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(IAR-Noticias) 28-Abr-05
Mientras
en Irak continúa la escalada mortal de ataques y atentados rebeldes, el jefe del
Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas de EEUU, general Richard Myers,
afirmó que la resistencia iraquí mantiene intacta su capacidad de
perpetrar ataques.
El jefe militar
del Pentágono señaló -confirmando lo que señalaban analistas y medios
norteamericanos- que en el país árabe se registran unos 50 a 60
atentados diarios, el mismo número que hace un año.

Hay que recordar
que tras la euforia de las elecciones en Irak, Bush, Rumsfeld y los políticos
chiíes y kurdos que hoy disputan encarnizadamente para repartirse los cargos del
nuevo gobierno, había afirmado que la "democracia electoral" había reducido
notablemente el accionar de la guerrilla, a punto tal, que tendía a
desaparecer.
Luego de un receso
-según parece realizado para evaluar eestrategias a seguir- la resistencia iraquí
retomó su ofensiva con más virulencia que antes, y desde hace dos semanas
viene realizando una escalada mortal de atentados y ataques dirigidos
principalmente contra las fuerzas norteamericanas, la policía colaboracionista y
las mezquitas e instituciones chiíes.
En su conferencia
de prensa en Washington, el martes, el general Myers agregó que aún era muy
temprano para determinar si la reciente escalada de violencia responde a una
campaña concertada.
"Creo que su
capacidad de ataque sigue igual. Y ahora ocupan el mismo lugar que hace un año",
señaló Myers.
Estas
declaraciones ocurren mientras se agrava la crisis política motivada por
las negociaciones y las peleas que desarrollan kurdos y chiíes para la integración
del nuevo gobierno iraquí, cuyo anuncio fue aplazado en varias
oportunidades.
Durante la última
semana, Irak ha sido escenario de violentos ataques de la guerrilla de origen
suní, con decenas de muertos en atentados explosivos y ataques de grupos
comando, en tanto que un helicóptero civil fue derribado en las afueras de
Bagdad.
Por
su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld,
señaló que la clave para vencer a la insurgencia iraquí es garantizar la
estabilidad política en el país.
"Quienes van a
vencer a la insurgencia son los propios iraquíes", señaló Rumsfeld.
"Y no sólo lo
harán por medios militares, sino por los avances en el frente político y
haciéndoles entender a los iraquíes que son los protagonistas", añadió.
A principios de
año el jefe del Pentágono y la secretaria de Estado, Condoleezza Rice,
sostenían que la "estrategia del éxito" en Irak se basaba en que
las fuerzas de seguridad iraquíes entrenadas por el Pentágono sustituyeran a
las fuerzas norteamericanas en el control de la seguridad.
Los hechos
posteriores demostraron que las fuerzas colaboracionistas iraquíes eran
impotentes para detener la escalda de ataques rebeldes, y sus miembros -según
admitieron los propios militares estadounidenses-
En un informe publicado el pasado fin de semana por diario norteamericano The Washington Post,
se señala que mientras continúan las discrepancias para formar un gobierno,
la resistencia mantiene en jaque a las tropas norteamericanas
y sus colaboradores en Irak, donde controla grandes territorios.
El matutino destaca que luego de una baja de las acciones de la insurgencia, los
grupos armados opositores lanzaron una ofensiva generalizada, que incluye emboscadas,
bombardeos y secuestros.
Definitivamente, la violencia está aumentando, reconoció un oficial del
ejército norteamericano desplegado en esa nación del Golfo
Pérsico, citado por el Post.
El militar estadounidense admitió que las incursiones de los rebeldes comenzaron
a aumentar progresivamente desde finales del pasado mes, y que
no se han detenido en ningún momento.
Más bajas norteamericanas
El alto mando
militar estadounidense confirmó la muerte de dos soldados norteamericanos
pertenecientes a la fuerza de las Marines en Bagdad, lo que sigue engrosando la
lista de bajas que las tropas invasoras vienen experimentado con mayor
intensidad desde comienzos de este año.
Con estas
nuevas bajas, y según el balance realizado por la agencia
Associated Press,
1.568 miembros de las Fuerzas estadounidenses han muerto
desde que comenzara en la guerra de Irak en marzo de 2003. La cifra de heridos -según el mismo balance- supera los
11.000 efectivos.
Esto indica que,
desde septiembre en que la Casa Blanca anunció la cifra de 997
militares muertos en Irak, en sólo
7 meses, la potencia invasora perdió 571 efectivos,
más de la mitad de los que
había perdido en 18 meses de ocupación militar.
La cifra total de bajas en lo que
va del año 2005 asciende aproximadamente a 200 soldados de EEUU y más de 1200
colaboracionistas iraquíes muertos (militares, policías y civiles) por
atentados y ataques de los rebeldes iraquíes, según el resumen de información
oficial registrado a diario por la prensa.
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