telefónicas de sus respectivos países guardan durante al menos un año toda la
información sobre intercambios telefónicos y a través de internet y la pongan a
disposición de la policía si son requeridas para ello.
Clarke indicó ya el domingo, por
otro lado, que el Gobierno británico está dispuesto a emitir más órdenes de
control de movimientos de sospechosos de complicidad o de actividades
terroristas si es necesario.
Ese tipo de órdenes, que en algunos
casos no exigen mandato judicial previo, han sido fuertemente criticadas por los
defensores de los derechos humanos por atentar contra la presunción de
inocencia.
Aunque cuatro días después de los
atentados, la policía dice seguir prácticamente a "ciegas" sobre quiénes
pueden ser los autores de los atentados, que han costado la vida a más de 50
personas y herido a setecientas, el ministro del Interior afirma que se
encontrará finalmente a los culpables.
Scotland Yard, departamento de
investigación criminal de la Policía Metropolitana, ha creado una dirección
especial de internet, images@met.police.uk, a la que el público puede enviar
fotos que haya podido tomar en los lugares de los atentados del jueves y que
puedan proporcionar nuevas pistas.
Alrededor de 1.700 personas se han
puesto mientras tanto en contacto con el servicio telefónico de emergencia
montado por la policía.
Las investigaciones policiales se
centran en la estación de metro y ferroviaria de King's Cross, donde estalló una
de las cuatro bombas y por las que pasaron los tres trenes afectados por las
explosiones: la cuarta se colocó en un autobús de dos pisos.
Según fuentes de la investigación
citadas por la BBC, se cree que los terroristas se juntaron en
determinado momento en King's Cross antes de tomar caminos distintos para
cometer los atentados.
Aunque se ignora por el momento si
los terroristas son ciudadanos británicos o extranjeros que entraron tal vez con
pasaporte falso en este país, la policía "sospecha" que todos ellos pertenecen a
alguna" célula integrista islámica" que simpatiza con los objetivos de la red
terrorista de Al Qaeda.
|