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(IAR-Noticias) 26-En-05
Previendo
los ataques y atentados rebeldes, anunciados para antes y durante las
elecciones, el mando militar norteamericano y sus empleados del "gobierno"
iraquí están preparando todos los hospitales para recibir centenares de
casos de urgencia, según información oficial.
El ministro de Salud, Alaadin Alwan,
señaló en un comunicado a la prensa que ordenó disponer de equipos y camas
extras, y una provisión de medicamentos suficiente para 30 días de atención
en emergencia.
Para garantizar la atención médica
fueron suspendidas las licencias a todos los médicos y enfermeras, en previsión
de que los servicios estén preparados para recibir a centenares de muertos y
heridos a la vez, precisó el ministro.
Según Alaadin las instalaciones
pequeñas serán reforzadas con hospitales de campaña a su alrededor, y 800
ambulancias estarán estacionadas cerca de los colegios electorales, en los
lugares claves amenazados por los rebeldes.
El
mando norteamericano y su administración títere quieren, de esta manera,
demostrar que las tropas estadounidenses y sus subordinados nativos podrán
garantizar la "seguridad" y la atención medica a los electores que quieran
desafiar a las bombas y los disparos de la resistencia iraquí.
En los últimos días tanto los
funcionarios de Washington como la administración Allawi fueron bajando el tono
de su euforia respecto de la realización de los comicios, admitiendo que en
grandes conglomerados del país la "seguridad" para los votantes era imposible
de garantizar.
De todas maneras, y a la luz de lo
que dicen los funcionarios y sus aliados chiies, parece que el mando invasor se
conformaría con la no suspensión de los comicios aunque en ellos votara menos
de la mitad del padrón.
Hoy el jefe operativo de la
guarnición norteamericana en Irak dijo a la prensa que posiblemente los rebeldes
estén preparando una operación "espectacular" antes o durante los comicios, una
opinión que coincide con fuentes árabes que aseguran que en la spróximas horas
habrá una concentración sin precedentes de atentados en las principales ciudades
iraquíes, principalmente en Bagdad.
Hasta aquí, y según las versiones
circulantes, el objetivo principal de los grupos rebeldes ya no pasaría por la
búsqueda de anulación de los comicios, sino por causarle a los políticos chiíes
(principales beneficiarios y promotores de los comicios) la mayor
cantidad de muertos y heridos posible, así como al aparato policial
colaboracionista controlado por ellos.
Según informes militares citados por
la cadena Al Jazeera, los diferentes grupos operativos rebeldes están
coordinando una ofensiva mortal orientada a paralizar a los votantes chiies
que tengan decidido concurrir a los centros de votación.
La idea que guía a los jefes de la
resistencia parecería ser, en lo esencial, restar al mínimo el número
de participación de sufragantes con la intención de quitarle toda
legitimidad al acto electoral armado por los chiies y las autoridades de la
ocupación militar norteamericana.
Fuentes árabes hablan de que el
gobierno iraquí -por medio de los políticos y clérigos chiies- estarían
comprando (con financiación encubierta otorgada por la administración de Allawi)
la presencia de ciudadanos de esa comunidad en los centros de votación.
De cualquier manera, nadie cree que
la menor o mayor presencia de votantes incida en el conflicto que se avecina
después del 30 de enero, donde la situación de atentados y ataques contra los
colaboracionistas y las tropas norteamericanas, seguirá siendo la misma.
Bush y Allawi se preparan para "lo
peor"
El
propio "primer ministro" interino iraquí, Iyad Alawi, dio una pauta de lo que se
avecina al considerar, este martes, "inútil" fijar un calendario ahora para
la retirada de las tropas estadounidenses y las demás fuerzas extranjeras de
Irak, subrayando que el país debe primero crear sus propias fuerzas de seguridad
para hacer frente a los "insurgentes".
"Algunos hablan de una retirada
inmediata o de fijar un calendario para la retirada de las fuerza
multinacional", declaró Alawi. "Yo no comerciaré con el problema de la seguridad
bajo pretextos políticos y exageraciones que no sirven a Irak y su pueblo",
agregó.
El primer ministro, que participa en
las elecciones del domingo para la Asamblea Nacional, prometió "construir unas
fuerzas de seguridad iraquíes fuertes" que serán capaces de asumir la
responsabilidad de proteger a los iraquíes.
"No fijaré fechas finales" para la
retirada de las fuerzas internacionales porque "fijar una fecha final sería
inútil y peligroso", señaló.
Por otra parte, la
administración del presidente George W. Bush reclamará al Congreso
estadounidense un monto adicional de unos 80.000 millones de dólares para
financiar las operaciones militares en Irak y en Afganistán, según la
comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes.
Al comentar las previsiones sobre el
déficit estadounidense que la Oficina de Presupuesto del Congreso presentará
este martes, el representante demócrata John Spratt, indicó que "unos 80.000
millones de dólares de fondos adicionales (pedidos para las operaciones en Irak
y Afganistán) no se van a incluir en estas proyecciones".
Spratt indicó que en total, los
demócratas evalúan en unos 356.000 millones de dólares el "costo realista
de la guerra" en el período 2005-2014.
Todo indica que, a la luz de
los acontecimientos, EEUU y su gobierno títere se "preparan para lo peor"
en Irak, antes, durante, y después de las elecciones.
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