Mientras el gobierno del presidente
Hugo Chávez proclama a los cuatro vientos un ardoroso antiamericanismo, un
creciente número de organizaciones chavistas está penetrando silenciosamente los
Estados Unidos, conformando una amplia red revolucionaria que abarca desde
círculos bolivarianos, promotores académicos y grupos de cabildeo hasta
actividades de inteligencia en favor de la llamada revolución bolivariana de
Venezuela.

La investigación realizada por El Nuevo Herald mediante documentos, la página
web de los círculos y miembros activos de los mismos, así como opositores al
gobierno de Caracas y archivos, revela que la penetración no sólo cuenta con el
visto bueno del gobierno venezolano, sino que también es abiertamente admitida y
promovida por altos funcionarios chavistas.
En un discurso en Fuerte Tiuna en noviembre del 2004, el propio Chávez admitió
que ''incluso dentro de los Estados Unidos hay grupos de apoyo'' a sus
políticas, y especificó que ``a veces son individualidades; a veces son grupos y
corrrientes de más fuerza''.
En una declaración esta semana, el ministro de Información venezolano, Andrés
Izarra, un periodista que en el pasado trabajó en Miami para la cadena CBS, dijo
en público que Venezuela mantiene una red de inteligencia en territorio
estadounidense que ha penetrado hasta los cuerpos de inteligencia de Estados
Unidos.
''Inclusive, dentro del servicio de inteligencia de Estados Unidos tenemos gente
que nos habla y que nos dice. Tenemos más amigos de lo que se cree'', afirmó
Izarra durante una conferencia de prensa esta semana.
Casi una veintena de círculos bolivarianos funcionan en más de una docena de las
más importantes ciudades estadounidenses y canadienses, algunos de los cuales
reciben apoyo de los consulados venezolanos en las ciudades donde están, de
acuerdo con una página web que tienen estas entidades.
Productores y locutores radiales elaboran y transmiten varias horas de
programación semanal en inglés y en español en tres localidades estadounidenses,
incluyendo una emisora que transmite 24 horas al día a través de la internet, y
cuya base de operaciones funciona en un apartamento de Hialeah.
Algunos de los locutores chavistas han tenido enfrentamientos con agencias de la
ley, como el FBI y la Policía de Nueva York.
La estrategia del chavismo en territorio norteamericano abarca también
conexiones con organizaciones de la izquierda tradicional en Estados Unidos,
como Global Women's Strike, de Filadelfia; el radical Partido de los
Trabajadores y el Sindicato de Trabajadores del Metro, ambos en Nueva York; la
organización políticoambientalista Global Exchange, con sede en San Francisco, y
TransAfrica Forum, la fundación dirigida por el actor Danny Glover y cuya
directiva incluye conocidas figuras de izquierda como Harry Belafonte y Rubén
Blades, todos simpatizantes de la revolución venezolana y del régimen de Fidel
Castro.
Buscando capitalizar aliados y combatir adversarios, el gobierno de Caracas
refundó el año pasado, a través de su embajada en Washington, la Venezuelan
Information Office (VIO), una firma inscrita en Fort Lauderdale que paga cientos
de miles de dólares a analistas y cabilderos para hacer un seguimiento
pormenorizado de lo que se hace, dice y publica en contra de la administración
Chávez, tanto en los principales medios de información norteamericanos como en
las sesiones del Congreso de los Estados Unidos.
Según un informe del Departamento de Justicia, la VIO lleva un récord
pormenorizado de los periodistas que escriben con asiduidad sobre el gobierno
chavista en diarios como The Washington Post, The New York Times, Wall Street
Journal, Chicago Tribune y The Miami Herald, entre otros, y una lista de
congresistas potencialmente favorables al proceso venezolano.
La oficina ha contactado a una treintena de senadores, y solicitó firmas de
solidaridad en contra del referéndum revocatorio a cuatro representantes
demócratas, entre ellos Raúl Grijalva (Arizona), Dennis Kucinich (Ohio), Barbara
Lee (California) y Jan Schakowsky (Illinois), agregó el informe.
Otros aliados incluyen a ex altos funcionarios norteamericanos como Jack Kemp,
ex congresista y ex candidato a vicepresidente en 1996, que ha promovido
negocios petroleros con el gobierno de Chávez, y el ex fiscal general Ramsey
Clarke, frecuente conferencista en foros y concentraciones patrocinadas por los
círculos bolivarianos en Nueva York, según la página en internet de los
círculos.
Los grupos chavistas han extendido sus tentáculos incluso hasta áreas
conservadoras como Utah, donde funciona el círculo bolivariano ''Emiliano
Zapata'', en honor al revolucionario mexicano.
Un comando internacional bolivariano que funciona en Los Angeles, lleva el
nombre del tatarabuelo del presidente Chávez: ``Maisanta''.

En Chicago, el círculo bolivariano ''Amada Libertad'' exhibió en su página
electrónica un curioso slogan: ``Defendiendo a Venezuela desde las entrañas del
monstruo''.
De hecho, Chicago ha sido una de las ciudades más activas para las agrupaciones
chavistas.
El pasado 12 de febrero tuvo lugar allí un encuentro nacional de círculos
bolivarianos de Estados Unidos y Canadá para definir ''asuntos de estructura
interna del comité nacional''. El objetivo, además, era coordinar esfuerzos
logísticos para el próximo Encuentro Internacional de la Juventud y los
Estudiantes, que reunirá en Caracas a cientos de miembros de grupos bolivarianos
en el mundo, en agosto de este año.
La penetración chavista ha ido más allá de las fronteras de Estados Unidos y
alcanzado las dos más importantes metropolis de Canadá, donde hasta ahora
funcionan tres círculos bolivarianos.
El círculo de Montreal surgió en 1999, primero como una organización de ayuda a
los afectados por las inundaciones en diciembre de ese año en Venezuela, y luego
como una agrupación para defender el proceso chavista.
En Toronto ya funcionan dos ramas de los círculos, designados con los nombres de
''Louis Riel'', y ``Manuelita Sáenz''.
''Los círculos bolivarianos fueron creados en Venezuela con el principal
objetivo de darle beneficio a la comunidad donde funcionan'', dijo Napoleón
Coronado, activista bolivariano que reside en Miami. ''Y en los Estados
Unidos'', acotó Coronado, ``nuestro objetivo de alguna manera es reivindicar la
mala imagen que se está transmitiendo de Venezuela en este país''.