El más completo directorio en español

HOME| Titulares| Diarios| Radios| TV.| Buscadores| Economía| Mundo| Alternativos| Archivo| Mail

 

Latinoamérica

Argentina

Norteamérica

Europa

Medio Oriente

Irak

Asia

Africa

Medios

Internet

Autores

Especiales

Archivo

TITULARES
del Mundo

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente
I Internacionales I

MEDIOS
ALTERNATIVOS


I Periódicos
 
y Redes
I
I
Agencias
 de Noticias I
I
Publicaciones
 
y Sitios I
I
Prensa
 
de Izquieda I

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales

TELEVISION

      del Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía
I Medio Oriente I

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I
I
Oceanía I  
I Canadá
I Medio Oriente
Bolsas del Mundo I

MEDIOS

del Mundo


I Agencias
de Noticias I

I Diarios I 
I Revistas I
I Radios I
I Televisión I

 

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 
 

NOTICIAS

LATINOAMERICA  

Saturday, 23 de April de 2005

Algunos detalles reveladores

Porqué EEUU dio "luz verde" al derrocamiento de Gutiérrez

La OEA formalmente "dudaba" en reconocer al  gobierno golpista de Alfredo Palacio, quien asumió en soledad y sin el reconocimiento internacional. Los demócratas norteamericanos achacan a Bush "incompetencia" en el manejo de la crisis ecuatoriana, y todo indica que al Departamento de Estado conducido por la halcona Rice le va costar algún sacrificio "vender" al nuevo gobierno golpista a sus socios internacionales.

(IAR-Noticias)  23-Abr-05                      

La policía cargando contra los manifestantes. (Foto: EFE)Casi en soledad y todavía sin reconocimiento internacional, el vicepresidente Alfredo Palacio saltó de categoría al tomar posesión de la presidencia de Ecuador, después de haber sido proclamado entre gallos y medianoche por un golpe parlamentario del Congreso.

Los analistas quiteños coinciden a esta altura, que si bien la embajada norteamericana dio "luz verde" al golpe, lo hizo sin mucho convencimiento y forzada por las circunstancias que se vivían el miércoles en Ecuador.

Apenas dos horas antes, y en medio de una batalla frontal entre partidarios de Gutiérrez con los agitadores de la alianza izquierda "democrática"-ultraderecha cristiana, la embajadora de EEUU, Kristie Kenney, estuvo en el palacio presidencial dialogando con Gutiérrez, en una aparente búsqueda de "acuerdo" entre los golpistas y el entonces presidente.

Horas antes las fuerzas armadas ecuatorianas habían dado su apoyo a Gutiérrez, y todo indicaba -según los medios ecuatorianos- que la "sucursal" del Comando Sur en Ecuador sostenía al presidente.

Otro detalle relevante estaba constituido por la presencia hace dos semanas del jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, general Richards Myers, quien vino a dar su apoyo explícito a Gutiérrez, uno de los más  fervorosos aliados del Pentágono en la región.

Si a escasas hora del golpe parlamentario todo estaba ok para Gutiérrez ¿que pasó camino del foro?

Los analistas quiteños barajan dos teorías:
A) la embajada norteamericana recibió "órdenes superiores" (o sea del Departamento de Estado),
B) tomó la decisión de quitarle el apoyo a Gutiérrez después de evaluar la situación que había tocado un pico límite de violencia a causa de los enfrentamientos entre los partidarios de Gutiérrez y los militantes golpistas.

Ya no se trataba solamente de la represión policial, sino de enfrentamientos que podrían poner al Ecuador en los umbrales de una guerra civil callejera, sobre todo teniendo en cuenta que seguían convergiendo en Quito más ómnibus de militantes oficialistas procedentes de las provincias, y el clima de choques seguía creciendo.

Cartel de manifestante que dice "Lucio Fuera"El otro punto "critico" que pudo apurar la orden de jubilarlo a Gutiérrez, estuvo -en eso también coinciden los analistass- precipitada por la decisión del alcalde golpista de Quito, Paco Moncaya, de bloquear con militantes las rutas de acceso a la capital a los ómnibus que transportaban a activistas pro-Gutiérrez, principalmente indígenas, que venían armados con machetes, armas de fuego, y objetos punzantes de todo tipo.

Paco Moncaya es un general retirado, no bien visto por el Pentágono y enfermizo opositor de Gutiérrez, que estuvo al frente del Comando Conjunto durante el golpe parlamentario que terminó con la presidencia de Bucaram.

El clima, como dicen los expertos "estaba de carnicería", dado que también comandos parapoliciales -supuestamente respondiendo a la derecha cristiana-  se encontraban infiltrados entre los manifestantes golpistas, lo que predecía un cuadro de difícil retorno si seguían llegando más partidarios del gobierno.

Por otra parte la radio golpista La Luna seguía atizando con sus llamamientos a la "movilización espontánea" acatada masivamente por los sectores de la clase media y la izquierda "democrática" que atronaban el aire con ruidos y bocinazos que otorgaban más "dramaticidad" a la situación.

Precisamente se señalaba que la embajadora norteamericana, en uno de los puntos que planteaba para un acuerdo de "parar la pelota" entre el gobierno y los diputados golpistas, ponía la condición de que Gutiérrez retirara a sus activistas del teatro de los enfrentamientos capitalinos.

En este punto hay también dos teorías:
A) Gutiérrez, envalentonado por el apoyo del ejército y por haber retomado el centro de la acción con sus partidarios, se negó a dar la orden de retiro de los mismos;
B) los hechos se sucedieron tan rápido, que luego de acceder al pedido de la embajada, Gutiérrez no tuvo tiempo de parar la violencia dando justificación a los diputados golpistas que lo derrocaron.

Alfredo Palacio, nuevo presidente de Ecuador

Palacio, asumió el gobierno después del golpe parlamentario y  ordenó el arresto de Gutiérrez.

Sea como fuere, la carrera presidencial de Gutiérrez terminó cuando las fuerzas armadas -que no dan un solo paso sin la orden de la delegación local del Comando Sur- le retiraron públicamente el apoyo.

El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Víctor Hugo Rosero, anunció que los militares le retiraban su apoyo para "salvaguardar" la paz del país.

Simultáneamente, el comandante en Jefe de la Policía, Jorge Poveda, renunció a su cargo, pidió disculpas por las acciones policiales contra las manifestaciones y se mostró contrario a seguir reprimiendo a los opositores.

Tras la renuncia de Poveda, y en perfecta sincronización, el Congreso Nacional convocó a una sesión extraordinaria con las firmas de 60 diputados en la sede del Centro Internacional de Estudios Superiores en Comunicación para América Latina (Ciespal).

 Después de un "debate" para guardar las formas, en solo media hora, aprobó una "moción" para destituir a Gutiérrez por "abandono del gobierno". Curiosamente Gutiérrez se encontraba en esos momentos en su despacho del palacio de gobierno.

En otro punto que coinciden los analistas es en la retracción de los militares a retirarle el apoyo a Gutiérrez, y cuando lo hicieron no se acercaron a darle el apoyo al presidente golpista Palacio.

Medios de Quito consignaban que Palacio intentó comunicarse con los integrantes la cúpula militar  para pedirles que lo rescataran del edificio de la Ciespal donde se encontraba acorralado por una turba de manifestantes que le reclamaban que  no se traicionara la "voluntad popular".

Finalmente Palacio -que según se comentó en la prensa quiteña debió salir disfrazado de la Ciespal- dio una conferencia de prensa en la sede de Defensa flanqueado por los comandantes militares a quien alguien de "más arriba" parece haberles ordenado asistir al mandatario golpista. 

Tampoco pusieron ningún empeño en ayudarlo a que ingrese al palacio de gobierno, adonde recién pudo acceder el jueves.

La OEA sin definición

Una mujer ecuatoriana frente a la embajada brasileña en Quito muestra un afiche con las figuras de Lucio Gutiérrez y Abdalá BucaramSea cual fuere el origen de la decisión adoptada finalmente de derrocarlo, lo cierto es que la voluntad de voltearlo a Gutiérrez no estaba en los planes inmediatos de Washington, y su derrocamiento evidentemente le complica-por el momento- la relación con sus aliados propulsores de las "formas democráticas", hasta para los golpes de Estado.

En esa dirección, la OEA suspendió para hoy una reunión convocada con urgencia, a la espera de tener "mejores informaciones".

"Todavía estamos analizando lo ocurrido", señaló a la prensa un funcionario del Departamento de Estado, que no quiso definirse sobre si la destitución de Gutiérrez era constitucional. "Estamos estudiando la situación", agregó.

En el momento que se debatía el apoyo al nuevo gobierno, esto es, si la destitución de Gutiérrez "era constitucional", el embajador de EEUU, John Maisto, permaneció sin hablar.

Otras fuentes habían señalado que Washington dejaría que fuese el Grupo de Río el que siente la posición final sobre el reconocimiento o no del nuevo gobierno golpista.

Para la oposición demócrata estadounidense, la "crisis ecuatoriana" es una prueba más de la negligencia de la administración Bush en la región.

"Ahora ya es demasiado tarde. El momento para actuar era diciembre, cuando Gutiérrez decidió colocar en la Corte Suprema a todos sus aliados políticos", manifestó a la prensa Michael Shifter, del Diálogo Interamericano.

Evidenciando el centro de la preocupación estadounidense, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, pidió ayer nuevas elecciones y respecto al proceso constitucional señaló que no debe verse alterado bajo ninguna circusntancia.

"No debe haber violencia", dijo la funcionaria, llamando a los ecuatorianos a la "calma".

Ese es el punto que -según los analistas quiteños- precipittó la santificación del golpe por parte de la embajada norteamericana en Ecuador.

Los golpes parlamentarios -o "golpes populares"- para ccambiar a un presidente-empleado por otro, se realizan sobre la máxima de impedir el "derramamiento se sangre".

Cuanto menos sangre fluya, menos problemas para Washington para conseguir apoyo internacional.

El derrocamiento de De La Rúa en Argentina, y el de Sánchez de Lozada en Bolivia, fueron marcados por el mismo modus operandi: las respectivas embajadas norteamericanas les retiraron el apoyo después de que decenas de manifestantes murieran a causa de la represión policial.

Según los observadores ecuatorianos, estas experiencias habrían precipitado la decisión de retirarle inesperadamente el apoyo a Gutiérrez, impidiendo que se sumaran los muertos y los problemas internacionales para EEUU.

Medios norteamericanos señalaban que, a la luz del traspiés de la OEA,  George Bush no sabía aún anoche si reconocería formalmente al nuevo presidente, Alfredo Palacio, ni si la OEA apoyará la aplicación del artículo 20 de la Carta democrática del organismo en Ecuador, si es que algún país la propone formalmente.

Seguramente, y como lo hacen siempre, los gobiernos de la región terminarán reconociendo al gobierno golpista de Ecuador.

Como dice un experto: simulan un poco de "oposición" para que la subordinación a EEUU no sea tan alevosa. Hay que cuidar las formas.

 

 VOLVER A HOME

comentar esta nota

© Copyright 2003  iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

contactos@iarnoticias.com