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(IAR-Noticias) 13-Jul-05
Informe especial
El ejército colabora en los
operativos.
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En
Londres (y como sucediera en España tras el 11-S) la CIA y el M-16 británico con
la colaboración de agentes españoles, ya están en operaciones para detener a
"sospechosos islámicos" y vincularlos con el atentado de Londres.
No bien sucedidos los ataques comenzaron las
razzias y detenciones, acompañadas de medidas de
"alerta máxima", amenazas de nuevos atentados, y los megaoperativos
de seguridad lanzados en los barrios musulmanes de Londres.
Simultáneamente la prensa londinense
dio cuenta de serie de ataques contra mezquitas, instituciones, locales,
restaurantes y negocios musulmanes, iniciados la misma noche del
atentado, y que se extienden por medio de incendios y ataques
criminales contra mezquitas en el este y el sur de Londres, en Leeds, Telford y
Birkenhead, reportados pòr la prensa local y las agencias internacionales.
No bien sucedidos los ataques comenzaron las
razzias y detenciones, acompañadas de medidas de
"alerta máxima", amenazas de nuevos atentados, y los megaoperativos
de seguridad lanzados en los barrios musulmanes de Londres.
Los medios británicos -como ya lo hiciera durante el 11-M
la prensa española- tras los atentados comenzó a difundir las tramas y pistas "islámicas" de
las investigaciones oficiales centralizadas en la comunidad islámica de
Gran Bretaña puesta indiscriminadamente "bajo sospecha".
La prensa londinense -que alimenta constantemente las represalias- señala
que los británicos consideran que los musulmanes no han condenado con
suficiencia los atentados, la violencia y mucho menos las ejecuciones de
occidentales en Irak. Docenas de llamados y e-mails a la tevé británica
realimentan la "fobia antimusulmán".
Según la prensa británica, por
primera vez desde la guerra en Irak los propios musulmanes colaboraron
ampliamente con la policía llamando a la línea antiterrorista y reporteando
movimientos sospechosos de vecinos, conversaciones escuchadas u ofreciendo sus
servicios como traductores de árabe o lenguas del sudoeste asiático.
La
corresponsal del diario argentino, Clarín, en Londres, afirma que la
cacería de "sospechosos" fue lanzado en los barrios más pobres, al lado de la
riquísima City, no demasiado lejos de la estación Algate, donde los terroristas
suicidas cometieron uno de sus atentados coordinados.
"La mayoría son de religión musulmana
y hoy se sienten un objetivo de la furia británica, donde una minoría los
confunde a ellos con los terroristas", señala María Laura Avignolo la
corresponsal de Clarín.
"Cada día será peor. Van a confundir a todos los musulmanes con terroristas.
Fue muy difícil vivir aquí después del 11 de setiembre. Luego se calmó cuando la
guerra en Irak se inició y la población estaba en contra. Ahora ha recrudecido
con fuerza", explicó con calma Mohamad a la periodista.
Según el diario español El Mundo de España, Los agentes españoles que
colaboran con Scotland Yard llevan un listado de más de una docena de
sospechosos que están relacionados con el terrorismo islámico y el
11-M que
han tenido algún vínculo durante los últimos años con Londres.
La policía británica informó que ha incrementado sus patrullas en los barrios
musulmanes -viven 5 millones en todo el reino- de Bristol y que Scotland
Yard interrogó a líderes comunitarios en búsquedas de "pistas que
condujeran a los culpables".
Tras el atentado, cuya metodología fue casi
calcada del 11-M español
(transporte publico y matanza
indiscriminada),
el "hilo de las investigaciones" de Scotland Yard y del servicio
secreto británico se orientaron a la caza de "fundamentalitas
musulmanes" sospechados de vinculaciones o de participación en la
ejecución de la matanza en Londres.
Como ya estaba previsto por los expertos,
la "identificación del culpable" se
empezó a elaborar en base a un "perfil del atacante" que
encaje lo más prolijamente posible en los estándares conocidos (y difundidos)
del "terrorismo islámico" buscado entre los bolsones de población
inmigrante en Londres.
"Londonistán"
"Londonistán"
es la siniestra denominación con la que los expertos en "terrorismo islámico"
británicos han bautizado a los barrios poblados por musulmanes a los que
consideran bastiones de los militantes de Al Qaeda.
Dice el autor del libro Understanding
terror networks (Comprender las redes terroristas) al diario El Mundo de
España: "La mitad de los radicales de mi muestra procede de nueve mezquitas, de
las que sólo una, la de al-Seqley, está en un país musulmán, concretamente en
Arabia Saudí. Las otras nueve son de una proximidad aterradora: Abu Bakr en
Madrid; Al Quds en Hamburgo; al-Dawah en Roubaix (Francia); Asunna Annawibiyah
en Montreal; el Centro Cultural Islámico en Milán; y al Faruq, Finsbury Park y
Baker Street".
Finsbury Park ,
uno de los centros de la comunidad radical musulmana en Londres,
es llamado sobre
todo en la prensa: "Londonistán", y es considerado uno de los centros
principales del "extremismo" islámico en Europa.
"Londonistán" ocupa muchas áreas, algunas, muy
céntricas de la capital británica, como es el caso de la Gran Mezquita de
Londres, situada en Baker Street, cerca del metro de Sepherd's Bush, junto a
Regent's Park.
"Me tuve que ir de Shepherd's Bush porque no
aguantaba lo que me decían por la calle cuando me los cruzaba. Para ellos, si no
vas con la cabeza tapada eres peor que una prostituta", recordaba el jueves
Emily, una británica que ahora vive en Washington.
"No se adaptan a nuestra cultura, no hablan nuestro idioma, siguen usando sus
ropas tradicionales y jamás condenaron las decapitaciones en Irak. Creen que
estar contra la guerra es justificar los secuestros o los asesinatos. Deben
demostrar que son capaces de convivir con las reglas de una sociedad
democrática", exigió Pat Harris, un empleado bancario en el este de Londres
citado por Reuters.
El martes trascendió que miles de
musulmanes se preparan para marchar por las calles británicas, en una
protesta abierta contra el terrorismo.
Las manifestaciones se preparan en
Londres, Leeds, Leicester, Manchester, Bradford y Birmingham. El sheik Ibrahim
Mogra, del Consejo Musulmano Británico, explica que el propósito es "mostrar que
estamos unidos en la condena de este acto asesino. Enviaremos un mensaje de que
estamos en contra de la violencia y queremos vivir en paz", señalaron
representantes a la agencia Reuters.
Operativos "calcados" del 11-S y el 11-M
El ministro de Interior
británico, Charles Clarke. (Foto: AP)
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El sábado
trascendió que Scotland Yard y el M-16 británico ya tendrían el primer
sospechoso vinculado con los atentados en Londres, según publicó la prensa
británica. Se trataría de Mohamed Al Gerbouzi, un marroquí de 44
años, condenado por los atentados de Casablanca y al que se le atribuye
una relación con uno de los autores del 11-M.
La noticia de la búsqueda de Gerbouzi coincidió con la reivindicación del
ataque de Londres realizada por las 'Brigadas de Abu Hafs al Masri', la
misma célula de la "red Al Qaeda" que se responsabilizó de los atentados
del 11 de marzo en Madrid.
Tal como sucedió con
el gobierno de Aznar durante el 11-M en España,
El Gobierno británico ya ha dicho que los
atentados del pasado jueves tienen las "características de los radicales
islamistas de Al Qaeda", a quien se acusa del 11-S en Nueva York y del 11-M
en Madrid.
"La investigación nos llevó muy pronto a preocuparnos por los movimientos y
actividades de cuatro hombres, tres de los cuales provenían de la zona del oeste
de Yorkshire", declaró en una rueda de prensa Peter Clarke, jefe de la rama
antiterrorista de Scotland Yard.
"Estamos intentando determinar sus movimientos en los días previos a los ataques
de la semana pasada, y especialmente determinar si todos murieron en las
explosiones", agregó.
El ministro del Interior, Clarke, explicó que la policía ha encontrado
documentos personales con los nombres de tres de los sospechosos cerca de
los lugares de tres de las explosiones. Los cuatro viajaron a Londres el mismo
jueves y aparecieron en las cámaras de la estación de King's Cross a las 8:30
a.m. de la mañana (07:30 GMT).
Se repite de esta manera lo
que ya sucedió durante el 11-S en EEUU. el 11-M en España, donde los supuestos
atacantes terroristas "olvidaron" en el teatro del atentado documentos
personales, mapas, y hasta ejemplares del Corán que hicieron concluir a los
investigadores que se trataba de una célula de "terroristas islámicos".
Lo que llama la atención a
los expertos, es que desde el 11-S en Nueva York, los operativos de
"descubrimiento" de los autores de los atentados siempre responden a los mismos
modus operandi: los hilos investigativos y las hipótesis siempre parten de
"pistas evidentes" proporcionadas por los "olvidos" de los terroristas.
Este martes fuerzas de seguridad
británicas detuvieron a una persona y decomisaron una cantidad de
explosivos aún sin determinar, en una amplia operación antiterrorista en las
ciudades inglesas de Leeds y Luton.
La operación, que comenzó a primera hora de la mañana, corrió a cargo de
unidades policiales antiterroristas, que contaron con el apoyo de artificieros
del Ejército británico, dado que el material explosivo era de naturaleza
militar, según indicaron fuentes oficiales.
La Policía informó que "encontró"
explosivos en un automóvil estacionado en el aparcamiento de la estación de tren
de Luton, al norte de Londres, en una operación relacionada con los ataques
terroristas del pasado día 7 en la capital británica, que causaron al menos 52
muertos y unos 700 heridos.
En uno de esos domicilios, los
efectivos hallaron "una gran cantidad de explosivos", según la
cadena BBC.
De hecho, tres de esas viviendas pertenecían a otros tantos terroristas, toda
vez que policías y artificieros del Ejército hallaron hoy explosivos en uno de
esos inmuebles.
El lunes Scotland Yard dijo haber
identificado tres de los cuatro supuestos terroristas que cometieron los
atentados de la pasada semana en Londres, asegurando que, al menos, uno de
ellos murió en los ataques.
En una declaración ante la prensa, el
jefe de la brigada antiterrorista de Scotland Yard, subcomisario Peter Clarke,
afirmó que hay "pruebas forenses firmes" que demuestran la "muy probable" muerte
de uno de los autores de la matanza.
Clarke concretó que el citado
sospechoso, cuya muerte está aún pendiente de "la confirmación del forense",
pudo perder la vida en el tren siniestrado en la estación de metro de Aldgate,
en el este de la capital británica.
Asimismo, el subcomisario reveló que
los agentes han descubierto documentos personales de tres de los sospechosos en
los asientos más próximos a los puntos concretos donde estallaron los
artefactos.
Cauto en sus declaraciones, el jefe
de la unidad antiterrorista no confirmó que el hallazgo de la documentación
pruebe la muerte de los cuatro hombres, aunque cada vez cobra más fuerza la
hipótesis de que pudieron ser terroristas suicidas y de origen británico.
El subcomisario Clarke dijo que los
detectives han podido establecer "los movimientos de tres hombres de Yorkshire y
sus direcciones" tras examinar grabaciones de vídeo de las cámaras de seguridad.
Por otra parte, un dispositivo de
alerta de seguridad se activó a última hora de la tarde del martes en la Cámara
de los Comunes, que, sin embargo, fue "desactivado en poco tiempo" y sin que en
ningún momento se haya visto afectado el normal desarrollo de la actividad
parlamentaria.
Detenciones y "amenazas" de ataque
La
"psicosis terrorista" que vive Europa tras los atentados en Londres, se
complementa con el clima de "alerta y miedo" que se vive en Gran Bretaña
se evidenció el sábado por la noche, cuando 20.000 personas fueron evacuadas en
Birmingham (centro de Inglaterra) por una amenaza "seria y creíble", según las
autoridades.
Mientras tanto, la cacería de los
autores de los atentados, reivindicados por la "red Al Qaeda", moviliza a
cientos de investigadores "antiterroristas" desde hace tres días, mientras la
prensa británica multiplica los rumores sobre el interés de la policía en
localizar a supuestos militantes islamistas de origen marroquí o sirio.
El sirio Mustafá Setmariam Nasar
apareció en la portada de la prensa británica el domingo descrito como militante
islamista.
Este hombre fue señalado como
uno de los organizadores de los atentados de Madrid y está sospechado de haber
implantado "células dormidas" de Al Qaeda en el Reino Unido, según el Sunday
Times.
Scotland Yard anunció, por su parte,
que había detenido el domingo por la mañana a tres personas en el aeropuerto de
Heathrow en el marco de la "ley antiterrorista".
Hasta el momento, se está tratando de
establecer el vínculo entre las personas detenidas por la policía y los
ataques terroristas, señaló el martes Brian Paddick, jefe adjunto de
Scotland Yard.
Por su parte, el balance final de los
atentados "superará muy posiblemente los 50 muertos", admitió el el
ministro británico del Interior, Charles Clarke.
El secretario del Home Office
confirmó de este modo el balance previsible que ya había anticipado el jefe de
Scotland Yard, Ian Blair.
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