Palacio, un médico cardiólogo
de 68 años, prometió hoy que su Gobierno respetará los acuerdos internacionales,
conservará las relaciones con "todos los países", mantendrá las negociaciones
del Tratado de Libre Comercio (TLC) y reformará el modelo de Estado, según
informaron las agencias Europa Press y Associated Press.
Palacio reemplazó a Lucio Gutiérrez,
depuesto el 20 de abril por un golpe parlamentario del Congreso, luego de ser
presionado por generalizadas protestas callejeras que luego derivaron en
enfrentamientos con partidarios oficialistas, lo que obligó a las Fuerzas
Armadas a retirarle al apoyo y facilitar la caída del régimen.
"Ecuador será un país que respete
irrestrictamente todos sus compromisos, no habrá ninguna falla ... eso
incluye la base (militar) de Manta... si la base de Manta ha sido concebida como
una lucha contra el narcotráfico, Ecuador se mantendrá en esa lucha", dijo
Palacio en conferencia de prensa.
La base cuenta con instalaciones de
las fuerzas militares de EEUU.
En cuanto al TLC, dijo que se
trata de un tratado "multilateral" que tendrá que ser "afrontado" por el
Gobierno, después de que la comisión ecuatoriana se retirara el pasado
miércoles de la novena ronda de negociaciones que se realizaba en Lima, en medio
de la caída de Gutiérrez.
"No podemos decir que no entramos
a un TLC, pero queremos ejercer nuestra soberanía en una conversación
abierta, donde pedimos y damos derechos, en ese sentido, seguiremos
discutiendo todo lo concerniente al TLC", precisó.
El
destituido Lucio Gutiérrez había dicho que el TLC se iba a firmar, porque se iba
a firmar. Es decir que las negociaciones eran un aspecto casi secundario.
El gobierno golpista de Palacio al
asumir realizó críticas y anunció modificaciones -cuando no rupturas- de los
acuerdos suscriptos por Gutiérrez con EEUU enfatizado que iba a redefinir la
posición de Ecuador en esas negociaciones.
Incluso, y a tono de los reclamos de
los manifestantes, el gobierno de Palacio sugirió la realización de una
consulta popular en relación al
Tratado de Libre Comercio, lo que motivó la falta de reconocimiento de Estados
Unidos a la nueva administración surgida del golpe parlamentario.
Por otra parte, las nuevas autoridades hablaron de la necesidad de defender el
interés nacional en las negociaciones relacionadas con la propiedad intelectual
y las patentes farmacéuticas, otros temas que están en la mira de
Washington, lo que generó más roces con la embajada norteamericana.
Aclarado que los compromisos con EEUU
en la región continuarán vigentes como durante el gobierno del derrocado
Gutiérrez, el presidente, quién solo fue reconocido por la Unión Europea,
destacó que plantearán una convocatoria nacional para instalar mesas de diálogo
y convocar una consulta popular para cambiar las instituciones del Estado y que
el pueblo "elija su destino".
En ese contexto de continuismo de
la política internacional gutierrista, el nuevo presidente ecuatoriano será
recibido por la embajadora de Estados Unidos en Quito, Kristie Kenney, cuyo país
todavía no ha reconocido al nuevo mandatario, quien fue juramentado tras la salida del
poder de Gutiérrez.
Como detalle a tener en cuenta: la
reunión con la embajadora solo fue confirmada una vez que el presidente Palacio
anunciara mediante conferencia de prensa que los tratados con EEUU iban
a ser mantenidos sin ninguna modificación.
El viernes pasado, la secretaria de Estado de EEUU,
Condoleeza Rice, instó a
Ecuador a resolver sus problemas en el marco del diálogo y de la paz, pero se
abstuvo de dar su respaldo a las nuevas autoridades.
Washington mantenía relaciones estrechas con el depuesto gobernante, a quien en
reiteradas ocasiones calificó de "amigo". Incluso, la embajadora estadounidense
en Quito se reunió con Gutiérrez pocas horas antes de su destitución.
La destitución de Gutiérrez por un golpe parlamentario abrieron la
expectativa de un "cambio" en las relaciones del nuevo gobierno con EEUU
movilizada fundamentalmente por la prensa internacional, salvo IAR-Noticias,
que siempre sostuvo que el gobierno golpista era un continuismo de la misma
política ejecutada por Lucio Gutiérrez, tal como se acaba de confirmar.