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(IAR-Noticias) 19-En-05
En
lo que parece ser el inicio de un nuevo frente de ataque de la
resistencia suní, un coche bomba estalló el martes de Bagdad contra la sede del
principal partido chiíta, el CSRII, favorito en las elecciones previstas para el
30 de enero.
El atentado estaría indicando lo que
IAR-Noticias había anticipado la semana pasada: en el último tramo, antes
de la fecha de las elecciones, los comandos suníes van a enfocar sus acciones
hacia blancos chiíes los principales promotores y beneficiarios de la
elecciones, con la finalidad de provocar una respuesta violenta que
complique aún más la realización de los comicios.
Fuentes
árabes venían previendo que los combatientes suníes se habían propuesto impedir
por todos los medios que los chíes, seguros ganadores del comicio por la
escasa participación y su condición de mayoría abrumante, llegaran al gobierno y
se hicieran más fuertes.
La evaluación rebelde, según esas
fuentes, es que una escalada de atentados contra sedes chiítas en estos momentos
(que podrían abarcar, incluso, mezquitas como blancos) podría dividir las filas
de los partidos chiíes produciendo deserciones que quitaran toda legitimidad a
las elecciones.
El otro punto en cuestión pasaría por
detonar una respuesta armada ( o explosiva) de algún sector chiíta,
cuyos dirigentes y clérigos se mantuvieron firmes en la postura de "no responder
a los ataques".
Para los observadores, la cuestión
está en saber en que medida se incrementaran los atentados provocadores
de la resistencia suní, y en que medida los dirigentes chiíes podrán contener a
los suyos para que no caigan en la trampa de la "respuesta violenta".
Si esta situación se diera, si
estallaran conflictos armados entre suníes y chiíes antes de los comicios,
sería imposible desarrollar los comicios, primero por la casi nula
participación que produciría, y segundo, porque los mismos estarían vaciados de
legitimidad
Hasta ahora las operaciones de la
resistencia se orientaron hacia dos frentes: las fuerzas norteamericanas y el
aparato civil y policial de los colaboracionistas iraquíes, mayoritariamente de
origen chií, y ahora, según lo demuestran los hechos, se agrega un "tercer
frente" contra los clérigos y los políticos de esa comunidad.
La escalada de ataques y atentados
rebeldes contra las llamadas "fuerzas de seguridad iraquíes" se cobró el
lunes la vida de 20 policías colaboracionistas a causa de un coche bomba en
la ciudad de Baijii, al norte Bagdad, y de enfrentamientos en un puesto policial
de Baquba.
Con
esta cifra el número de muertos entre las filas policiales colaboracionistas
asciende a más de 180 en lo que va del año 2005, en tanto que las bajas
mortales de EEUU se elevan a 26 soldados muertos en el mismo período.
En la mañana del martes un coche
bomba explotó en la sede en Bagdad del principal partido político chií de
Irak a menos de dos semanas de las elecciones en el país, según informaron
fuentes policiales. Tres personas han muerto y once resultaron heridas.
El vehículo estalló junto a la sede
del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII), que dirige
Abdel Aziz al-Hakim, miembro del Consejo de Gobierno interino y candidato en
las elecciones del 30 de enero.
Fuentes médicas del hospital Karama
señalaron que algunos de los heridos se encuentran en estado "muy grave".
Haizam al-Hassani, portavoz del
partido en Bagdad, aseguró que "el atentado fue obra de un conductor suicida",
quien intentó empotrarse contra la sede política.
"El criminal ataque fue perpetrado
por aquellos que tratan de sabotear el trabajo que se realiza para
devolver la seguridad y la estabilidad al país", dijo el vocero a varias
agencias.
Hassani detalló que el vehículo
estalló a las 8:55 hora local (7:55 hora peninsular) enfrente del edificio que
acoge al CSRII en el barrio de Yadriyia, en el centro de la capital, y destruyó
parte del muro de hormigón que protege su entrada.
El CSRII, que ya ha sufrido varios
ataques en los últimos dos meses, se perfila como uno de los partidos más
fuertes de cara a las elecciones del próximo día 30.
El lunes, un grupo de encapuchados
ejecutó a balazos en Bagdad a un candidato chií a las elecciones, en un
ataque realizado cerca de su casa, según informó la familia del fallecido.
Sheij Jabbar Sajl, de 48 años, era candidato al Parlamento iraquí, como uno
de los 275 aspirantes del Movimiento por la Monarquía Constitucional.
Entretantro, dos policías iraquíes
murieron y otros ocho resultaron heridos en dos incidentes armados ocurridos en
sendas zonas del sur de Bagdad.
El primero de los ataques se produjo
en la zona de Baya, al sureste de la capital, cuando un hombre abrió fuego
contra una patrulla de la policía iraquí y mató a un agente e hirió a otro.
El segundo tuvo lugar en una zona
conocida como Sidiya, donde un grupo de insurgentes se enfrentó a tiros con los
agentes de Policía que vigilaban un control de carretera. En el tiroteo murió
un policía y otros siete resultaron heridos.
Por otro lado, el arzobispo católico
iraquí de Mosul fue secuestrado en lo quefue definido por el Vaticano como un
"acto de terrorismo".
Observadores destacan que el
arzobispo Basile Georges Casmoussa, de 66 años, es el prelado católico de mayor
rango que ha sido secuestrado en Irak.
Las fuerzas de seguridad
iraquíes, cada vez más jaqueadas por los taques rebeldes, se encargarán de
la "seguridad" durante los comicios, si bien el número de soldados
estadounidenses en Irak llegará a su más alto nivel en ese momento: alrededor de
150.000 efectivos.
Fronteras cerradas
Todas
las fronteras y accesos a Irak por tierra, mar y aire quedarán cerrados dos días
antes de las elecciones generales previstas para el 30 de enero, según anunció
el llamado "gobierno" interino del país.
En un comunicado divulgado esta
mañana en Bagdad, se precisa que, por cuestiones de seguridad, las fronteras
permanecerán cerradas desde el sábado 29 hasta el lunes 31 de enero.
Se extenderán extenderán los toques
de queda nocturnos y restringirá los movimientos dentro del país para "proteger
a los votantes" durante las elecciones del próximo 30 de enero, según anunciaron
hoy responsables electorales.
Las fronteras internacionales
iraquíes permanecerán cerradas entre el 29 y el 31 de enero con la excepción de
los peregrinos musulmanes que han viajado a Arabia Saudí para el 'Hajj', señaló
Farid Ayar, de la Comisión Electoral Independiente de Irak.
Además, se prohibirá durante el mismo
periodo la circulación de todo vehículo que carezca de los permisos oficiales
para "evitar los atentados", dicen los organizadores electorales.
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