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(IAR-Noticias) 29-En-05
A
un día de las elecciones -y tal como lo habían previsto los propios jefes
militares de EEUU- la resistencia iraquí incrementa hora a hora sus ataques que
se han concentrado sobre tres blancos principales: los colegios
electorales, las dependencias policiales y militares iraquíes, y los candidatos
y sedes de partidos políticos que intervienen en la elección.
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Cartel de la campaña electoral oficial con el
eslogan: "levante una mano para la reconstrucción,
no un arma para la destrucción". |
Según el
corresponsal del diario Clarín, Gustavo Sierra,
y de acuerdo a un recuento
realizado entre varios
corresponsales en Bagdad,
el jueves 6 marines y 33
policías y soldados iraquíes fueron
muertos en atentados y combates.
El número de víctimas civiles superaba las 20.
Esta cifra de bajas eleva a 76
marines y más de 300 policías colaboracionistas muertos en lo que va de
enero del 2005, de acuerdo a la información oficial publicada en la prensa
diaria durante ese período.
Los ataques se fueron
sucediendo desde la mañana temprano, desde Mosul y Tikrit en el norte, hasta
Basora en el sur. Bagdad, en el centro, aseguran corresponsales,
llevó lo peor.
Varios medios en Bagdad consignaron que en las últimas horas unos
40 centros destinados a registro y votación resultaron atacados, principalmente
en la región septentrional de Irak.
Varias
agencias citan un informe realizado por el comandante militar
estadounidense de la zona sur de Bagdad con casi un millón y medio de personas: desde el domingo pasado,
solamente en su área, se registraron 7 ataques suicidas con coche-bomba,
37 explosiones de bombas colocadas en rutas o avenidas y 52 ataques de
insurgentes con armas largas.
En la mañana de este
viernes, horas antes de que las autoridades reforzaran la seguridad en el
país, un coche bomba estalló cerca
de un puesto de policía en Foura, al sur de Bagdad, dejando al menos cuatro
agentes muertos y otras cuatro personas heridas. Otras fuentes elevan a seis el
número de víctimas mortales.
Las guerrillas también han detonado bombas en
varios colegios que iban a utilizarse como centros electorales y han atacado
a dirigentes políticos y
miembros de la mayoría chií de Irak,
cuyos dirigentes planean alzarse con
el triunfo electoral, pese a que la mayoría de la organizaciones de juristas
internacionales consideran que estos comicios no son legítimos.
Según
informa la agencia AFP, EEUU expresó este jueves su confianza en
que el mundo reconocerá la legitimidad de las elecciones que se
celebrarán el domingo en Irak, pese al temor de que se vean empañadas por actos
de violencia y un boicot de los musulmanes suníes.
El portavoz del departamento de
Estado, Richard Boucher, afirmó que la elección para designar una asamblea
nacional será un "hito fundamental" para Irak, pero eludió especificar bajo qué
criterios se considerarán válidos sus resultados, señala AFP.
"Creo que todo el mundo reconocerá
(los resultados), que la gente que será electa tendrá una mayor base de apoyo
popular y más legitimidad que cualquier otro gobierno iraquí previo", dijo
Boucher a la prensa.
Desde el miércoles, al menos 60
iraquíes colaboracionistas y 11soldados
de Estados Unidos han muerto en ataques de la resistencia, en
tanto que la caída de un helicóptero también acabó con la vida de
31 soldados estadounidenses,
el golpe más mortífero para el Ejército de Estados Unidos
desde la invasión a Irak, en marzo del 2003..
Ayer, el asesinato más
grave fue el del jeque shiíta Ali al-Hassarji, representante en Bagdad del
clérigo rebelde Muktada al Sadr, un hecho que
puede desatar una ola de represalias contra los sunitas por
parte de los combatientes del clérigo chií que en abril pasado produjeron
un levantamiento armado contra las fuerzas norteamericanas. .
Según el corresponsal de Clarín en Bagdad, ayer a la
noche ya se iban vaciando las calles de la capital y todos se preparaban para
cuatro días de toque de queda.
"¡¿Cómo voy a ir a votar
en estas condiciones?! ¡¿Para que me maten?!", dice el doctor Faisal Haba, uno
de los cirujanos más renombrados de todo el Oriente Medio y un buen analista
político, mientras cerraba su consultorio ubicado
en el segundo piso de una galería de la avenida Sadoum. Entrevisté al doctor
Haba tres veces -dice el corresponsal de Clarín- en los
últimos dos años y cada vez es más pesimista. "Esto nos lleva directamente a la
guerra civil. Acá no hay elección que lo arregle".
En la
noche
del jueves en Irak, el Ministerio del Interior decretó el estado de
alerta máxima.
No obstante,
señalan reporteros en Bagdad, seguían escuchándose
disparos en varios sectores de la ciudad y las cadenas árabes informaban de
ataques con misiles del tipo katiushka contra centros electorales.
Según Gustavo Sierra, corresponsal de
Clarín en Bagdad,
en
la Zona Verde, el área de unos 10 kilómetros a la redonda donde se esconde el
gobierno iraquí y el comando militar estadounidense tras una sucesión de vallas
y controles de seguridad, es uno de los pocos lugares de Bagdad donde reina
el optimismo.
El teniente coronel
Charles Grinnell, un oficial de Inteligencia a cargo de la Comisión de
Integridad Pública, recibe al corresponsal en su
oficina. ¿Se puede elegir libremente en este clima de guerra?, le
pregunta el periodista. "Entiendo las dificultades por
las que estamos atravesando, pero los iraquíes que deseen votar lo podrán hacer.
Y los que elijan hacerlo estarán siendo muy valientes. Este voto es de
mujeres y hombres muy valientes", responde.
Periodistas en riesgo
La
cadena británica BBC señala que la inseguridad reinante aumenta la
dependencia de los periodistas en los
informes que brindan los militares estadounidenses y británicos.
En Bagdad los
reporteros occidentales tienen que mantenerse en la
fuertemente custodiada "Zona Verde", sede del gobierno interino,
y si se desplazan corren peligro de ser muertos o secuestrados.
Según la BBC, a diferencia del año pasado cuando los periodistas
acompañaron al ejército para cubrir el conflicto bélico, durante los comicios
sólo podrán cubrir la información custodiados por policías y
militares como medida de protección a sus vidas
amenazadas por la resistencia iraquí.
"Los ataques son un riesgo, pero lo que me asusta más es la amenaza de un
secuestro", dijo el corresponsal de la BBC Ben Brown.
Otro reportero de la BBC, Paul Wood, señaló que "el año pasado yo podía
atravesar Bagdad, hablar con la gente. Esta vez eso es impensable...He estado en
Chechenia, Kosovo, Argelia y esta es la más peligrosa situación de todas".
Las limitaciones existentes han llevado al veterano periodista británico
Robert Fisk, corresponsal del diario The Independent en Bagdad, a describir la
cobertura de la situación en Irak como "periodismo de hotel".
Fisk
señaló que cada vez menos reporteros se aventuran a salir a las calles,
teniendo que depender en el trabajo de periodistas y contactos locales.
Mientras tanto, el director del sindicato de periodistas de Irak, Shihab al-Tamimi,
criticó a los medios internacionales por no resaltar la muerte, desaparición o
secuestro de los comunicadores iraquíes de la misma forma que se destacan
noticias similares cuando las víctimas son extranjeros.
Indicó que varios periodistas iraquíes han sido víctimas de secuestros y
asesinatos en las últimas semanas.
Medidas extremas de seguridad
Según la información proporcionada por las autoridades iraquíes, el
toque de queda estará vigente desde las 7 de la tarde hasta las seis de la
mañana (hora local), desde el jueves 27 de enero hasta el
1 de febrero próximo.
Las fronteras
terrestres del país se cerrarán tres jornadas, entre el 29 de enero y el 1
de febrero, mientras que el Aeropuerto Internacional de Bagdad suspenderá
sus vuelos el 29 y 30 de enero.
Entre el día de
antes y después de los comicios, el tráfico rodado interprovincial va a
estar limitado a los casos de extrema urgencia, como coches de
ambulancia, bomberos o policía, mientras que portar armas va a estar prohibido
incluso para aquellos que cuenten con licencia.
El
Gobierno cerrará el Aeropuerto Internacional de Bagdad y sellará las
fronteras del país mientras duren las elecciones, y
se ofrecerá una recompensa a los iraquíes que faciliten la entrega de
"terroristas".
Las reuniones y
concentraciones en torno a los colegios electorales también van a estar
prohibidas, para evitar que entre los congregados pueda esconderse un
"terrorista".
El ministro iraquí
del Interior, Falah Naqib, aseguró que el gobierno
de Allawi está haciendo todo lo posible para un
desarrollo normal de los comicios. "Estamos determinados a lograr que las
elecciones sean un éxito, cualquiera que sea el precio", dijo rotundamente.
El ministerio que
dirige Naqib ha ofrecido recompensas -que no detalló- a cualquier persona
que informe de potenciales atentados "terroristas" y que conduzca al arresto y
desmantelamiento de grupos armados.
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