El canal latinoamericano de televisión Telesur, salió al aire el domingo con el objetivo de romper con lo que llama el
"imperialismo cultural" y ayudar a la integración regional
contra EEUU según los decálogos del movimiento bolivariano.
La estación "multinacional" fue creada por los gobiernos de Venezuela, Cuba,
Argentina y Uruguay en cooperación con Brasil. Tiene sede en Caracas y su frase
promocional es "Nuestro norte es el Sur".
"Lanzamos Telesur con una clara proyección de irrumpir en este orden
internacional comunicacional y presentar una visión, una voz, que hasta este
momento había estado acallada. Telesur es así una iniciativa en contra del
imperialismo cultural y en general (...) en contra del imperialismo en
cualquiera de sus expresiones", aseguró su presidente, Andrés Izarra.
El canal espera tener una programación de 24 horas hecha en Latinoamérica y por
latinoamericanos, pretende lograr una amplia cobertura que abarque América del
Sur, Centroamérica, Caribe, América del Norte, Europa occidental y el norte de Africa y corresponsales en la mayoría de los países de la región.
La principal iniciativa para "contrarrestar"
a Telesur salió de la oficina del congresista
republicano de Florida, Connie Mack, quien en entrevista con la BBC en español aseguró
que (el proyecto de una canal "antichavista") permitirá a los venezolanos "conocer las ideas de libertad, seguridad y
prosperidad por encima por la propaganda que transmite el gobierno de Hugo
Chávez".
A Mack (como a toda la oposición de Chávez) le "preocupa" las recientes declaraciones del presidente venezolano, quien
asegura estar construyendo el "socialismo del siglo XXI".
Esa inquietud, sumada la cercanía con el cubano Fidel Castro, hace pensar a Mack que
Venezuela marcha rumbo al comunismo, y por tanto a la pérdida de la "prensa
libre".
Dentro
de ese marco de opinión fluctúa la decisión de Cámara de Representantes del
Congreso de EE.UU de autorizar al gobierno a realizar transmisiones especiales
de radio y televisión a Venezuela para "contrarrestar la propaganda del gobierno
de Hugo Chávez".
Esa propaganda, según los promotores de la iniciativa, se estaría difundiendo a
través de Telesur, que fue puesto al aire
el domingo desde Caracas y del que Venezuela es dueña de poco más de la
mitad de las acciones.
La otra mitad la comparten los gobiernos de Cuba, Argentina y Uruguay. Mientras
que países como Brasil y Colombia estudian aún su participación.
El congresista Mack, dijo en su entrevista con la
BBC que el canal especial para Venezuela
sería algo similar a TV Martí, la televisora que desde Florida envía su señal a
Cuba con información contraria al gobierno de la isla y que tiene un presupuesto
de US$26 millones anuales.

La efectividad de TV Martí es cuestionada por muchos, pues
su señal es
intervenida por el gobierno cubano y no hay estadísticas sobre cuántos cubanos
pueden estar recibiendo la programación.
"Ellos tratan de bloquearla, pero a medida que la tecnología avanza tenemos la
manera de darles la vuelta. Creo que logramos poner esa señal dentro de Cuba".,
señaló el congresista Mack para quién esa batalla tecnológica la están
ganando los estadounidenses.
El embajador venezolano, Bernardo Álvarez, se lamentó
de lo costoso que podría
resultar un experimento similar a los contribuyentes estadounidenses.
"Le sugeriría muy respetuosamente, hacer un esfuerzo para que los canales
privados bajaran la señal de la Voz de América (VOA), que es un sistema ya
establecido" sugirió el embajador.
Para el embajador venezolano Álvarez, todo esto refleja
una gran ignorancia de lo que ocurre en Venezuela con los medios de
comunicación.
"En Venezuela existen 48 canales de televisión de acceso libre, que cualquier
persona con un televisor y una pequeña antena puede acceder. Sólo dos son
públicos. Además se reciben más de 120 canales de 4 continentes", dijo Álvarez a
BBC Mundo.
Pese a esas cifras, el congresista Mack cree que la libertad de prensa en
Venezuela está bajo riesgo. "Algunas de las recientes leyes que Chávez ha
aprobado básicamente apuntan hacia la censura, tratando de controlar los
contenidos de las transmisiones. Eso, en mi opinión, no es una prensa libre",
asegura Mack.
Según sus impulsores desde el Congreso estadounidense, todavía no hay fecha, ni fondos asignados, para el proyecto especial para
Venezuela. Además se requiere de la aprobación del Senado estadounidense, algo
que podría discutirse hacia finales de año.
Este año la Asamblea Nacional venezolana aprobó la Ley de Responsabilidad Social
de Radio y TV, que sectores de la oposición y medios de comunicación han
criticado como un intento por controlar el contenido de la prensa.
Para el embajador Álvarez el proyecto de una "TV
Martí" para Venezuela es parte de lo que define como una "campaña mediática
y política" que promueven sectores conservadores en EE.UU.
Aunque la iniciativa surge del Congreso el embajador percibe cierta sintonía con
lo que es la política del ejecutivo estadounidense hacia su país.
"La mejor forma de demostrar que son demócratas y que respetan la libertad de
expresión es respetar el surgimiento de Telesur como una alternativa informativa
válida", señaló.
Esa alternativa estaría muy cargada ideológicamente al decir de sus críticos,
quienes cuestionan que la "visión latinoamericanista" que vende Telesur será la
que los gobiernos quieran dar.
"Independencia sí, pero neutralidad nunca", aseguró a la BBC el mes pasado,
Jorge Botero, director de Telesur.
Proyecto "político y estratégico"
El director general del canal, Aram Aharonian, describió a
la cadena Telesur como "un
proyecto político y estratégico".
Aharonian, periodista uruguayo y uno de los inspiradores del canal, dijo que el
canal busca su espacio cuando "hoy en día la dictadura mediática intenta
suplantar a la dictadura militar.
Son los grandes grupos económicos que usan a
los medios y deciden quién tiene o no tiene la palabra, quién es el protagonista
y el antagonista".
Chávez, quien intervino vía telefónica en el lanzamiento, dijo estar "muy
contento" con el lanzamiento. Señaló que la transmisión estaba siendo vista en muchos países del
continente y que su amigo y colega cubano, Fidel Castro, estaba pegado a la
pantalla.
Pero a su juicio, más gente debía estar en el mismo plan.
"En Washington están viendo también. Creo que "mister Bush" está pegado al
televisor mirando la transmisión de Telesur", señaló el mandatario venezolano.
"Estamos aquí pendientes también con las antenas nuestras (...) nos han
amenazado con un canal con unas emisiones para tratar de neutralizar a Telesur.
Hasta ahora le hemos metido el primer gol. De allá para acá no se oye, pero ni
pío", dijo el mandatario, quien mantiene un agrio enfrentamiento verbal con el
gobierno de Bush.
Chavez se refirió así a la aprobación el miércoles por parte de la Cámara de
Representantes de Estados Unidos de una enmienda que autoriza a la Casa Blanca a
contrarrestar con información "precisa y objetiva" al canal Telesur.
Aún falta la aprobación del Senado estadounidense donde los republicanos también
detentan la mayoría.