|
(IAR-Noticias)
04-Jul-05
En
una entrevista con la CNN, el ministro de Interior
iraquí, Baqir Jabbur, aseguró que los "terroristas" han
matado a 8.175 personas en Irak y han herido a otras
12.000 desde enero de este año. Según el Departamento de
Defensa estadounidense, 360 de sus soldados han muerto en
combate en el mismo periodo.
El Ministerio
de Interior está al mando de la fuerza policial iraquí,
que cuenta con 67.000 efectivos en la actualidad, y
Jabbur manifestó su esperanza de reclutar un total de
200.000, aunque señaló que las limitaciones financieras
complican esta tarea.

No obstante las cifras, el ministro
se mostró "optimista" en la entrevista respecto a los últimos "progresos"
realizados por las Fuerzas de Seguridad iraquíes y predijo la victoria en la
guerra contra la insurgencia. "Tenemos un plan, y creo que necesitamos más meses
y podremos obtener resultados...Estamos rodeando a la insurgencia", agregó.
Fuentes no oficiales sitúan a los civiles muertos en el conflicto entre los
22.000, según el sitio web iraqbodycount.net, y los 100.000, según un estudio
independiente citado por The Washington Post.
El Pentágono no ha proporcionado
cifras de civiles muertos en Irak, y fuentes de la resistencia aseguran que
la verdadera cifra de muertos y heridos es muy superior a la reconocida
oficialmente por la secretaría de Defensa estadounidense.
El optimismo de Rumsfeld

El secretario norteamericano de
Defensa, Donald Rumsfeld, mantiene su posición respecto a los progresos de las
tropas americanas en Irak, descartando que pueda calificarse de fracaso o
derrota la situación que vive el país pese a que la guerra oficialmente
acabara hace ya mas de dos años y la perspectiva de una paz estable no se
contemple en un futuro próximo.
Retirar las tropas de Irak ahora sería un error, aseguró Rumsfeld ante la
Comisión de Servicios Armados del Senado. El responsable del Pentágono afirmó
que, pese a las crecientes críticas en el seno de la sociedad estadounidense
ante la prolongación de la presencia estadounidense en Irak, no anunciaría un
calendario de retirada de las tropas.
En la misma dirección se expresó Bush
en su último mensaje al pueblo norteamericano.
En un mensaje de 28 minutos el martes a la noche, Bush pidió a sus compatriotas
que "tengan paciencia" ante el "complejo y peligroso" escenario en el país del
Golfo Pérsico. Y afirmó que "la tarea de lograr un Irak estable y democrático
justifica los sacrificios estadounidenses."
Según Rumsfeld, en el caso de que las fuerzas coaligadas abandonaran el país
antes de que las fuerzas gubernamentales iraquíes fueran capaces de asumir el
control de la defensa, el mundo podría enfrentarse
a "otro régimen iraquí tal vez más peligroso que el último, en una región
sometida a la oscuridad en lugar de ser libre".
Rumsfeld subrayó que aquellos que pueden pensar que Estados Unidos está
perdiendo la guerra "se equivocan". Incluso a pesar de la fuerte
oposición que la resistencia iraquí está ejerciendo y un incremento notable de
las bajas entre las filas de los aliados, principalmente entre los propios
estadounidenses.
Las críticas a la Administración Bush respecto a su política de guerra en Irak
continúan creciendo, una encuesta publicada por CNN/USA Today/Gallup
muestra que el 60% de los estadounidenses se oponen a la guerra.
Las críticas demócratas son continúas, hoy mismo, el senador demócrata por
Michigan y líder de la minoría en el Comité de Servicios Armados, Carl Levin,
contradijo a Rumsfeld tras su intervención y le advirtió que no debería
renunciar a la posibilidad de que se estableciese un calendario para la salida
de las tropas.
El error de fijar un calendario entraría en conflicto con la "clara" estrategia
del presidente estadounidense que se basa en lograr que el Gobierno iraquí logré
hacer frente por sus medios a la resistencia "y eso es exactamente lo que sus
tropas están haciendo con cierto éxito".
Por su parte, el 'US news and world report' citaba en su edición del pasado
domingo al senador republicano por Nebraska, Chuck Hagel, quien afirmaba que
Estados Unidos estaba perdiendo en Irak, asegurando además que el Ejecutivo se
encontraba desconectado de la realidad.
Demócratas contra Bush
El Partido Demócrata lanzó este
miércoles una andanada de críticas contra el Presidente de Estados Unidos (EEUU),
George W. Bush, por su estrategia en Irak.
La oposición cuestionó el
discurso pronunciado la noche del pasado martes por el mandatario
estadounidense, quien defendió la presencia de sus tropas en ese país árabe.
El senador Christopher Dodd
lamentó que Bush vinculara el conflicto iraquí con los atentados del 11 de
septiembre de 2001, tras recordar que Bagdad no poseía armas de destrucción
masiva, como aseguraba la Casa Blanca en los meses previos al ataque
"No existe ninguna prueba que
relacione al derrocado presidente Saddam Hussein con Osama bin Laden, líder de
Al Qaeda", recalcó el legislador.
En similar sentido se pronunció la
jefa de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien
acusó al jefe de Estado de utilizar los atentados terroristas en Nueva York para
justificar su guerra. "Los estadounidenses saben que la invasión de
Irak no hizo
más seguro al país", comentó.
Por su parte, el senador y ex
candidato a la Casa Blanca John Kerry denunció que Bush cambió el pretexto para
continuar el conflicto. "El presidente ahora no habla de las armas de
destrucción masiva ni de la democratización de Irak, sino de que esa nación es
la cuna del terrorismo", dijo Kerry.
El legislador por Massachussets
expresó que ese país se "convirtió en una cuna del terrorismo porque las tropas
estadounidenses están ahí, y se ha convertido en una cuna del terrorismo desde
la invasión".
Asimismo, para el líder de la
minoría demócrata en el Senado, Harry Reid, la política de la administración
republicana en Irak está a la deriva. Inclusive la prensa norteamericana criticó
este miércoles el discurso de Bush.
|