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(IAR-Noticias)
25-En-05
The
Guardian (igual que The Washington Post en EEUU) es un diario
vinculado al complejo militar británico y a los servicios de inteligencia
de ese país, que, cuando lo necesitan, lo utilizan para "comunicar" información
al mundo.
En la víspera,
el diario inglés publicó una "información" que parece salida de las
entrañas de Hollywood, o de la mejor imaginación de los que arman historias de
ciencia ficción para chicos.
Según el rotativo británico
el Pentágono norteamericano enviará a Irak robots armados para participar en su
"alegada guerra contra el terror".
La iniciativa norteamericana de sustituir tropas con este tipo de artificio
intenta disminuir las presiones sobre la Casa Blanca relacionadas con la fecha
para la retirada de los uniformados del país árabe.
Entre marzo y abril de este año, la secretaria de Defensa estadounidense
pretende desplegar en la nación del Golfo Pérsico 18 robots armados para apoyar
la lucha contra la resistencia, dice el pasquín imperial inglés.
The Guardian dice que bajo el nombre de "Espadas", los equipos se parecen
a los aparatos diseñados para los programas de "Guerra de los Robots", que
seguramente mira el periodista que escribió la noticia.
Las unidades tienen similitud con los equipos utilizados para desactivar bombas
en Irlanda del Norte e Irak. Pueden disparar entre 300 y 350 proyectiles por
minuto, aunque el encendido lo hace un soldado a través de una cámara de video.
Puesto a punto con una inversión de dos millones de dólares, los expertos
estiman que tiene ciertas ventajas sobre los seres humanos, añade.
Son más baratos y no requieren comida, se pueden quedar en el área de combate,
no escriben cartas de angustia a seres amados ni a medios de comunicación,
precisa el rotativo británico.
Son más efectivos al hacer fuego que un recluta humano normal, y entre las
desventajas del novedoso equipo está su velocidad de desplazamiento de solo
cuatro metros por hora, su escaso tiempo de operación de entre una y cuatro
horas, cuando debe ser reabastecido, señala el Guardian.
Según las autoridades, éste es el primero de una serie de ingenios tecnológicos
desarrollados para la guerra, a lo que se unirá un "Sistema de Combate Futuro",
de Lockheed Martin, que incluye un vehículo de seis ruedas de dos
toneladas y media.
Y aquí encontramos al posible
sponsor de la "noticia" aparecida en The Guardian:
Lockheed Martin,
quien, por medio de subsidiarias, contrata con el complejo militar inglés, y
que, seguramente, estará tratando de venderle el robot en cuestión al
Pentágono.
Un dato: los combatientes de la
resistencia utilizan el lanzador RPG7, que puede
alcanzar 300/700/950 metros. A 300 metros, incluso un cabezal básico puede
penetrar 330 mm de armadura de acero. 33 centímetros, 13 pulgadas de acero.
El proyectil costaría quizás 30 a 40 dólares
( a diferencia de los dos millones del supuesto robot de
Lockheed Martin). Estimativamente,
una escuadra de 3 hombres armado con RPG-7 tienen más de una oportunidad de
combate contra un tanque M1 Abrams, el más poderoso del mundo.
En los centros urbanos cerrados, la ventaja
que el tanque tenía ( en campo abierto en una guerra convencional) está
completamente perdida.
Cálculos conservadores de los
expertos militares no estadounidenses sostienen que la resistencia iraquí,
principalmente en Faluya y en la zona del triángulo suní destruyó o dejó
inutilizados a más de 40 tanques Abrams, y a más de un centenar de
vehículos blindados livianos.
Hay que imaginarse (si la versión del
pasquín The Guardian tuviera algún viso de realidad) cuánto durarían en
pie los ocho robots experimentales en el triángulo suní.
A dos millones por robot, mala
inversión para el Tesoro norteamericano.
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