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(IAR-Noticias) 03-En-05
Menos
Bush, Blair, Allawi y la grandes cadenas norteamericanas, la mayoría del mundo
coincide: las elecciones iraquíes fueron una farsa carente de toda
legitimidad.
En Irak se
votó bajo las bombas y la muerte, sin la presencia de observadores
internacionales, con centros comiciales blindados que parecían un cuartel
militar, con votantes apuntados por fusiles que eran revisados, chequeados
policialmente como si fueran sospechosos, con periodistas cubriendo
el evento detrás de los fusiles y tanques de los marines, y con las
declaraciones finales de Bush diciendo que, con las "elecciones libres en Irak",
el mundo
había escuchado
"la voz de la libertad en Oriente Medio".
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Comicios libres: soldados cachean a un votante en
un colegio electoral de Bagdad.
(AFP) |
El diario británico
The Guardian se pregunta si Bush y Blair se
hubiesen mostrado tan eufóricos de haberse realizado esos comicios, en esas
condiciones, en otro país, y aventura que habrían sido los primeros en denunciar
esa contienda electoral, "que ni siquiera se acercó a los parámetros exigidos
por esos mismos gobiernos en otras latitudes del planeta".
Washington, Londres
y Allawi anunciaron el "éxito total" de los comicios, pero el
representante de la ONU dijo el lunes que no
saben cuantos votaron. Con este último acto, la elección "más secreta"
del mundo tuvo su coronación: no se conocen a los
candidatos en su totalidad, no se sabe cuantos votaron, y no se sabe
quién ganó. Un récord histórico de la nueva "democracia bajo fuego"
de Bush.
Mientras la dupla
belicista Bush-Blair se congratulaba por las elecciones organizadas bajo la
muerte y las bombas, el máximo responsable electoral de la ONU en Irak, Carlos
Valenzuela, decía en una entrevista con la BBC que
"realmente no
existe ninguna precisión en cuanto a la cantidad de personas que vinieron a
votar en ninguna parte de Irak. Es más fácil hacer pronósticos en las zonas
del sur y del norte del país porque hubo excelente participación".
Preguntado de donde salieron los datos que daban un 60% de
participación en todo el país, Valenzuela contestó que se "
hicieron aproximaciones de estimativos que se hacen a partir de distintos
grupos: los grupos de seguridad que estaban apoyando el proceso, las diferentes
entidades políticas, pero por eso mismo se decidió en el seno de la comisión
esperar a que toda la información estuviese recogida, reunida y sistematizada
para poder presentarla oficialmente".
En palabras del máximo responsable
electoral, y aunque parezca increible, las cifras sobre "alta participación" de
votantes fue proporcionada por el aparato de "seguridad" de Allawi y por
los partidos chiíes y kurdos que participaron y se beneficiaron de la
elección.
Y aunque resulte imposible de
creer: con estos datos (proporcionados interesadamente por los cómplices de
Washington) las cadenas informativas titularon "participación masiva" en
los comicios y Bush anunció al mundo
con las "elecciones libres en Irak",
el mundo
había escuchado "la voz
de la libertad en Oriente Medio".
Pero si esto no
bastara para perfilar el "gran fraude" ahora se produce otra "novedad":
los votos no aparecen, o tardan cada vez más en aparecer, a tres días de
realizados los comicios.
Solo 11.000
boletas de voto fueron contados en 24 horas en el
centro nacional abierto en Bagdad, declaró este miércoles a la AFP un
responsable de la Comisión Electoral iraquí, precisando que la mayor parte de
esos votos procedía de una provincia del sudeste.
La fuente dijo que sólo la tercera
parte de las urnas había llegado al centro nacional de recuento de votos de
Bagdad, debido a las "medidas de seguridad".
Hay
que aclarar que las urnas se encuentran vigiladas y transportadas por
integrantes de las fuerzas de seguridad iraquíes, bajo las directas órdenes
de Allawi, y que del conteo y la supervisión original de los votos estuvo a
cargo de los fiscales kurdos y chiítas ante la casi total ausencia de
representantes sunies en los comicios.
El martes, el presidente de la
Comisión Electoral, Abdel Husein al Hindaui, había afirmado que "se necesitaban
algunos días para conocer el resultado final", sin dar más detalles.
Al Hindaui precisó que el centro
nacional inició el martes el recuento para las provincias meridionales de
Muthanna, Zi Qar y Qadissiyah, así como para la mayor parte de Bagdad.
La
Asociación de Ulemas Musulmanes, suní, ha cuestionado abiertamente la
legalidad de las elecciones y ha calificado de irreal la imagen de "masividad"
que han transmitido los ocupantes.
La AUM afirma que "cualquier
resultado a favor de los kurdos o los shiíes hubiera sido aceptada por ellos si
las elecciones no se hubieran celebrado bajo la dominación extranjera".
La organización
destaca el alto nivel de boicot que se ha producido en ciudades
como Ramadi, Faluya, Qaim, Hadita, Nínive y Salahedin.
En su primera declaración tras los
comicios,la organización afirma que éstos "carecen
de legitimidad porque una gran parte de gente que representa a todo un
espectro los ha boicoteado".
Por ello, afirmaron que considerarán
al Gobierno que salga de las urnas un "gobierno de transición con poderes
limitados" y sin mandato suficiente para redactar una nueva Constitución.
La
cadena Al Jazeera y otros medios árabes habían puntualizado -a través de
sus corresponsales- el bajo nivel de participación que se había observado en
distritos claves de Bagdad, cuya proyección a nivel nacional tienen influencia
decisiva a nivel nacional.
En su página web el
Mossad (servicio secreto israelí)
coincide con la apreciación de que la participación fue baja
afirmando que el porcentaje de votantes rondó
entre un 40-45%.
Los funcionarios electorales
de la ONU admiten irregularidades y
posibles fraudes en la votación en ciudades como Kirkuk, Bagdad
Hawija, Mosul, Basora y Najaf.
Según el sitio
CSCAweb
otros informes de corresponsales
independientes afirman que mucha gente acudió a votar por miedo a que les
retirasen la ración de alimentos que reciben.
El corresponsal de la agencia IPS
señala que "muchos ciudadanos
vieron cómo sus nombres eran marcados por funcionarios de la agencia
gubernamental a cargo de la ración mensual de alimentos" y que él mismo
certificó que muchos votantes habían acudido a votar tras haber sido amenazados
con que les sería retirada esa ración si no acudían a votar.
De hecho, cuando se acudía a buscar la ración de alimentos se les obligaba a
rellenar un formulario en el que quedaban registrados como votantes,
señala misma fuente.
Otras denuncias hablan de compra de
votos,
mencionando que en
el el
Kurdistán iraquí, el partido de Talaban distribuyó dinero y transistores a los
votantes.
La agencia Europa Press señala
que responsables iraquíes han admitido la escasa participación suní, de
modo que es previsible que la victoria electoral sea para una coalición de
religiosos chiíes, que lograrían así el mayor número de escaños de los 275 en
juego en la Asamblea Nacional, seguida por los kurdos y por la lista del primer
ministro Iyad Allawi, chií laico.
Justamente los que fiscalizaron los votos y
mantienen bajo su "custodia" las urnas del comicio.
Leer la entrevista de la BBC al enviado de la ONU.
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